sábado, 26 de noviembre de 2016

Nueva generación, ¿misma violencia?

En este Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, la Federación de Mujeres Progresistas desea reflexionar sobre la persistencia de casos en edades cada vez más tempranas. A través de la publicación de las principales conclusiones extraídas de su última jornada sobre violencia de género y jóvenes, titulada Nueva generación, ¿misma violencia?, este 25N abordan los factores que influyen en la aparición y perpetuación de este grave problema.

Cerca del 70% de las mujeres que han pasado por su Programa de Atención Integral a mujeres víctimas de la violencia de género en los dos últimos años son menores de 45 años, y la mitad de ellas menores de 25, indicadores evidentes de que estamos ante una población bastante joven. Las dos violencias de género que han vivido estas mujeres jóvenes con mayor frecuencia han sido la violencia de pareja, prácticamente la totalidad de ellas, y la exposición a la violencia de género en su familia de origen. A éstas les siguen la violencia sexual, tanto en la edad adulta como en la infancia.

La jornada Nueva generación, ¿misma violencia? Una nueva mirada a la violencia de género en la población joven se celebró el 30 de junio de 2016, enmarcada en el Programa de Atención Integral a Mujeres Víctimas de la Violencia de Género que la FMP desarrolla gracias a la financiación del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

“Excesiva tolerancia hacia los comportamientos machistas de los varones”

Basándose en la experiencia de profesionales que trabajan con jóvenes en diferentes ámbitos como la educación, la salud o la intervención social que participaron en su jornada técnica celebrada el pasado mes de junio, la FMP aborda varios interrogantes. El primero de ellos fue analizar la situación actual de la violencia de género entre jóvenes, pudiendo afirmar que existe una baja percepción del riesgo entre ellos y ellas, en ocasiones porque lo sienten como algo ajeno, algo que no les va a pasar. De hecho, a pesar de haber una mayor visibilización y sensibilización contra la violencia extrema, lo que genera cada vez más rechazo, lo cierto es que la violencia psicológica, la más sutil y velada, sigue pasando desapercibida y es tolerada en las relaciones de pareja, según revelan los resultados de su jornada. “El debate sobre esta situación general poco o nada ha avanzado en la excesiva tolerancia que existe hacia los comportamientos machistas de los varones y en la existencia del falso mito de la libre elección o de la existencia de una igualdad plena para ambos sexos”, han afirmado en un comunicado a medios.

El segundo de los interrogantes planteados, los factores de riesgo que se identifican en la violencia de género en jóvenes, los engloban en uno, la socialización de género, pero también abordan en su documento la existencia todavía del ideal del amor romántico y la perpetuación de los modelos tradicionales de familia y de pareja. Queda patente la necesidad de ofrecer nuevo modelos, alternativos y de nuevas masculinidades, para conseguir establecer relaciones sanas libres de violencia.

Planteada la realidad, han abordado acciones concretas, actividades de prevención que con las que las personas participantes en su debate han obtenido resultados positivos. En esta parte, FMP observan que la mayoría de esas acciones de prevención van dirigidas a las chicas, cuando es imprescindible incluir a los chicos como parte activa en este proceso de revisión y cambio.

Se constata también que hay que ir revisando y cambiando pensamientos y actitudes machistas muy instaladas, pero “se trata de un proceso continuado que necesita tiempo, mayor implicación profesional y sobre todo trabajar la prevención en edades más tempranas”.