jueves, 5 de julio de 2018

El manifiesto del Día Mundial de la Anticoncepción centra el foco en los adolescentes

Reivindica facilitar en igualdad la educación y el acceso de los más jóvenes a la salud sexual y reproductiva.
La Fundación Española de Contracepción (FEC) hace público el manifiesto correspondiente al Día Mundial de la Anticoncepción, que se celebrará el próximo 28 de septiembre. La FEC, presidida por el Dr. José Ramón Serrano, ha centrado su comunicación en los adolescentes.
“Adolescente: es tu vida, es nuestro futuro”. Con este lema la FEC llama la atención sobre la importancia de facilitar a los más jóvenes el acceso a la información, formación, educación y atención en materia de salud sexual y reproductiva.
Que la FEC fije, en una nueva edición del Día Mundial de la Anticoncepción, el foco de su atención en la adolescencia es debido, principalmente, al alarmante incremento de las enfermedades de transmisión sexual (gonorrea, sífilis, sida, clamidia, VIH…), la persistencia de las mismas tasas de IVE (interrupción voluntaria del embarazo en las menores de 19 años con una tasa del 8,97 por cada mil mujeres en 2016 (9,38 en 2015 y 9,92 en 2014), así como a la desigualdad en el acceso a una contracepción eficaz según el lugar de residencia.
Los principios mundiales que inspiran tanto la Organización Mundial de la Salud como el Comité de los Derechos del Niño (CRC) de la ONU hace tiempo que muestran la preocupación de estos organismos internacionales. Incluso, han hecho pública su inquietud por los países donde la educación sobre salud reproductiva no está integrada en los programas oficiales de la educación primaria y secundaria y por ello les recomienda impartir y dar formación en salud sexual y reproductiva. La ONU abunda, asimismo, en la urgencia en capacitar a profesores y demás profesionales de la educación en educación sexual. Critica, al tiempo, la existencia de barreras que limitan el acceso de los adolescentes a la información, y los obstáculos a la prevención y atención sanitaria.
España, a su vez, no cumple lo establecido en el capítulo I artículo 5 de la Ley Orgánica 2/2010 (3 de marzo) de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo. El texto legal establece como objetivo que los poderes garanticen tanto la información y la educación afectivo sexual y reproductiva en los contenidos formales del sistema educativo, como el acceso universal a los servicios y programas de salud sexual y reproductiva y eliminando toda forma de discriminación.
Por todo ello y especialmente por los riesgos sanitarios y afectivos que amenazan a los más jóvenes, la FEC exige el cumplimiento estricto, urgente y obligatorio de la legislación en materia de acceso igualitario a la información y la atención de los adolescentes. Demanda, a la vez, el compromiso efectivo y necesario de la educación sanitaria integral y desde la perspectiva de género y la información sanitaria sobre anticoncepción y sexo seguro que prevenga, tanto las infecciones de transmisión sexual, como los embarazos no buscados.
El manifiesto concluye argumentando que “solamente una educación en materia de salud sexual transversal y progresiva, una sociedad que viva en igualdad y garantice el acceso eficaz a la contracepción hará que nuestros adolescentes puedan vivir su vida con salud y prepararse para un prometedor futuro”. El futuro de los más jóvenes es el futuro de todos y mejorar su vida es apostar por mejorar la sociedad.
El manifiesto de la Fundación Española de Contracepción será, ahora, remitido a numerosas sociedades profesionales y científicas (nacionales e internacionales) a fin de que respalden su contenido y conseguir la mayor difusión posible. La iniciativa culminará con el acto académico que desarrollará el próximo 28 de septiembre en Madrid.
Manifiesto del Día Mundial de la Anticoncepción 2018 “Adolescente: es tu vida, es nuestro futuro”
El alarmante incremento de las enfermedades de transmisión sexual (gonorrea, sífilis, sida, clamidia, VIH...), la persistencia de las mismas tasas de IVE en las menores de 19 años con una tasa del 8,97 por cada mil mujeres en 2016 (9,38 en 2015 y 9,92 en 2014), así como la desigualdad en el acceso a una contracepción eficaz según el lugar de residencia son razones suficientes para que en el Día Mundial de la Anticoncepción, la Fundación Española de Contracepción revindique este año un mayor acceso de los adolescentes a la educación en salud sexual y reproductiva y a los anticonceptivos más eficaces.
La Organización Mundial de la Salud considera la adolescencia como el periodo de crecimiento y desarrollo humano que se produce después de la niñez y antes de la edad adulta, entre los 10 y los 19 años. Se trata de una de las etapas de transición más importantes en la vida del ser humano, que se caracteriza por un ritmo acelerado de crecimiento y de cambios, superado únicamente por el que experimentan los lactantes.
El Comité de los Derechos del Niño (CRC, por sus siglas en inglés) de la ONU ha analizado frecuentemente la necesidad del acceso a la educación sexual, y ha solicitado a los Estados Parte, entre los que figura España, que adopten medidas para proveer información, educación y servicios de planificación familiar y salud reproductiva para jóvenes. Este comité ha expresado recientemente su inquietud por aquellos países los que la educación sobre salud reproductiva no forma parte del plan oficial de la educación primaria y secundaria y por ello les recomienda impartir y dar formación al respecto.
En 2018 nadie discute el derecho del niño y la niña a la información sobre salud sexual y reproductiva. Además, el CRC alienta a los estados a ofrecer capacitación a los profesores y a otros profesionales de la educación sobre instrucción en educación sexual y expresa su preocupación por el hecho de que los responsables no la fomenten. Critica, a la vez, las barreras a la educación sexual, limitando así el acceso de los adolescentes a la información, y los obstáculos a la prevención y atención.
España cuenta con la Ley Orgánica 2/2010 (3 de marzo) de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo que en su capítulo I artículo 5 se marca como objetivo que los poderes garanticen tanto la información y la educación afectivo sexual y reproductiva en los contenidos formales del sistema educativo, como el acceso universal a los servicios y programas de salud sexual y reproductiva y eliminando toda forma de discriminación.
Por todo ello, teniendo en cuenta nuestra realidad social (aumento de las ITS, persistencia de los embarazos en adolescentes) y los riesgos sanitarios y afectivos que amenazan a los más jóvenes, la Fundación Española de Contracepción exige el cumplimiento estricto, urgente y obligatorio de la legislación en materia de acceso igualitario a la información y la atención de los adolescentes sobre salud sexual y reproductiva. Demanda, a la vez, el compromiso efectivo y necesario de la educación sanitaria integral y desde la perspectiva de género y la información sanitaria sobre anticoncepción y sexo seguro que prevenga, tanto las infecciones de transmisión sexual, como los embarazos no buscados.
Sorprende que en la era de la información (páginas web, whatsapp, facebook, twitter, instagram, youtube, linkedIn...) se aluda a la desinformación de los adolescentes en salud sexual y reproductiva, una evidencia que certifican los más recientes datos y encuestas.
Sólo una educación en materia de salud sexual transversal y progresiva, una sociedad que viva en igualdad y garantice el acceso a la contracepción eficaz hará que nuestros adolescentes puedan vivir su vida con salud y prepararse para un prometedor futuro. SU FUTURO ES NUESTRO FUTURO. Mejorar la vida de los adolescentes es apostar por mejorar nuestra sociedad.
Fundación Española de Contracepción Madrid, 28 de septiembre de 2018

“Que haya educación sexual en los colegios es lo normal en Europa”

Es una conclusión del informe “Educación sexual en Europa y Asia Central” de la Federación Internacional de Planificación Familiar en Europa (IPPF EN) y el Centro Federal de Educación para la Salud de Alemania.
Estas dos entidades son las responsables de este informe que analiza cómo se imparte la educación sobre sexualidad en 25 países de Europa y Asia Central, el Estado español entre ellos.
La educación sexual es obligatoria ya en 12 países: Albania, Alemania, Austria, Bélgica, Estonia, Finlandia, Holanda, Letonia, República Checa, Suecia, Ucrania y Reino Unido, país este último donde se ha establecido en 2017. Además, no es objeto de oposición ni de discusión pública en Bélgica, Estonia, Finlandia, Holanda y Suecia.
En informe resalta que “en Europa se ha producido un significativo progreso en la integración de la educación sexual en los planes de estudio de los centros educativos. En 21 de los 25 países analizados existe una ley, política o estrategia por la que se establecer de manera obligatoria o se apoya”.
El apartado del informe dedicado a España no es positivo. Señala que en nuestro país la educación sexual no está establecida en la ley educativa, y que su inclusión en los centros educativos “varía mucho y depende de las autoridades locales y los propios centros”. Respecto a la formación de los profesores sobre este ámbito, el informe resalta que “no hay formación oficial u obligatoria”, y que las y los profesores interesados en formarse “lo hacen por su propia iniciativa”. Además, se señala que “en España la educación sexual tiene detractores, especialmente entre grupos conservadores”. El informe resalta el papel que las ONG juegan en la oferta de educación sexual en los centros educativos, y cita como ejemplo de buena práctica los talleres que imparte la asociación “Asexórate” de Castilla-La Mancha, integrante de la FPFE.
La rama europea de IPPF recuerda en el preámbulo del informe: “Las familias pueden, y desde luego deben, jugar un papel fundamental en que sus hijas/os desarrollen relaciones saludables. Sin embargo, a menudo no están en posición de fomentar estas habilidades en las y los amigos de sus hijos, en sus compañeras/os y en sus futuras parejas. Sólo la sociedad como un todo puede abordar esta misión e invertir hoy en las competencias emocionales y sexuales de las niñas y niños y las personas jóvenes, para incrementar su bienestar y prevenir la violencia, la coerción y la desigualdad de género en el futuro. 
La presión social causada por una interpretación rígida de los roles tradicionales y dañinos de la feminidad y la masculinidad, particularmente respecto al sexo y a las relaciones, es la causa principal del daño y la violencia mental y física entre y hacia las personas jóvenes. 
No se puede pelear contra la discriminación y la desigualdad de género sin tener en cuenta tanto sus causas como sus  efectos. Cuando las personas jóvenes no tienen estas habilidades esenciales, inevitablemente sufren una falta de crecimiento personal y de disfrute, así como una carencia de habilidades para formar y fomentar relaciones estables y enriquecedoras con otras personas. Relaciones que son la base de la vida social y la sociedad moderna”.

¿Perjudica el porno nuestra salud sexual?

La polarización a favor o en contra de la pornografía de los 80 se libró entre abolicionistas o prohibicionistas y los liberales, y muchos textos van actualmente por el mismo camino.
Al calor de las violaciones múltiples y el #MeToo regresa un viejo debate, el de la influencia del porno en el sexo, y feministas jóvenes han retomado la batalla que Catharine McKinnon, Andrea Dworkin y otras libraron hace más de treinta años. Aquellas cayeron derrotadas por las reinas de la silicona y las leyes de la oferta y la demanda, pero también, desde el plano intelectual, fueron refutadas por las críticas finas o gruesas de personalidades tan dispares como Christina Hoff Sommers, JM Coetzee o Camile Paglia.
Aquel debate había nacido muerto y posiblemente el actual esté repitiendo los mismos errores. La polarización a favor o en contra de la pornografía de los años ochenta se libró entre las abolicionistas o prohibicionistas y los liberales, y en la actualidad estoy leyendo muchos textos que van exactamente por el mismo camino. Si el dilema es si el porno debe permitirse o abolirse volveremos a enfangarnos en un miserable debate sobre la libertad de expresión en el que, de manera natural, el vicio y el mercado tendrán las de ganar.
Freixas no estaba exigiendo ningún tipo de censura, sino reflexionando sobre la apariencia que había ido adoptando el mito de Lolita.
Pienso últimamente que uno de los grandes problemas de los debates culturales contemporáneos es que casi siempre se ven arrastrados a posiciones polarizadas en las que se asumen en bloque posiciones antagónicas, y por tanto cuesta horrores elegir argumentos de ambos bandos para hacerse una composición de lugar. Experimenté una sensación rara durante el debate que Laura Freixas y Sergio del Molino tuvieron sobre “Lolita” en 'El País'. Para mi sorpresa, Freixas me resultó tan convincente como del Molino.
Tras cruzarse un par de artículos en los que Freixas asumía una posición crítica hacia la recepción de Lolita y del Molino se levantaba en defensa de la grandeza literaria de la obra de Nabokov y de la libertad de expresión, yo asistí al cara a cara absolutamente inclinado por lo que del Molino tuviera que decir. Mi sorpresa fue que Freixas no estaba exigiendo ningún tipo de censura, sino reflexionando sobre la apariencia que había ido adoptando el mito de Lolita, que incluso resultaba ajena a la intención de Nabokov.
Conmigo o contra mí
Fue un debate enriquecedor en tanto que me permitió asimilar algunos conceptos contrarios a mis principios y conocer un punto de vista que, por ser tan diferente al mío, me abría a un terreno nuevo desde el que pensar. La actitud dialogante de Freixas y del Molino y la moderación de Berna González-Harbour hicieron posible este raro episodio. En ningún momento, pese a la postura de Sergio en defensa de la libertad creativa, permitió Freixas que se la arrojase al lado de los prohibicionistas.
Los debates de “conmigo o contra mí”, o los más penosos todavía de “conmigo o contra las víctimas” están envenenados de magnetismo. Nos pasa que acabamos sintiéndonos atraídos por un bando y acabamos defendiendo más de lo que nuestros argumentos están preparados para soportar. Asumir que el mito de “Lolita” se ha construido, en parte, como una estilización de la pedofilia, es perfectamente compatible con una defensa a ultranza de la grandeza de la obra e incluso, si me apuran, de lo inofensivo de ese mito.
Dicho de otra forma, señalar que un aspecto cultural es problemático o que nos enfrenta a una de las muchas imperfecciones del género humano no tiene por qué arrastrarnos a una mojigata campaña abolicionista o censora. Se puede (y se debe) hacer una crítica cultural afilada que no desemboque en posturas tan ridículas e infantiles como la de los universitarios norteamericanos que corren al espacio seguro cuando un profesor menciona a Jordan Petersen.
Lo que nos lleva de vuelta al debate sobre el porno, en el que (por desgracia) se extiende una postura determinista que recoge el testigo de Dworkin y MacKinnon y asegura que el porno tiene una responsabilidad directa sobre las violaciones y por tanto debe ser erradicado. Ante esta opinión, por lo general cacareada en artículos digitales y departamentos de género de universidades anglosajonas, saltan las feministas liberales y los no feministas a rugir.
¿Existe un porno en el que las relaciones sexuales se muestren como deberían ser?
Si esquivamos los extremos y conseguimos alejar el debate del terreno de la libertad de expresión, es decir, si la pregunta no es si el porno debe o no debe existir, si eludimos si debe o no debe permitirse, podremos aprovechar buena parte de los argumentos de las dos partes para responder con honestidad a preguntas mucho más interesantes.
¿Es el porno de fácil acceso de la era digital una influencia negativa para la educación sexual de los jóvenes? ¿Es la única ventana de esta generación a la educación sexual? ¿Es posible un porno en el que las relaciones sexuales se muestren como deberían ser? ¿Tendría éxito, o nos acercamos al porno para satisfacer fantasías enloquecidas? ¿Cuál sería la influencia del porno si existieran contrapesos adecuados en educación sexual? ¿Cuáles deberían ser esos contrapesos?.
Son solamente algunas de las preguntas que florecerían si el debate se mantuviera lejos de ese reactivo químico tan socorrido que arrastra buena parte de las discusiones culturales a una desasosegante y estéril lucha a favor y en contra de la libertad de expresión.

Alumnos de Bachillerato estudiarán historia del feminismo y cómo detectar el maltrato en la pareja

"Coeducación para o século XXI" reivindica a Rosalía o a Pardo Bazán
Reflexionar sobre el concepto de patriarcado "para entender las causas de las discriminaciones que sufrieron las mujeres a lo largo de la historia" y después repasar los momentos más destacados de la historia de los feminismos y la conquista de los derechos de las mujeres son algunos de los temas que se estudiarán al principio de curso en la asignatura "Coeducación para o século XXI".
La materia se estrenará en 1º de Bachillerato tras el verano como materia de libre configuración autonómica, aunque todavía es una incógnita cuántos centros la requerirán para impartir un par de horas por semana. Si tiene la misma aceptación que su hermana "Igualdade de Xénero", que se estrenó en 2016/2017 entre los escolares de ESO, en dos cursos conseguirá que unos 800 alumnos analicen las demandas feministas ya presentes en personajes históricos de la talla de Rosalía de Castro, Concepción Arenal o Emilia Pardo Bazán.
Pero cualquier materia que lleve un título como "Coeducación para o século XXI" no solo repasa la historia, sino que mira hacia el presente y hacia el futuro. En cuanto al presente, uno de los puntos que aborda es el de "violencia contra las mujeres". En ese bloque, se formará a los alumnos para reconocer las distintas formas de violencia. Entre los aspectos que se tratarán están las relaciones de pareja en la adolescencia, un contexto en el que se promoverá identificar las manifestaciones de la violencia de género en el seno de la pareja. Hay que tener en cuenta que solo el año pasado un total de ocho menores fueron condenados por maltratar a su pareja, 3 más que en 2016.
Respecto al futuro, según proclama la propia Administración, el programa incluye como objetivo "impulsar un cambio de valores, actitudes, roles y estereotipos que sustentan la igualdad de género a través de un modelo educativo que promueva la equidad entre mujeres y hombres en todas sus dimensiones".
La construcción de las identidades "igualitarias", un bloque en el que se promueve la reflexión sobre "cómo la forma de ser" hombre o mujer "sigue estando determinada por una construcción cultural que lleva pareja una desigualdad social", es otro de los ejes de la asignatura, como permite constatar el borrador de la orden que permitirá a Educación ampliar por tercera vez las denominadas materias de libre configuración autonómica. Entre ellas ahora reina un clásico que subsiste en la era de los mensajes rápidos, la Oratoria, que convence a más de 5.500 alumnos.
Trabajo final
En "Coeducación para o século XXI", que apadrinan Educación y Vicepresidencia, se considera "clave" que el alumnado sea capaz de experimentar desde la "empatía" las conclusiones de sus pesquisas, que conllevan también la realización de un proyecto coeducativo final. "Se trata de estudiar un determinado ámbito y diseñar una acción coeducativa que pueda suponer un impacto de cambio", explica el borrador. Entre las opciones está incluso que los alumnos impartan charlas a sus compañeros más pequeños, por ejemplo.
Enriquecer el contenido curricular con las contribuciones al conocimiento de las mujeres, promover los conocimientos y "actitudes" necesarias para lograr la corresponsabilidad o fomentar las vocaciones profesionales sin prejuicios son algunos "mandatos" curriculares que se concretan, indica la Xunta, en la materia.

El desorden de la identidad, una nueva forma de estigmatizar a las personas trans

Las identidades trans no son un fenómeno contemporáneo. Existen desde siempre, y en todas las culturas de la humanidad, por lo que se puede afirmar que las mismas son una condición humana, expresión de la inmensa diversidad. Las respuestas que las distintas sociedades han dado a esta realidad del ser humano han sido muy diversas a lo largo del tiempo y en las distintas geografías de nuestro mundo.
Algunas sociedades han aceptado en mayor o menor grado estas realidades y han articulado mecanismos sociales y leyes que promueven la integración de las personas trans en la sociedad. Otras han manifestado diversos grados de rechazo y represión, generando graves violaciones de los derechos humanos de las personas trans.
Los manuales internacionales de enfermedades mentales DSM-IV-R y CIE-10, elaborados por la American Psychiatric Association (APA) y por la Organización Mundial de la Salud (OMS), han patologizado de forma "absolutista" las identidades trans, siendo la excusa para la vulneración sistemática de los derechos humanos de las personas trans. Esta realidad sin embargo ha "cambiado" por la presión internacional de las/os activistas y entidades trans por la despatologización.
Es desafortunado el término que nos estigmatiza desde la comparativa cisnormativa de lo que está en orden y lo que no.
El reciente anuncio de la OMS, grandilocuente y efectista, de decir que "despatologiza" la transexualidad, excluyéndola de la clasificación de enfermedades mentales, así, el Manual (DSM V) eliminó el "trastorno de identidad de género" y lo ha sustituido por la nueva versión de un estigmatizante diagnóstico: "Desorden de la identidad de género". Si la comparamos con la anterior consideración —que patologizaba a las personas trans sólo por ser quienes somos—, la nueva categoría podría verse como un avance. Pero es desafortunado el término que nos estigmatiza desde la comparativa cisnormativa de lo que está en orden y lo que no. Deslegitimando, desnaturalizando las identidades trans, como una expresión natural de la diversidad humana.
La influencia del Manual y de sus códigos en todo el mundo, hace que las personas trans sigamos estando aferradas en una versión u otra de conductas marginales y seguimos siendo catalogadas como una especie de "sufrientes". Los diagnósticos provistos por ese Manual siguen siendo condición imprescindible en muchos países del mundo para acceder a derechos tales como el reconocimiento legal y las atenciones sanitarias encaminadas a las modificaciones corporales, las cuales siguen siendo concebidas en este marco, e inexorable, como el "tratamiento" indicado para un padecimiento diagnosticado, y nunca como un modo de atención armonizadora de expresión del ser. Querer perpetuar categorías estigmatizantes, justificándolas como una necesidad para la atención médica, es demagógico, antagónico a la despatologización y a la propia definición de salud que hace la propia OMS: "La salud es un estado de perfecto (completo) bienestar físico, mental y social, y no sólo la ausencia de enfermedad".
Es el momento de dirigir esa misma lucha desde lo local, regional y estatal. En la medida que más países o regiones se desmarquen de los dictados que marcan los susodichos manuales, se hará más pronta la despatologización total.
La lucha por la despatologización de las identidades trans emprendida por activistas trans y secundada en algunos países por colectivos LGTBQ ha tenido sin lugar a dudas una influencia en los "cambios" de los manuales internacionales tanto de la APA (American Psychiatric Association), como de la OMS (Organización Mundial de la Salud), pero es el momento de dirigir esa misma lucha desde lo local, regional y estatal. En la medida que más países como Francia, Suecia, Noruega, Argentina, Malta, Irlanda, Reino Unido o regiones de España, como Andalucía, Madrid, Valencia y Aragón, se desmarquen de los dictados que marcan los susodichos manuales, se hará más pronta la despatologización total.

Alertan del "alarmante" repunte de las enfermedades de transmisión sexual

El descenso en el uso del preservativo por el menor miedo al sida, propicia su propagación
Son fáciles de tratar, pero si no se hace pueden causar hasta infertilidad
Una sanitaria en una consulta ginecológica. Una sanitaria en una consulta ginecológica
El miedo al sida tuvo un efecto social: el mayor uso del preservativo. Y este método anticonceptivo, a su vez, se tradujo en un mayor control de las infecciones de transmisión sexual. Los avances en los fármacos contra el VIH han tenido una consecuencia positiva al convertir esta patología en crónica y mejorar la calidad de vida de los pacientes. Pero también han causado un efecto no deseado porque muchas personas han bajado la guardia en la prevención de las enfermedades de transmisión sexual, que registran un constante incremento.
"Debido a que el VIH ahora se controla muy bien con la medicación, hay una falsa seguridad y las medidas se han relajado", advierte María Jesús Alonso, vicepresidenta de la Sociedad Andaluza de Contracepción (SAC). Esta especialista en planificación familiar y salud pública considera que hay "un repunte muy preocupante" de las enfermedades de transmisión sexual. La Fundación Española de Contracepción (FEC) incluso tacha el aumento de "alarmante" en el manifiesto que emitió ayer y en el que pide "un mayor acceso de los adolescentes a la educación en salud sexual y reproductiva y a los anticonceptivos más eficaces". 
Gonorrea, sífilis, sida, clamidia, VIH y herpes se incrementan, a la vez que persisten las tasas de aborto en las menores de 19 años. Los últimos datos, correspondientes a 2016, la sitúan en 8,97 por cada mil mujeres.
Alonso asegura que ahora hay entre los jóvenes un mejor uso de los métodos anticonceptivos hormonales -como la píldora, el anillo, los implantes subcutáneos o el DIU-, pero una menor utilización del preservativo. De hecho, señala que la mayor prevalencia de las infecciones de transmisión sexual se da en adultos jóvenes, de entre 25 y 30 años. La advertencia que lanza la FEC es nacional. Pero Alonso aclara: "El aumento en los últimos tres o cuatro años es preocupante en España, en Andalucía y en Málaga". La representante de la SAC afirma incluso que se está detectando resistencia a antibióticos, retrasos en los diagnósticos o diagnósticos no certeros porque algunas infecciones necesitan de determinados cultivos que no se realizan en todos los centros sanitarios.
También reconoce que las relaciones sexuales esporádicas complican su tratamiento. En estos casos no siempre se puede localizar a la persona con la que el paciente tuvo el encuentro sexual "y por lo tanto, la infección se sigue diseminando". A veces quien padece la enfermedad no lo dice y mantiene un contacto sin protección, con lo que propaga la patología; pero muchas otras ni siquiera lo sabe porque está en la fase asintomática de la enfermedad. Alonso explica que la mayoría de las infecciones de transmisión sexual se tratan con un antibiótico de dosis única; sea una sola pastilla, un sobre o una inyección. "Son fáciles de tratar; sin embargo, si no se tratan se pueden complicar", aclara. Y las consecuencias en caso de complicaciones pueden ser hasta infertilidad o la transmisión de la enfermedad a un hijo.
Tanto la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (Lomce) como la de Salud Sexual y Reproductiva establecen la educación sexual de forma transversal. "Pero como es de todos, la realidad es que es de nadie", denuncia Alonso que reivindica la incorporación "de verdad" de estos contenidos al sistema educativo.
El condón es menos eficaz que los métodos hormonales a la hora de evitar embarazos no deseados bien porque algunas veces se rompe o se pone tarde; pero es efectivo a la hora de atajar las infecciones de transmisión sexual (ITS). Dado que los tratamientos hormonales son más eficaces para impedir los embarazos y el preservativo para bloquear las ITS, Alonso aconseja el "doble método". Es decir, combinar ambos para atajar tanto la concepción como las infecciones.
Existe en la actualidad una campaña televisiva contra las enfermedades de transmisión sexual. Ésta hace hincapié en que no tiene nada que ver la apariencia con tener o no una patología de este tipo. "Por el aspecto físico no se puede identificar a quien tiene una enfermedad de transmisión sexual", apunta Alonso. Y recuerda que a veces ni la propia persona que la sufre lo sabe dado que hay ocasiones en que la padece de forma asintomática.
Reclaman un compromiso real con el sexo seguro
La Federación Española de Contracepción (FED) emitió ayer un manifiesto en el que reclama "un compromiso efectivo" con la anticoncepción y el sexo seguro "que prevenga tanto las infecciones de transmisión sexual (ITS) como los embarazos no buscados". La institución advierte del "alarmante incremento" de estas enfermedades, de "la persistencia" de las tasas de interrupciones voluntarias del embarazo y de la desigualdad en el acceso a una contracepción eficaz según el lugar de residencia. "Sorprende que en la era de la información (páginas web, whatsapp, Facebook, Twitter, Instagram, Youtube, Linkedin…) se aluda a la desinformación de los adolescentes en salud sexual y reproductiva, una evidencia que certifican los más recientes datos y encuestas", señala la Fundación en su manifiesto. Por ello, la FEC pide un educación de salud sexual "transversal y progresiva" y una sociedad que garantice el acceso a la contracepción eficaz.

jueves, 14 de junio de 2018

SoloPelvico

Este Viernes 15 de Junio estrenamos taller en Valladolid sobre el "Suelo Pélvico y sus implicaciones en la erótica". 
Desde la anatomía y fisiología pasando por los test y diagnósticos diferenciales desde la fisioterapia de suelo pélvico y neurológica, acabaremos adentrándonos en las dificultades eróticas y cómo las abordamos desde nuestros campos.
Os esperamos este Viernes!!
Inscripciones en 983213833 ó 622354793
Mail: info@solopelvico.com


Jornada “VIH es: ir más allá de la indetectabilidad”

2 objetivos fundamentales:
- Mejorar los resultados clínicos y de calidad de vida del paciente con VIH a través de la identificación de sus necesidades no cubiertas.
- Establecer un diálogo con especialistas en VIH de tal manera que facilite la identificación de comorbilidades, educación en hábitos de vida saludables, entre otras.
14 de junio de 2018 en Coruña de 15:00 a 20:30, en el:

Hotel Meliá María Pita
Sala Brigantia
Avenida de Pedro Barrié de la Maza, 3,
15003, A Coruña



Orgullo 2018

VISIBILIZA-T, Transformando A Coruña
Casi 50 años después del nacimiento del movimiento LGBTQI en Stonewall (NY), las acciones por la visibilidad y la defensa de los derechos y libertades afectivo-sexuales siguen siendo necesarias.
Con el objetivo de Transformar A Coruña, haciendo de esta una ciudad en la que ninguna persona sea objeto de discriminación por su expresión de género, identidad u orientación sexual, desde la Concellería de Igualdade e Diversidade presentamos la programación del Orgullo 2018, producto de un trabajo colectivo con Amizando y ALAS A Coruña, asociaciones LGBTQI de la ciudad.
Bajo el lema "Visibiliza-T", deseamos mostrar nuestro reconocimiento por las luchas de las personas trans, por su coraje, resistencia y trabajo por la despatologización de sus identidades, invitando a todo el vecindario a implicarse activamente en el cambio social liderado por los colectivos LGBTQI.
II Edición del Concurso de Fotografía Orgullo LGTBQI #VisibilizaT
Del 6 de junio al 2 de julio participa y aspira a ganar un lote de libros!!! Comparte tus imágenes por la visibilidad y el reconocimiento de los derechos y libertades afectivo-sexuales en Instagram
empleando el hashtag #visibilizaT. Más información en las bases do concurso
LGBT - Las diversidades sexuales en las bibliotecas
Guía de turismo A Coruña LGTBQI
Cartel Orgullo 2018 (785 KB)
Programa Orgullo 2018 (285 KB)

El Gobierno apuesta por prohibir los vientres de alquiler y no los regulará

La vicepresidenta del Gobierno y ministra de Igualdad resalta, en una entrevista a El País, que las prioridades del ministerio que dirige son la puesta en marcha del pacto de Estado contra la violencia machista y la aprobación de una ley de igualdad laboral. 
El Gobierno no tiene previsto regular los vientres de alquiler. Así lo aseguró la nueva ministra de Igualdad y vicepresicenta del Gobierno, Carmen Calvo, en una entrevista a El País este domingo. Esta negativa supone, de hecho, mantener su prohibición. La ley sobre técnicas de reproducción asistida aprobada en 2006 prohíbe expresamente este tipo de técnicas y considera nulos los contratos realizados en otros países en los que la gestación subrogada es legal.
Calvo recuerda que está encima de la mesa una iniciativa parlamentaria de Ciudadanos que se deberá debatir, pero aclara que la posición del PSOE y del Gobierno es clarísima al respecto: "Se llaman vientres de alquiler y son una nueva utilización del cuerpo de las mujeres, una compraventa más". "Aquí no sirven eufemismos", afirmó, añadiendo que es particularmente grave porque "usan el cuerpo de la mujer más pobre". 
El Partido Socialista refrendó esta postura contraria en congreso del partido que realizó en junio del año pasado, donde el tema se abrió a debate. Entonces una mayoría aplastante votó en contra de una posible regulación de esta práctica. 
Entre las prioridades en materia de Igualdad que el Gobierno quiere poner en marcha de forma inmediata, Calvo resalta dos: asegurar la puesta en marcha del pacto de Estado contra la violencia machista, y la aprobación de una ley de igualdad laboral. "Necesitamos que las mujeres tengan la independencia económica. Trabajos dignos, ascensos profesionales, compatibilidad cuando quieren ser madres con sus trabajos. Esa es la piedra de toque de su libertad", afirmó Calvo en la entrevista.
En relación al pacto de Estado, la vicepresidenta del Gobierno afirmó que ya se está trabajando en una agenda de trabajo con los gobiernos de las distintas comunidades autónomas, "que son los que tienen transferencias importantes en políticas sociales". Con respecto a la financiación de este pacto, Calvo dejó claro que los 200 millones de euros para este año estarán disponibles, incluso si no hay presupuestos aprobados. "Haremos una modificación para garantizar esos 200 millones", afirma Calvo que añade que ·"Tenemos que convertir los Ayuntamientos en una red de prevención y ayuda" a las mujeres víctimas de violencia.
Hay que retratarse
 Calvo afirma que algunas de las medidas que hay que llevar a cabo en materia de Igualdad precisarán de modificaciones presupuestarias, sobre las que se van a tener que pronunciar el arco parlametario. Entre estas medidas cita la Igualdad laboral. "Nuestra ley tiene implicaciones económicas. ¿Van a ir los partidos a decirle a las mujeres que no les importa lo que ocurre con ellas desde que entran hasta que salen?", declara. 
Entre las prioridades de la vicepresidenta figura solucionar la crisis que está viviendo el 016 de apoyo y asesoramiento a las víctimas de la violencia de género. Calvo aseguró que la próxima semana se reunirá, junto a la Secretaria de Estado para Igualdad, Soledad Murillo, con las trabajadoras de este recurso. "El teléfono no se va a quedar desasistido porque es absolutamente necesario. No vamos a abandonar a las mujeres que a veces lo único que pueden hacer es levantar un teléfono y llamar", afirma Calvo.

Derecho al placer

La erótica y la sexualidad de las personas con diversidad funcional pasa por un momento de visibilización gracias a varios proyectos de acompañamiento y aprendizajes comunes.
A los 17 años, Igor Nabarro (Gasteiz, 1978) tuvo un accidente que le generó una lesión medular y desde entonces utiliza silla de ruedas. Recibió ayuda para la rehabilitación física y psicológica, pero careció de apoyos en todo lo relativo a su dimensión sexual. A partir de ese momento, se trastocaron sus parámetros de socialización como hombre, al no verse reconocido en los estereotipos sociales vigentes. Esa fue una de las razones que le llevaron a formarse como sexólogo en primera instancia —hace cinco años— y, más tarde, como asistente sexual. El año pasado, junto con las sexólogas Xandra Garcia y Patricia Perez, creó Izanez, asociación vasca para la atención y el cultivo de sexualidades diversas.
La entidad se dedica a la visibilización, atención, asesoramiento y terapia en aspectos relacionados con la dimensión sexual de personas con diversidad funcional. “Queremos ampliar el modelo limitado actual de la erótica, ya que la sociedad nos impone un modelo basado en el coito y en determinadas prácticas específicas”, afirma Igor, quien opina que muchas personas creen que, como no pueden desarrollar su actividad sexual “siguiendo la norma” debido a que su configuración orgánica no se corresponde con los modelos normativos, la erótica y los encuentros íntimos están fuera de su vida. “Nuestro objetivo es que descubran que hay diferentes maneras de vivirse y desarrollar su erótica”, afirma.
“Queremos ampliar el modelo limitado actual de la erótica, ya que la sociedad nos impone un modelo basado en el coito y en determinadas prácticas específicas”, afirma el sexólogo Igor Nabarro.
Uno de los mitos o prejuicios más extendidos respecto a las personas con diversidad funcional es su “supuesto” desinterés por la sexualidad o por la erótica, y la imposibilidad de desarrollarlas. “Eso incluye la incapacidad de sentir, de desear o de ser deseables”, señala Nabarro, quien subraya la doble estigmatización de las mujeres. “En la medida que su rol está fuertemente vinculado a la maternidad, y que se cree que ya no pueden abarcar esa dimensión, se las asexualiza”, apunta. Incluso, las mujeres con diversidad funcional están, en muchos casos excluidas de actuaciones públicas de salud reproductiva y de planificación familiar relativas a la atención ginecológica, el acceso a los anticonceptivos, o los análisis oncológicos.
El 3 de diciembre de 2017, coincidiendo con el Día Internacional de las Personas en situación de Discapacidad, se produjo la presentación en sociedad de Izanez, y la acogida por parte de asociaciones, familias y parejas ha sido muy buena. “Hay pocas cuestiones en nuestra vida que proporcionen tanto bienestar y que encima sean gratis”, bromea Igor. Por otro lado, aunque el proyecto también ha sido bien recibido por parte de los técnicos de las administraciones contactadas, comenta que el apoyo institucional es escaso. “Es una realidad poco conocida y a la que se da muy poca prioridad. En cuestión de diversidad funcional, el apoyo se vuelca en otros derechos, dejando de lado el campo de los deseos”, explica. Añade que las subvenciones y convenios para todo lo que tenga que ver con el sexo “sigue siendo algo tabú”. “Corren malos tiempos para la erótica: vuelve un puritanismo que dificulta un trabajo desde lo público”, concluye. 
DE LA ASESORÍA AL EMPODERAMIENTO
Además de promotor de Izanez, Nabarro es también asistente sexual en el Grupo de Estudio Sexológico en Asistencia Sexual (GESAS), formado en 2016. Es uno de los organismos dedicados a la asistencia sexual en Euskal Herria, al que acuden algunas personas derivadas de Izanez cuando se ve necesario que desarrollen ciertos aspectos de su dimensión sexual. Inma Ruiz de Lezana, codirectora de Landaize Sexologia (Escuela Vasca de Sexología), fue una de las impulsoras de GESAS. Considera muy importante el derecho de las personas con discapacidad a tener su propia voz y reivindicar sus derechos, ya que “es habitual que en torno a esas personas se active un mito que les asexualiza y que las convierte en eternos menores, sin erótica ni sexualidad”. Para ella, es necesario abordar las demandas de aquellas personas que no puedan acceder al placer del cuerpo o a prácticas eróticas: de ahí la importancia de la figura del asistente sexual para apoyar a quien se enfrenta a esas dificultades.
En el ámbito social, el primer organismo que empezó a hablar de asistencia sexual en el Estado español fue el Foro de Vida Independiente. De ahí nació el proyecto Yes We Fuck, cuyo documental imprescindible —de mismo nombre— reivindica más derechos sexuales frente al binomio dependencia/infantilización. Anteriormente ya existían entidades como Tandem Team —en Catalunya— o webs como asistenciasexual.org, cuyos servicios incluyen en ambos casos la puesta en contacto de asistentes sexuales con demandantes.
Inma Ruiz de Lezana considera muy importante el derecho de las personas con discapacidad a tener su propia voz, ya que “es habitual que se active un mito que les asexualiza y que las convierte en eternos menores, sin erótica ni sexualidad”.
Debido a que, a diferencia de países como Suiza, la asistencia sexual no está regulada, y que cada entidad tiene distintos enfoques, GESAS forma a sus asistentes en sexología. “Esto antes se consideraba prostitución, por eso es importante que se reconozca la sexualidad de las personas con diversidad funcional, y que no se confunda con que esta figura va a ser quien supla todas las necesidades que existen en este ámbito”, afirma Ruiz. En su opinión, uno de los retos es cambiar el paradigma del coitocentrismo. En ese sentido, el contacto con la piel, la intimidad, las caricias, etcétera, adquirirían un significado máximo frente a la centralidad del coito que impone la cultura hegemónica. En esa lógica, las limitaciones de la asistencia sexual las fija el propio asistente. 
CARICIAS, COITOS Y BAILES
El año pasado, y tras su propio proceso de formación, GESAS comenzó a ofrecer servicios de asistencia sexual con una red de asistentes formados, la mayoría de la CAV. María Eugenia Cabezas completó el proceso formativo y, aunque no ha llegado a ejercer debido a su trabajo y a su movilidad reducida en silla de ruedas, ha sido durante un tiempo la encargada de recibir y distribuir las demandas de la gente entre los asistentes. “Esto no es un negocio, ya que mucha gente no podría permitírselo; trabajamos desde el punto de vista asociativo, y solo tenemos una pequeña tarifa por desplazamiento”, apunta.
También recalca que la asistencia sexual no está solo pensada para personas con diversidad funcional. “Hay mucha gente con dificultades eróticas de diversa índole como, por ejemplo, vaginismo, eyaculación precoz o disfunción eréctil, y se puede ayudar”. Describe como emocionantes los momentos en los que el sufrimiento es entendido sin tener que dar mayores explicaciones, y critica que la mezcla de hipersexualización imperante y perspectiva genitalizada —que asocia la sensualidad a la penetración— lo pone difícil a la hora de compartir los problemas con el entorno cercano.
“Buscamos empoderar a la persona, ya sea alguien con discapacidad o en una situación de vulnerabilidad que le impida retomar su vida erótica”, explica Cabezas, quien también advierte contra la tentación de equiparar la asistencia con la prostitución. “No diferencio entre una caricia, una masturbación, un acompañamiento erótico, un coito... habrá asistentes que, por ejemplo, bailen”, afirma. Según cuenta, los cauces por los que se accede a la asistencia sexual son diversos. Hay personas que la demandan sin contárselo a su familia, y hay veces en las que la propia familia solicita el servicio. Por lo general, hay que hacer un trabajo específico en lo relativo a la privacidad, sobre todo en personas con discapacidad intelectual. “Si un alumno se masturba delante de los niños en el patio del recreo, hay que ver qué significa este acto. Hay un deseo activo pero nadie le ha explicado que se realiza en privacidad, aunque también podría deberse a que esa persona no tiene capacidad de tener un espacio de intimidad”, explica Ruiz. “En todo caso, hay que educar sobre la diferencia entre espacio privado y espacio público y que, por ejemplo, la masturbación pertenece a nuestra esfera íntima. Al final, una vez más, son las madres las que cargan con el peso de este tipo de cuidados”, añade Cabezas. 
INFORMACIÓN FRENTE A ESTERILIZACIÓN
Tal y como denunció la Fundación CERMI Mujeres —ONG que defiende los derechos y libertades de las mujeres y niñas con discapacidad, así como las mujeres y madres asistentes de personas con discapacidad—, en el Estado español se sigue practicando la esterilización forzosa de mujeres con discapacidad. Según datos del Consejo General del Poder Judicial, 140 personas fueron sometidas a este tratamiento en 2016, previa autorización del juez. Para Ruiz, estos métodos “vulneran todos los derechos y limitan enormemente la autonomía y la posibilidad de que cada cual pueda construir su proyecto de vida”. “La esterilización, por más que en ciertas situaciones pudiera estar correctamente planteada, es un abuso de poder si no hay consentimiento, contrapartidas y no se da pie a que las personas puedan desarrollar posteriormente su erótica”, afirma Igor Nabarro, quien explica que “no tiene ningún sentido que se siga sobreprotegiendo y negando el acceso a las relaciones y al desarrollo de la atención sexual y emocional”.
“La esterilización es un abuso de poder si no hay consentimiento, contrapartidas y no se da pie a que las personas puedan desarrollar posteriormente su erótica”, afirma Igor Nabarro
Las entrevistadas coinciden en la paradoja de esa tendencia a la sobreprotección por parte de familias e instituciones. “El exceso de cuidado limita las experiencias de aprendizaje y de conocimiento, cuando lo que debería hacerse es optimizar las posibilidades de crecimiento y que cada cual se convirtiera en el hombre o mujer que quisiera ser”, explica Inma Ruiz. Bajo la premisa de evitar problemas derivados del coito —como los embarazos no deseados o los abusos, que son “los miedos que activan los mitos”—, se evita hablar de aspectos fundamentales de las personas. Por lo tanto, según afirman, “para prevenir los problemas se discapacita más a las personas”, un bucle que se “retroalimenta” con la propagación de los miedos infundados, desatada en la era digital. El miedo a lo que vaya a pasar extiende la creencia de que la ignorancia garantiza cierta protección pero, como mínimo, amputa el acceso a la educación sexual.
La sexualidad puede entenderse de maneras diversas y el desarrollo del erotismo no debería modularse en función de estigmas. Sin embargo, y aunque imaginación y sensibilidad siempre van a fluir, todavía estamos lejos de un escenario en el que la figura del asistente sexual sea innecesaria. Entre tanto, y dado que hay multitud de dificultades específicas para que se garanticen los derechos sexuales de todas las personas, el derecho a la información y la educación es la mejor forma de empoderamiento porque, como comenta Igor: “la ignorancia nunca ha protegido a nadie”.

Carlos de la Cruz, SEXÓLOGO EXPERTO EN DISCAPACIDAD Y SEXUALIDAD: "Hay que atender la sexualidad de la discapacidad intelectual"

Doctor por la Universidad Camilo José Cela, director y profesor del Máster en Sexología de este centro privado de Madrid. Colaborador de Plena Inclusión y autor del posicionamiento de esta federación sobre sexualidad y discapacidad intelectual. Invitado por Plena Inclusión Aragón, De la Cruz ofreció la semana pasada una charla titulada "Educar y atender la sexualidad de las personas con discapacidad: del tabú a la tarea" en la Facultad de Educación, con la colaboración de la Oficina Universitaria de Atención a la Diversidad de la UZ.
–Usted es el autor del posicionamiento de Plena Inclusión sobre la sexualidad en las personas con discapacidad intelectual. ¿Cuáles son sus principales ejes?
–Parte de una idea previa, y lo que hace el posicionamiento es poner a la gente a pasar del tabú a la tarea. Esto es, pasar de algo que no hemos querido ver o que nos ha dado miedo a convertirlo en tarea. Es algo que no han conseguido ni los centros educativos ni sanitarios. Es el ámbito de la discapacidad el que ha tenido que dar un paso al frente diciendo que el tema de la sexualidad nos compete. Es un posicionamiento de mínimos irrenunciables sobre el cual edificar todo el desarrollo de la sexualidad de la persona con discapacidad intelectual. Y reparte esta tarea entre todos los agentes sociales. La persona tiene que ser la protagonista de su propia sexualidad, pero ahí también tienen algo que hacer la familia, los profesionales y las entidades, y hasta la propia sociedad. El posicionamiento aporta una visión global sobre la sexualidad y sobre el reparto de responsabilidades.
–Por qué la sexualidad de las personas con discapacidad está rodeada de más tabús que la del resto de la sociedad?
–Yo empiezo a dudar de que eso sea así. Es un asunto que cada día interesa a más gente. Es cierto que está rodeado de tabús, pero también en el resto de la sociedad. Pero es cierto que a veces no se ve porque, en el caso de las personas con discapacidad intelectual, cuesta crecer con ellas, sobre todo en el ámbito de la familia. También es verdad que los profesionales solemos llegar tarde a abordar su sexualidad, y porque alguien nos lo pide. Cuando los jóvenes lo demandan y te piden que dejes de tratarlos como a niños, que los dejes tomar decisiones y reclaman su espacio, algo hay que hacer. Lo que ocurre con las personas con discapacidad es que a veces no te piden estas cosas. La propuesta de Plena Inclusión es abordar los mismos objetivos que con el resto de la población pero poniendo más empeño. Si esperamos a que parezca que haga falta, vamos a llegar tremendamente tarde.
–¿Qué debe hacer una familia cuando un hijo o un hermano con discapacidad intelectual les platea dudas o inquietudes sobre su sexualidad?
–El primer consejo es que traten de abordarla cuando su familiar es todavía un niño. Y otra recomendación es que cuando les toque hacerlo no se sientan solos y se echen toda esa responsabilidad sobre sus espaldas, porque va a pesar mucho. Se trata de aplicar el sentido común. Cuando un chaval o una chavala con discapacidad intelectual plantea algo relacionado con su sexualidad, más que lo que le cuentes, lo importante es que sepa que cuenta contigo. Cuando el joven pregunta, más que las palabras que uses importa que perciba que tienes un interés en responderle. Y eso al final es tono de voz, actitud... Se trata de hacerle ver que lo que a él le importa también te importa a ti. Y eso es mucho más sencillo de lo que parece, no hace falta ser sexólogo.
–Profesionales de distintos ámbitos coinciden en que España tiene graves carencias de educación sexual. En los centros especiales de educación y en las organizaciones de la discapacidad intelectual, ¿se aborda?
–No. Pero creo que tanto los profesionales como las familias se están poniendo a la tarea, por encima de otros profesionales y otras familias. Coincido con la idea de que en el ámbito educativo hay poca educación sexual, también en los centros especiales. Las administraciones y los profesionales de la sexología vamos más a los institutos que a los colegios de educación especial a ofrecer charlas, y por lo tanto los alumnos de instituto están mejor informados, con lo cual estamos generando una desigualdad. Y creo que eso tiene que ver con la infantilización permanente de la persona con discapacidad intelectual.
–¿Cuesta mucho verlos como adultos?
–Sí, y los profesionales tenemos que aprender a crecer con ellos.
–¿Están los recursos para la salud sexual y reproductiva adaptados a las necesidades de las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo?
–Probablemente algunos se ven desbordados cuando les toca algún caso, bien por miedo a abordar la sexualidad de estas personas o bien por temor a lo que dirán los padres, no vaya a meterse en algún jaleo. Pero la mayoría de las familias no se van a enfadar si se las tiene en cuenta.
–Pero estas personas tienen las mismas necesidades que el resto de la población. ¿Qué habría que hacer para atenderlas?
–Yo creo que hay que continuar con la labor que estamos haciendo en Plena Inclusión, partiendo de nuestro posicionamiento. La sexualidad de las personas con discapacidad intelectual hay que atenderla. En este ámbito lo tenemos muy claro. Lo que hay que hacer es formar a los profesionales que no pertenecen a este sector, como a los de la sanidad. No se trata de convertirlos en expertos, sino de aportarles otra mirada.

Todos, todas, y todes, "el lenguaje construye mundo, lo que no se nombra no existe"

"Se entiende por lenguaje inclusivo o lenguaje no sexista aquel que no oculta, no subordina, ni excluye a ninguno de los géneros, y es responsable al respetar y hacer visible tanto a la mujer como al varón y a la diversidad sexual y de género".
En las vísperas de la votación del proyecto de ley que propone la despenalización del aborto en Argentina, se hizo viral un vídeo de una niña que cuestiona el uso de la lengua y reclama el “derecho a existir en el lenguaje”: la utilización de un lenguaje inclusivo. La polémica que se generó no le es ajena ni a la Real Academia Española.
"Se entiende por lenguaje inclusivo o lenguaje no sexista aquel que no oculta, no subordina, ni excluye a ninguno de los géneros, y es responsable al considerar, respetar y hacer visible tanto a la mujer como al varón y a la diversidad sexual y de género", explicó la periodista feminista Azul Cordo.
Eso mismo pero con otras palabras decía la niña argentina en el vídeo, donde le contaba a su mamá por qué había interpelado a su maestra, la"seño": 
"La seño me dice que el ‘todes’ no existe […] por más que ella me diga ‘no existe’ yo lo sigo teniendo en mi vocabulario […] los, las y les trans no se sienten identificados con ‘todas’ y ‘todos’. Hay trans que se sienten hombres, mujeres, pero hay algunos, algunas y algunes que no se sienten hombres ni mujeres. […] Nosotros, nosotras y nosotres respetamos cómo nos queremos llamar nosotras, también tenemos que respetar cómo se quieren llamar ellos, ellas y elles", explicó la niña.
La "seño" de esta niña piensa igual que la Real Academia Española, que ha manifestado varias veces su posición respecto a la neutralidad del lenguaje y al genérico masculino como válido para denominar a todas las personas.
Sin embargo, para Cordo "la niña explica perfectamente por qué es necesario" utilizar el lenguaje de género o inclusivo: para nombrar a todas las personas.
"La propuesta del lenguaje inclusivo es construir desde la diversidad que ya existe en el mundo, nombrarla", aseguró. De esa forma se estaría "visibilizando" la diversidad de género y sexual, y "estimulando la igualdad de oportunidades".
"El lenguaje construye mundo —aseguró la periodista —. El lenguaje no sexista viene a discutir [el planteo de la RAE] y a decir que no, que hay un montón de personas que no estamos siendo nombradas" bajo el genérico masculino o femenino. "El lenguaje no es neutro", agregó.
Según explicó la experta, el lenguaje inclusivo interpela y es irruptivo, por eso hace pensar qué era lo que no estábamos nombrando hasta ese momento, también por eso mismo puede provocar incomodidad y burlas.
La niña da cuenta de ello en el vídeo, cuando dice que cada vez que habla utilizando lenguaje de género, un compañero de clase le dice: "ay, basta con esas palabritas". "No es una palabrita, es un derecho", le replica ella.
"Se trata de ponernos a pensar a quiénes estamos nombrando y a quienes no, a quiénes visualizamos como aptos y pertinentes para este mundo y a quiénes no, y que sin embargo sobreviven aunque no sean nombrados". "Es una postura política", concluyó.

El auditorio de las jornadas especializadas en sexología aglutinó a más de un centenar de profesionales en la Casa Revilla de Valladolid

Valladolid reúne a más de cien profesionales de la sexología, que destacan la necesidad de romper tabúes e ideas preconcebidas en torno a la aplicación real de esta especialidad
Los nuevos postulados de la discapacidad apuestan por poner el foco de atención en las capacidades y valores que todas las personas tienen más allá de los condicionantes personales con los que se conviva. En este misma línea, aunque sea un tema aún poco abordado y cubierto de un cierto pudor, ha sido analizada la sexualidad en la discapacidad dentro del amplio programa de las Jornadas «De las lindes sexológicas», que se han celebrado recientemente en Valladolid de la mano del Centro Integral de Encuentros Sexológicos, y en las que han participado más de un centenar de profesionales procedentes de toda España.
«Existía una necesidad en la profesión de juntarnos y nos sentimos muy orgullosos porque hemos podido elaborar un programa muy variado y donde han confluido importantes referentes de la sexología que hacía mucho tiempo que no coincidían en estos foros», explica Guillermo González, uno de los creadores junto a Lucía Sumillera de este Centro especializado en la atención sexológica. Estos profesionales destacan la necesidad de romper tabúes e ideas de esta profesión, «que va más mucho más allá que la genitalización y donde entra, por ejemplo, la terapia en pareja, la educación basada en el respeto y el consentimiento, la discapacidad, y mucho más», añade Lucía.
Dentro de las 18 ponencias que se desarrollaron, dos de ellas se centraron en el abordaje de la sexualidad en las personas con algún tipo de discapacidad. Concretamente, Javier Bengoa, del centro de atención a personas con discapacidad severa intelectual «Gorabide», trajo a este foro de encuentro experiencias aplicadas en su institución. «Desde que partimos de la idea de que todas las personas somos seres sexuados somos conscientes de que somos seres amados y que amamos», explica Bengoa quien añade que por ese motivo es preciso «dar respuesta a la necesidad sexual de las personas más allá de sus capacidades».
Destaca no obstante que sigue existiendo entre el colectivo la idea de «infantilizarlos, lo que deja fuera de lugar el concepto del placer carnal». En este sentido, Javier resalta que de las diferencias que puedan surgir en este abordaje nace también «una forma diferente de sexar con manifestaciones sexuales socialmente no aceptadas que precisan de una intervención concreta».
Plan estratégico
Desde el año 2012, el centro «Gorabide» incluye en su Plan Estratégico estas acciones «que posibilitan propiciar momentos y espacios de intimidad para las personas que así lo precisan, tratando de entender las necesidades que a veces no pueden ser comunicadas explícitamente».
Como ejemplos reales Javier habla del estado de relax que a uno de los residentes le produce estar bajo la lluvia o rozar su cuerpo con la hierba del campo; o las caricias en la cabeza que solicita otra de las personas. Diferentes manifestaciones que precisan de un abordaje profesional enfocado a una calidad de vida que no excluya las pulsiones sexuales.
Una de las figuras que cuenta con mayor promoción dentro de la políticas de apoyo a la discapacidad es la del asistente personal. En este sentido el encuentro también abordó la especialización de la figura concretamente como asistentes sexuales y los diferentes enfoques que en la actualidad existen de este servicio.
La sexóloga y directora del Grupo de Estudio Sexológico en Asistencia Sexual, Inmaculada Ruiz de Lezana, expuso la dificultad que aún hoy existe a la hora de definir esta figura, y destacó que «ahora contamos con la oportunidad de formular un marco que explique desde dónde entendemos este tipo de recurso». En su exposición, esta experta enumeró las medidas que actualmente ya se están aplicando en otros países europeos como Suiza, Alemania o Bélgica, entre otros, y que plantean el asistente sexual como un recurso dentro de los servicios de salud, además de potenciar una formación adecuada y la propia legislación de la figura. Inmaculada resaltó que, en España, la asistencia sexual sigue cargada de prejuicios morales y éticos «lo que genera grandes debates en torno a ella». Aún así, Ruiz de Lezana destacó que «estamos en un momento de salida de armario en el derecho sexual del mundo de la discapacidad en consonancia con el modelo de fomento de la autonomía». En este sentido, esta experta puso de relieve que hasta el momento la discapacidad física es el colectivo que ha liderado las cuestiones relacionadas con este tipo de recurso.
La sobreprotección, como en otros terrenos, es una de las cuestiones que «anula la capacidad de estas personas para realizar una petición o el reconocimiento de una apetencia sexual», explica Ruiz, quien además reconoce que hasta la fecha existe un mayor predominio del modelo médico-rehabilitador «más cercano al servicio asistencial donde no se potencia lo deseable sino la propia respuesta genital exclusivamente». En cuanto a los marcos actuales en los que se desarrolla esta figura, Inmaculada explicó que existen diferentes enfoques y, por lo tanto, servicios «que en sí mismos crean la controversia a la hora de dar esa definición al asistente sexual». Hoy en día se encuentran recursos que nacen y se desarrollan desde el plano del derecho al sexo en la discapacidad; desde el recurso meramente asistencial; desde el encuentro lúdico entre personas y hasta el servicio profesional erótico especializado.
Para esta profesional, los sexólogos deben empezar a trabajar en la figura partiendo del reconocimiento de la interdependencia «que nos sitúa a todas las personas en situaciones vitales que fluctúan entre momento de independencia y otros de dependencia». En este sentido remarcó la necesidad de potenciar «la mirada inclusiva que pone el acento en la potencialidad de la personas para alcanzar la mejor versión de uno mismo, y de esta manera poder definir dónde y cómo se puede incentivar el capital erótico de las personas con discapacidad como otra forma más de seguir creciendo en autonomía social».