miércoles, 30 de noviembre de 2016

El aborto, un derecho asimétrico

El aborto es, con independencia de los juicios morales, un derecho de todas las mujeres españolas consagrado por ley. En consecuencia, los poderes públicos tienen la obligación de velar por su adecuado cumplimiento en todo el territorio nacional, so pena de permitir la desigualdad que supone la discriminación por lugar de residencia.

Explica el ensayista francés Pierre Rosanvallon que los modernos privilegios “ya no consisten en exenciones legales y en distinciones de nacimiento, sino en formas de asimetría frente a las reglas y las instituciones” (La sociedad de los iguales).

Que solo un hospital en Galicia esté proporcionando una cobertura total para las solicitudes de aborto convierte este derecho en asimétrico. ¿Es que las españolas de Lugo, Ourense o A Coruña son menos españolas que las de Pontevedra? Asimétrica es también la carga de trabajo que recae sobre los profesionales de la sanidad que no apelan a la objeción de conciencia para no practicar este tipo de intervenciones quirúrgicas, que suelen tener una alta carga de estrés emocional.

El retraso en la interrupción del embarazo por razones ajenas a las estrictamente médicas puede derivar en situaciones dramáticas como las relatadas en interviú por algunas de las mujeres obligadas a parir. La ley las ampara, pero ¿quién las va a resarcir de un sufrimiento que se pudo haber evitado con recursos suficientes?.