Mostrando entradas con la etiqueta menopausia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta menopausia. Mostrar todas las entradas
martes, 16 de octubre de 2018
Lanzan una campaña 'online' para visibilizar la importancia de una vida sexual activa en la menopausia
La Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM) lanzó este martes una campaña 'online' de sensibilización que, bajo el hashtag #NoTeConformes y coincidiendo con el Día Mundial de la Menopausia que se celebra el 18 de octubre, pretende visibilizar la importancia de una vida sexual activa a partir de la menopausia, periodo en el que la mitad de féminas sufre atrofia vulvovaginal, que afecta a su bienestar sexual y es uno de los trastornos más infradiagnosticados.
Así lo anunció, en rueda de prensa, la médica sexóloga y coordinadora del Grupo para el Estudio de la Salud Sexual de la AEEM, Ana Jurado, quien subrayó que, a través de esta iniciativa, también se busca “poner sobre la mesa la funcionalidad sexual de la mujer y que los profesionales de la sanidad tengan conciencia de su importancia y se formen en ello”.
Jurado lamentó, a este respecto, que más del 90% de facultativos no pregunta a sus pacientes en relación a los problemas que acarrea la menopausia en relación a su salud sexual y el 60% de mujeres tampoco expone su problemática, según revelan las conclusiones del estudio ‘Revive’, presentado en el encuentro informativo.
“Sorprende que la profesión esté en mantillas en este aspecto”, insistió y lamentó que la sexualidad “siga relegada al último plano en interés político e institucional”. “Los profesionales tenemos los mismos tabúes, problemas o trastornos actitudinales que el resto de la sociedad en la que vivimos”, destacó.
Tras admitir que este periodo, que suele llegar a partir de los 50 años, supone siempre un “punto de inflexión para la mujer” y que, mientras “para algunas, es algo muy bueno y esperado, pero para otras es, realmente, un problema”, aseveró que, entre los “efectos secundarios” de la menopausia se encuentra el “bajo deseo” de mantener relaciones, a pesar de que la ausencia de actividad sexual “empeora todos los síntomas de la atrofia”.
ESTUDIO
En este sentido, el doctor Rafael Sánchez, coordinador del Grupo para Estudio de la Salud Sexual de la AEEM, trazó un perfil de la mujer con menopausia y señaló que, según el informe ‘Revive’, un “subestudio” de otro realizado a nivel europeo en el que han participado 768 mujeres en su última fase, siete de cada diez mujeres de hasta 75 años refiere seguir manteniendo relaciones sexuales.
“El tabú de la no sexualidad o la asexualidad a partir de cierta edad queda roto y nos congratula”, confesó, para, a continuación, reconocer que, en el momento en que “empiezan a notar sequedad vaginal, las relaciones caen un 50%”.
A su juicio, esta “primera consecuencia” que tiene el déficit estrogénico asociado a la menopausia “hará que la mitad de las veces la mujer rehúya por las molestias, irritación y, sobre todo, por el dolor durante la relación sexual”.
Asimismo, puntualizó que el 67% de las encuestadas afirmó haber visto afectada su relación de pareja por la atrofia vulvovaginal y, a pesar de ello, el 50% de las mujeres consultadas y que reconocieron esos síntomas, no acudieron al especialista al ligarlos a una “consecuencia normal de la edad”. La espera media una vez detectada sintomatología genital severa es de seis meses, a pesar de que, según Borrego, “no es natural de la edad ni una consecuencia normal” de la menopausia. Para Sánchez Borrego, la “buena noticia es que todas las mujeres son susceptibles de tener su tratamiento, farmacológico o no farmacológico”.
En relación a la campaña #NoTeConformes, advirtió de que interpela tanto al profesional, que, dijo, “deben preguntar a diario en su consulta de ginecología”, como a las mujeres que disponen de un “amplio abanico terapéutico” para tratar la sintomatología asociada a esta fase de su vida.
El proyecto incluye una serie de trabajos creativos que se lanzarán en medios de comunicación a lo largo de las próximas dos semanas de forma paralela a la movilización en redes sociales.
Finalmente, el presidente de AEEM, Nicolás Mendoza, instó a los profesionales y a la sociedad en su conjunto a “aunar esfuerzos y transmitir a la mujer que no es normal que sufra dolor en sus relaciones sexuales o que haya perdido el deseo sexual”.
Etiquetas:
menopausia
martes, 18 de octubre de 2016
Se me pasó el arroz
Uno de los mitos más extendidos en nuestra cultura
cuando nos referimos a la dimensión afectivo-sexual humana gira en torno a la
idea existente de que la capacidad de desear, de disfrutar de los afectos y
también de relacionarse sexualmente, tiene marcada una fecha de caducidad. Ese
momento va ligado de forma inevitable a la edad cronológica y a los cambios
fisiológicos específicos que se asocian al paso del tiempo. Normalmente, cuando
hablamos de la mujer, se suele situar el ocaso de su sexualidad en la época de la menopausia, siendo
así ésta, una etapa del ciclo vital que se conforma y se asume socialmente como
una pérdida.
Hoy por hoy sabemos mediante las evidencias de
estudios que lo corroboran, que esta “pérdida” sólo es real si nos referimos a
la capacidad de reproducción de la mujer, pero sin embargo y debido a diversos
factores socioculturales, se tiende a extrapolar este detrimento meramente
biológico, al resto de las funciones que la sexualidad cumple en el ser humano,
obviando por lo tanto el carácter multidimensional de la misma.
El arroz es un símbolo asociado a la fertilidad en
nuestra cultura. Se lanza justo después de una ceremonia nupcial a la pareja de
recién casados con el deseo que los novios tengan la suficiente prosperidad
como para poder alimentar a una gran descendencia. Esta acción da la aprobación
social (justo después de la eclesiástica)
para iniciar la etapa reproductiva. Lo que viene después ya es tabú.
A lo largo de muchos años, se ha creído no sólo que
no tenía cabida la expresión de las necesidades de la propia sexualidad en la
mujer (sobre todo si se referían al coito o a la masturbación), sino que
además, se llegó a pensar que su exhibición era totalmente inadecuada, de mal gusto
(rozando la perversión) o que incluso evidenciaba algún tipo de trastorno
mental o patología. Así, la sexualidad de las mujeres mayores, ha sido objeto de múltiples mitologías que no
han tenido en cuenta su potencial capacidad de manifestación hasta el último
día de nuestras vidas, incluso aunque aquella se vea alterada por los cambios
biológicos propios del envejecimiento.
Las razones explicativas de tales creencias son
complejas. Sin embargo, podríamos empezar a buscarlas en la asunción de ciertas
construcciones sociales que durante tantos años se han impuesto en torno
al binomio sexualidad-reproducción
por un lado y por otro, en el hecho de que la sociedad actual suele tender a
negar el envejecimiento y/o a valorarlo muy negativamente, considerando la
vejez como un proceso irreversible que se asocia con un deterioro físico y
psicológico irrecuperable. Además, desde esta misma sociedad, se premia y
refuerza un modelo juvenil corporal y de salud (sobre todo en la mujer) donde
el cuerpo de las adultas mayores, las pocas veces que es mostrado, se refleja
carente de atractivo, condicionando de esta manera la propia autoestima, la
autoimagen y por ello también la propia sexualidad. Así, el plano físico ha
llegado a determinar nuestra sexualidad y con esta no aceptación de nuestros
cambios corporales, se ha ido conformando poco a poco en la mujer la
resignación ante la pérdida de la juventud, de la belleza y por lo tanto ha
asumido que también de su sexualidad.
Admitir la idea de que la sexualidad es algo negativo
o contraproducente en las mujeres mayores no hace sino el fomentar y el
perpetuar un mito que es interiorizado una y otra vez y que explica porqué al
llegar a una edad la mujer se convierte en sexualmente inactiva: “porque nadie
me podría desear,” “porque ya no tengo edad para esas cosas”, “porque hace años
que se me pasó el arroz”, “porque eso es cosas de chicas jóvenes”, etc (*). Es
curioso que cuando hablamos de necesidades en las personas mayores, tenemos en
cuenta variados aspectos relacionados con la salud física y la economía, pero
dejamos bastante de lado la salud emocional, la afectividad y la sexualidad, es
decir, otras carencias tanto o más importantes a las que no se le dan la suficiente importancia. Es un hecho
evidente que las personas mayores tienden a la soledad por muy diversos motivos
y sabemos que esta soledad, puede precipitar un deterioro de la salud, tanto
física, como psicológica y/o social. Por ello se hace urgente concienciarnos de
que a través de las vivencias afectivo-sexuales se puede ayudar a combatir esta
soledad (al sentirse queridas, deseadas y aceptadas). Una sexualidad vivida de
forma positiva contribuye a la mejora de la calidad de vida debido al carácter
multidimensional que ocupa en el ser humano, de ahí la importancia de
trabajarla y fomentarla en esta etapa vital.
¿ Cómo cambiar el discurso ?
Básicamente habría que abordar los siguientes puntos:
1. Redescubrir la afectividad y la sexualidad desde
una perspectiva evolutiva. Ofrecer una visión de la sexualidad como la de una
faceta más de la naturaleza humana, que se va desarrollando en el transcurso de
todo el ciclo vital, incidiendo en la premisa de que el mundo de los afectos y
la sexualidad van unidas y están presentes desde el momento de nuestro
nacimiento para acompañarnos a lo largo de toda nuestra vida.
2.Analizar desde un punto de vista positivo los
cambios que se producen en el ámbito de los afectos y en la actividad sexual
durante la etapa de la madurez. Exponer que los cambios físicos que aparecen
durante la menopausia no suponen el fin de la vida afectivo-sexual, sino que
estos representan una etapa más que hace falta vivir y gozar de otra manera, ya
que el amor y la satisfacción sexual son condiciones necesarias para garantizar
el bienestar de la mujer en cualquier edad.
3.Abordar las maneras de superar las posibles
dificultades que pudiesen surgir en la vivencia de una sexualidad madura y
plena. El planteamiento básico es el siguiente: la adaptación en vez de la
negación. Es decir, insistir en el hecho, apelando a la lógica, de que es mucho
más sano adaptarse a los cambios físicos que olvidarse de una parte tan
importante de nosotras mismas (a modo de ejemplo ilustrativo: si se tienen
problemas de sequedad vaginal, en vez de evitar las relaciones sexuales, la
solución pasaría por ir a una farmacia a comprar un lubricante para evitar
molestias durante la penetración).
4.La autoestima es otro de los principales ejes en
los que se ha de articular el abordaje de esta cuestión ya que los cambios
fisiológicos y psicológicos que la mujer vive durante la menopausia afectan
directamente tanto en su vida sexual como en la emotiva; y es que como ya se
apuntó, la presencia de la menopausia en ocasiones provoca inseguridades y hace
aparecer algunas ideas erróneas relacionadas con la propia imagen, el deseo y
la capacidad de gozar en las relaciones sexuales.
¿Se pueden desenquistar estas creencias?
Si y si y siempre si. En mi experiencia, sólo hay que
crear un espacio donde trabajar de forma cercana las inquietudes referentes a
la cotidianidad de la sexualidad de la mujer mayor, y por lo tanto centrarse en
la demanda de las participantes y por supuesto, siempre asumiendo la
perspectiva de género. He tenido la suerte de poder hacer intervenciones
grupales con mujeres adultas (la franja de edad comprendía desde los 50 hasta
los 85 años) y la experiencia siempre ha sido muy positiva y gratificante. La
diversidad de edades siempre fue un elemento que enriqueció el debate y ofreció
diferentes perspectivas a la temática con la que se estaba trabajando. Todas
las mujeres se mostraron muy comunicativas y abiertas a la hora de hablar sobre
su sexualidad, expresaron y compartieron sin miedo sus experiencias, sus dudas
y sus temores, además de reflexionar de forma activa sobre el papel social que
juegan los mitos más extendidos acerca de la sexualidad en la etapa más adulta de la vida. Comprendieron y llegaron por si
mismas a la conclusión de que las mujeres tienen derecho a gozar de su
sexualidad, y que la presencia de la menopausia y/o cualquiera de sus posibles
cambios físicos, no debería ocasionar un obstáculo.
Etiquetas:
menopausia,
mitos,
sexualidad
miércoles, 14 de septiembre de 2016
El placer en la menopausia: la excitación no tiene edad
Nuestro cuerpo está diseñado para sentir placer
durante toda la vida, de manera que podemos disfrutar intensamente de las
sensaciones físicas y emocionales en cualquier momento de nuestra biografía. Y
sí, eso incluye también los placeres eróticos. Y sí, también está contemplada
la menopausia.
Entonces, ¿por qué muchas mujeres, al llegar el climaterio, nos
quejamos de que ya no nos excitamos como antes? Las hormonas no tienen todas
las respuestas, puesto que, aunque es cierto que con la edad nuestro cuerpo
cambia, también lo es que, sobre todo, cambian nuestros gustos. Como pasa con
la manera de vestir y de divertirnos, el tipo de compañías que nos agrada o lo
que nos apetece leer o escuchar: con los años lo vamos cambiando o puliendo.
Por tanto, no hace falta que intentemos buscar el placer donde ya no lo
encontramos… por mucho que antes nos resultara excitante. Y no, no estamos
hablando de cambiar de pareja sino de comprender que la sexualidad es un rasgo
dinámico en el ser humano: evoluciona a lo largo de toda nuestra vida.
Conviene distinguir entre deseo y excitación, dos
vías que nos conducen a placeres distintos y que no son lo mismo aunque a veces
actúen juntos. La diferencia está en que no podemos intervenir sobre nuestros
deseos (no podemos decidir desear o no desear) sino que solo es posible
rendirnos a ellos o no rendirnos. Sin embargo, la excitación sí depende de
nosotros porque ella es el resultado de los estímulos que escogemos: si
queremos excitarnos, basta con que busquemos esos estímulos (caricias,
palabras, besos, entorno, fantasías, juegos…) que tanto elevan nuestra
temperatura interior.
Para tener orgasmos basta con excitarse mucho: los
orgasmos son la expresión del máximo grado de excitación, por tanto no miden
nuestra capacidad de desear ni de amar; tampoco, nuestra capacidad erótica. Ni
siquiera reflejan si estamos liberadas o si somos muy sexys. Los orgasmos solo
dicen que hemos convocado los estímulos que necesitamos para excitarnos en un
momento determinado. Por cierto, los orgasmos no son necesariamente el máximo
placer: son, simplemente, uno de los muchos placeres que compartimos en la
intimidad. Y no son obligatorios, por supuesto, sino una opción más de las
muchas que ofrecen los encuentros eróticos.
El caso es que nos preocupa el hecho de que con la
edad nos excitamos menos con nuestra pareja; nos parece que eso significa que
ya no nos gusta y que ha llegado el fin de la relación… por lo menos en el
dormitorio. Pero no es así: solo ha llegado el momento de que nos planteemos
que estamos ante una nueva etapa erótica en la que nos esperan grandes dosis de
intimidad si nos atrevemos a afrontarla con espíritu aventurero. Eso significa
poner en juego nuevas actitudes que quizás antes no cultivábamos. ¿Nos costaba
pedir para excitarnos? Ahora es el momento de hacerlo. ¿No sabíamos qué dar? Ha
llegado la hora de que el otro nos guíe. ¿Ya no nos sentimos bellas? Entendamos
que hay muchas maneras de resultar estimulantes que no se asocian con la
juventud y sí con la singularidad. ¿Culpable por disfrutar? No hay duda de que
nos merecemos todo el placer que somos capaces de recibir.
Explorar en pareja los estímulos que nos excitan y
nos llevan hasta el placer nos conduce por nuevos caminos que culminan en algo
deseable: más complicidad, que es la savia de la vida en pareja. Y, ¿quién
sabe?, tal vez como premio por nuestra valentía recibamos como regalo algo
inesperado: el ingreso en una nueva etapa de sorprendente pasión.
Etiquetas:
menopausia
martes, 17 de mayo de 2016
Más de 400 expertos sanitarios presentarán en Valencia los nuevos avances en menopausia para la mujer
Más de 400 expertos se reunirán del 9 al 11 de junio
en Valencia para debatir sobre las últimas novedades relativas al cuidado de
salud de la mujer con el objetivo de "fomentar la investigación y
divulgación de conocimientos y avances en el ámbito de la menopausia", ha
señalado el organizador del 'XIV Congreso Nacional de la Asociación Española
para el Estudio de la Menopausia (AEEM)'.
Más de 400 expertos se reunirán del 9 al 11 de junio
en Valencia para debatir sobre las últimas novedades relativas al cuidado de
salud de la mujer con el objetivo de "fomentar la investigación y
divulgación de conocimientos y avances en el ámbito de la menopausia", ha
señalado el organizador del 'XIV Congreso Nacional de la Asociación Española para
el Estudio de la Menopausia (AEEM)', el doctor Antonio Cano.
El evento tiene como propósito "la búsqueda de
estrategias adecuadas para la consecución de un plan de salud completo de la
mujer en este periodo de su vida", ha señalado el Antonio Cano. Para ello,
la jornada servirá de punto de encuentro de ginecólogos, obstetras,
reumatólogos, endocrinos, psiquiatras, matronas y enfermeras, entre otros.
"Uno de los temas que más interés suscita es el
de las nuevas tecnologías diagnósticas y estrategias de cribado donde juega un
papel importante la genómica, lo que parece ser el futuro para la prevención y
tratamiento de determinadas patologías", ha apuntado el doctor Cano.
Además, dedicarán una ponencia a los tratamientos
emergentes "como los distintos avances en terapia hormonal, el trasplante
de ovario y las posibilidades del láser vaginal, ya sea para aspectos estéticos
como funcionales", añade.
MEJORA DE LA CALIDAD DE VIDA
Uno de los apartados que se debatirán en el evento
será el de la salud osteoarticular porque "es muy importante el
diagnóstico precoz de la pérdida de masa ósea a partir de densitometrías que
permitan prevenir su aparición; durante el congreso veremos distintas
herramientas que tenemos para ello, así como los nuevos tratamientos que mejorarán
la calidad de vida de las pacientes", ha subrayado la coorganizadora del
evento, la doctora María Dolores Juliá.
Así mismo, los tres días que dura la jornada serán
decisivos para aportar soluciones a la mejora e innovación de la calidad de
vida y climaterio de las mujeres en cuestiones como sofocos, insomnio,
obesidad, insuficiencia ovárica, impacto del síndrome metabólico, controles de
salud y los riesgos de embarazo.
TALLERES ESPECIALES
Los asistentes al congreso tendrán también la opción
de estar presentes en distintos talleres dedicados a aspectos específicos. Así,
la Asociación Española de Matronas dedicará una sesión al papel de estas
profesionales sanitarias en la detección precoz de los trastornos asociados al
climaterio.
Por su parte, la Sociedad Española de Fitoterapia
(SEFIT) incluirá una mesa dedicada a las terapias naturales en el síndrome
metabólico. Otras sociedades científicas como la Federación Española de
Sociedades de Sexología, la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN)
o la Asociación Española de Andrología, Medicina Sexual y Reproductiva
participarán en un taller relacionado con los avances en sexualidad y otros
estarán dedicados a cuestiones como la depresión o los sofocos.
Por último, habrá distintos simposium patrocinados
entre los que destacan el de anticoncepción hormonal a partir de los 40 años,
el de ginecología estética y funcional o microbiota femenina.
Etiquetas:
investigación,
menopausia
domingo, 10 de enero de 2016
Los misterios que la ciencia aún no ha podido resolver sobre la menopausia
Las reacciones a la menopausia pueden variar de
acuerdo a la cultura.
Existen algunas cosas que la ciencia no sabe sobre la
menopausia: ¿Para qué sirve? ¿Cómo funciona? ¿Cuál es la mejor forma de
tratarla?
Tal y como explica un detallado reportaje de Nature,
"la vida útil de los ovarios humanos está determinada por una compleja y
altamente no identificada colección de factores genéticos, hormonales y
ambientales".
También es poco lo que se sabe cuándo los ovarios
empiezan a fallar y los niveles de hormonas a fluctuar.
Quizás deberíamos ser empáticos con esta ignorancia.
La menopausia no tiene mucho sentido desde el punto de vista biológico o
intelectual.
En un reciente libro sobre ecología de primates, se
explica que "la menopausia todavía es considerada como una característica
distintiva de los humanos".
El que vivamos mucho más allá de nuestra edad
reproductiva es un rompecabezas que se ha explicado con lo que se conoce como
la "hipótesis de la abuela".
Bajo este razonamiento, las mujeres viven mucho más
de su edad reproductiva porque su presencia beneficia a sus hijos y nietos.
Después de los 40 años, los ovarios empiezan a
segregar menos estrógeno y, citando a la organización Women's Health Concern,
esto hace que "el cuerpo se comporte de forma distinta".
El cuerpo de cada mujer reacciona de una forma
distinta a los cambios en los niveles de estrógeno, dificultando ciertos
diagnósticos de menopausia.
Las directrices del Instituto Nacional para la Salud
y la Excelencia del Cuidado (NICE, por sus siglas en inglés), un organismo
oficial para el mejoramiento de la salud y el cuidado social en Inglaterra y
Gales, advierte contra cualquier cosa que no sea la observación para el
diagnóstico.
¿Todo vale?
Durante la conferencia anual de la Sociedad Británica
de Menopausia, a la que fui en calidad de periodista –aunque también como una
mujer en perimenopausia– aprendí mucho de los ponentes.
Para contrarrestar los efectos de la menopausia, a
las mujeres se les suele recetar de todo.
Aprendí que las enfermedades cardiovasculares son la
causa de muerte más común en las mujeres, diez veces más que el cáncer de mama
(según el cardiólogo Peter Collins); y que a las mujeres se les puede recetar
de una forma tonta y desconsiderada.
¿Lubricante vaginal? Sí, por favor. ¿Aerosol para
calmar los sofocos? Sí, a pesar de que mi cartera está a punto de rebosar.
¿Isoflavonoides que deberían balancear los trastornos
de estrógeno? Ok, un par de cajas no me viene mal. ¿Por qué no? Si ya estoy
tomando magnesio para la confusión cognitiva, vitamina D y antidepresivos para
los días bajos, una poción de hierbas y multivitaminas para la buena suerte.
Aseguran que los hombres "causaron" la
menopausia
Durante la conferencia, la terapeuta psicosexual
Trudy Hannington describió a una mujer a la que le habían dado un tubo largo de
lubricante vaginal para la sequedad y una dosis igualmente grande. "Ella
siguió las instrucciones, y más tarde contó que empezó a chirriar".
El apabullante mensaje fue consistente: un trastorno
que afecta a la mitad de la población mundial está tristemente desatendida.
No hay suficientes datos o fármacos. La falta de
atención hacia la menopausia y la salud de la mujer en general siempre han
dificultado la vida de cualquiera que intente cuidar a una mujer menopáusica.
La terapia de reemplazo hormonal
Y a principios de siglo se hizo mucho más difícil.
Hasta 2002, a las mujeres se les prescribía terapia
de reemplazo hormonal (HRT) para ayudarlas con los síntomas de la menopausia.
Para las mujeres que todavía tenían útero era una
combinación de estrógeno y progesterona.
Pero entonces un estudio publicado por la Women's
Health Initiative sostenía que la HRT con estrógeno y progesterona aumentaba el
riesgo de infarto, de un accidente cerebrovascular, de la creación de coágulos,
de cáncer y demencia.
Los titulares de los medios bombardearon a las
mujeres con el mensaje que la HRT era peligrosa (a pesar de que desde entonces
han salido varios estudios cuestionando los resultados de la Women's Health
Initiative y otras investigaciones parecidas).
Un bombardeo que debió haber funcionado, pues incluso
cuando lo estaba pasando mal con mi menopausia –sin poder ir a trabajar, con
insomnio y sofocones, así como problemas de depresión– resistí.
Otros tiempos
Si ese estudio se hubiera publicado ahora, escribió
recientemente la Sociedad Británica de Menopausia, "hubiese tenido mucho
menos impacto en la mujer posmenopáusica".
Los tratamientos para la menopausia usan estrógenos
derivados de vegetales.
En la clínica de la menopausia de la especialista
Julie Ayres en Leeds, Inglaterra, la mayoría de las pacientes llegan con ideas
preconcebidas.
"Ellas dicen 'ya sé que hay riesgo de cáncer de
mama'", pero están tan desesperadas que van de todas formas.
"Llegan con palpitaciones, ansiedad y ataques de
pánico y creen que se van a volver locas", agrega Ayres.
Y no lo están, lo que ocurre es que están sufriendo
del poder de estrógeno en el cuerpo. "Pero tan pronto como tienen
palpitaciones, el médico de familia no les receta HRT debido al riesgo
cardíaco".
Esto podría enfurecer a algunos de los oradores de la
conferencia de la Sociedad Británica de Menopausia, donde el experto en
metabolismo John Stevenson, del hospital Royal Brompton, presentó un trabajo
sobre el papel protector que la HRT puede tener en el corazón.
Según él, es "probablemente el mejor tratamiento
para las mujeres posmenopáusicas".
Hoy en día existen otros tratamientos como el de la
terapia de hormonas bioidénticas cuyo estrógeno es derivado de plantas como la
soya y la batata y la progesterona está micronizado, el proceso que reduce el
diámetro de partículas sólidas.
El experto Yehudi Gordon, quien lleva una clínica de
hormonas bioidénticas en Londres explica que estos dos factores hacen que este
tipo de hormonas estén mejor procesadas para el cuerpo humano que cualquier otra
preparación convencional.
No obstante, actualmente no hay ningún control o
regulación en la producción, prescripción y dosificación de las hormonas
bioidénticas.
¿Enfermedad o condición natural?
Si la menopausia es un proceso natural de la mujer,
¿se le debe tratar como una enfermedad?
Hace poco estuve convencida durante todo un día que
después de octubre venía diciembre y me sentí genuinamente trastornada cuando
me di cuenta que no era así.
También tuve otros males físicos como dolor en la
mandíbula, sequedad en los ojos, deficiencia de sueño, cansancio constante...
todo se podía relacionar a los cambios hormonales de mi cuerpo.
Pero, ¿estoy enferma? Con esta lista de síntomas uno
pensaría que lo está.
Escritores como Louise Foxcroft y Roy Porter han
criticado la medicalización de algo que es natural e inevitable en la vida de
las mujeres.
Aunque esta postura puede ser cuestionada por muchos
clínicos y profesionales del área, así como por muchas mujeres en el medio de
esta etapa de la vida.
Entonces, ¿qué es lo que las mujeres menopáusicas
deben hacer? Quizás ser pacientes y convertirse en pacientes.
Las reacciones a la menopausia pueden variar de
acuerdo a la cultura, la dieta, el estilo de vida, la edad y la condición
física.
La población de mujeres que sufre los síntomas de la
menopausia es inmensa y no está bien atendida.
Mientras que varios sitios en el Reino Unido sugieren
que aproximadamente el 75% de las mujeres menopáusicas dicen tener sofocos, el
número de las japonesas que dicen sufrir de golpes de calor es de 1 de cada 10.
Sin embargo, cuando visitó Japón Margaret Rees,
ginecóloga y editora de Maturitas (una revista internacional sobre la tercera
edad), muchas mujeres le dijeron que sufrían sofocones, solo que no hablaban de
ello.
También hay un componente cultural sobre la
menopausia que puede distorsionar las cosas: si bien algunas depresiones están
relacionadas al trastorno hormonal, algunas se pueden deber al menosprecio que
las mujeres con menopausia sienten que están sometidas.
Sin embargo, no hay duda en que la población de
mujeres que sufre los síntomas de la menopausia es inmensa y no está bien
atendida.
Etiquetas:
menopausia
martes, 9 de julio de 2013
EE UU aprueba el primer fármaco no hormonal para sofocos en la menopausia
Este síntoma afecta al 70% de la población femenina
durante el climaterio y supone un empeoramiento de la calidad de vida. Muchas mujeres no
se tratan de la menopausia.
La Agencia del Medicamento de Estados
Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) ha aprobado el primer fármaco no
hormonal para tratar los sofocos de la menopausia, ofreciendo una nueva
alternativa de tratamiento a millones de mujeres.Los sofocos afectan al 70% de la población
femenina durante el climaterio y suponen un empeoramiento de la calidad de vida
muy importante, según un último informe de la Organización Mundial de la Salud.
El medicamento desarrollado
por Noven Pharmeceutical se venderá bajo el nombre de Brisdelle y contiene una
dosis baja de un antidepresivo compuesto de paroxetina -inhibidor selectivo de
la serotonina (neurotransmisores que se encuentran en varias regiones del
sistema nervioso central y que tienen mucho que ver con el estado de animo).
"Existe un número significativo de
mujeres que sufren sofocos durante la menopausia y que no pueden tomar hormonas
o no quieren tomar fármacos que las contengan", explicaba Hylton Joffe,
director de las áreas de huesos, reproducción y urología de la FDA, en un comunicado. Los
sofocos se caracterizan por la sensación de calor en la cara, cuello o pecho.
La menopausia es un cambio
normal en la vida de la mujer que se produce tras la pérdida de la
menstruación, normalmente aparece entre los 45 y los 55 años (aunque se puede
anticipar por razones genéticas o quirúrgicas) y cuando la mujer no tiene su
periodo durante al menos doce meses seguidos. La principal consecuencia es que
el cuerpo de la mujer empieza a segregar menos estrógeno y progesterona -ambas
hormonas tiene relación con el proceso reproductivo de la mujer-. La media de
edad en EE UU son los 51 años.
Etiquetas:
menopausia
domingo, 2 de junio de 2013
Asesorías en salud sexual a mujeres inmigrantes
Tenemos el gusto de presentaros el nuevo servicio de “Información
y Asesoramiento en Salud Sexual y Reproductiva”, dirigido a mujeres inmigrantes
extracomunitarias que, desde la Federación de Planificación Familiar hemos
puesto este mes en funcionamiento. Este
programa de atención persigue facilitar información y asesoramiento a mujeres
inmigrantes para favorecer su bienestar y salud sexual y reproductiva.
Así, este servicio está
concebido como un recurso complementario
a nuestro trabajo de atención en salud sexual fundamentalmente a través de tres
líneas de actuación:
•
Información y asesoramiento en consultas
personales,
•
línea telefónica exclusiva para este programa de atención y
•
talleres grupales.
Centro de Anticoncepción
y Sexualidad
Ronda de Nelle, 126,
bajo d.
A Coruña
Tlf: 698.126.048
Horario:
martes: 10:00 a 14:30 hr.
jueves: 17:15 a 21:00 hr.
viernes: 13:00 a 15:00 hr.
miércoles, 6 de febrero de 2013
APOIO AO COF DO VENTORRILLO
Dende a Asociación Galega para a Saúde Sexual
queremos denunciar a situación de desatención no eido da saúde sexual que
veñen a ter as mulleres que viven na cidade da Coruña e os 32 concellos da área
sanitaria coruñesa dependentes do Centro de Orientación Familiar do Ventorrillo
dende o mes de decembro de 2012, debido a que non se cubre a praza que deixou
vacante un dos xinecólogos que se xubilou.
E queremos decir de desatención, tendo en conta que
quedarán desantedidas no eido da saúde sexual dende a sanidade pública, xa que
a non ter recursos humáns no centro do Ventorrillo, derivarán as consultas ao
COF de Orillamar no que na actualidade teñen un ratio de atención de 80.000
mulleres polo que pasaría a atender a unhas 60.000 mil máis, é decir sobre
unhas 150.000 usuarias.
Segundo a recomendacións da OMS, para esta densidade
de poboación debería existir polo menos TRES
centros de orientación familiar, cousa que dista da situación actual.
As consecuencias serán a saturación do COF de
Orillamar que non dispón dos suficientes recursos para cubrir unha demanda tan
elevada así a atención será incompleta e deficiente en tanto a que as listas de
espera para a obtención dunha cita serán interminables, retraso no comenzo e
revisión de anticonceptivos, diagnósticos tardíos dos resultados de citoloxías,
etc…
Así que si queres facer unha queixa ou reclamación e
apoiar as consultas dos COF pódelo facer a través de:
*Apoio das convocatorias, comunicados e accións
organizadas polasprofesionais dos COF do Ventorrillo e Montealto. Información
estará disponibel nos propios centros e a través de internet (facebook,
twitter, etc) e medios de comunicación (prensa, radio, etc).
*Cubrir as follas de reclamacións (xenéricas ou
específicas) disponibeis en calquera centro de saúde, de especialidades,
atención primaria ou nos COF, demandando que se cubra a praza de xinecoloxia do
Ventorrillo e se manteña o funcionamento habitual dos dous COFs da Coruña. È de
obriga legal que estas sean contestadas nun prazo determinado.
*Se tes certificado dixital poder facer a reclamación on
line sen necesidade de desplazarte a un centro de saúde, no enlace:
*Chamar ao 010 se estás na Coruña e deixar constancia
da túa queixa e demanda de que se manteña o COF do Ventorrillo xa que teñen que
levar rexistro de todas as chamadas e informar a quen proceda.
*Demandar ao teu concello que se posicione en favor
dos COF e esixan o mantemento do servizo do COF no Centro de Especialidades do
Ventorrillo.
*Deixar a túa queixa na páxina web do SERGAS, no
apartado suxerencias:
*Campaña firmas apoio COF change.org
miércoles, 21 de julio de 2010
jueves, 28 de mayo de 2009
Día Internacional por la Salud de las Mujeres, 28 de mayo
Sanidad hizo seguimiento de casi 17.000 embarazos en las consultas de Atención Primaria durante 2008. Leer
Etiquetas:
maternidad,
menopausia,
salud sexual
martes, 17 de marzo de 2009
El Congreso aprueba por unanimidad dos iniciativas del PSOE relativas a la salud de las mujeres
El objetivo de ambas es impulsar la prevención del tabaquismo en las mujeres y elaborar un plan de atención a mujeres en déficit hormonal, con el objetivo de conseguir una madurez saludable.
Etiquetas:
menopausia
martes, 27 de enero de 2009
La caída del deseo sexual tras la menopausia puede llevar a la depresión
Las mujeres con bajos niveles de deseo sexual como consecuencia de la menopausia tienen más probabilidades de estar deprimidas. Además, pueden sufrir síntomas físicos como dolores de espalda y problemas de memoria. Leer
Etiquetas:
menopausia,
salud sexual
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

