domingo, 2 de octubre de 2016

La Plataforma polo Dereito ao Aborto pide responsabilidades penales contra el Sergas

Exige que las autoridades sanitarias sean juzgadas al no garantizar la asistencia médica durante todo el proceso en los abortos que se practican en el Materno.

La Plataforma da Coruña polo Dereito ao Aborto exigió ayer que el Sergas asuma responsabilidades penales por las irregularidades que, según denuncia el colectivo, se producen en la atención a los abortos durante el segundo trimestre del embarazo en hospitales como el Materno Infantil de A Coruña o centros de Ferrol o Burela. "Creemos que las autoridades sanitarias deben ser juzgadas por una vulneración de los derechos fundamentales. Se incumple la normativa actual sobre interrupción del embarazo y eso debe tener consecuencias penales", señaló ayer una de las portavoces del colectivo, Margarida Corral, tras la reunión que miembros de la Plataforma mantuvieron con el fiscal superior.

Varias representantes de esta entidad fueron recibidas en la Fiscalía de A Coruña para abordar las denuncias que realizaron a principios de este año en las que aseguraban que las mujeres que deben abortar tras las semana 14 de gestación no tienen garantizada la asistencia médica durante todo el proceso. En concreto, desde esta entidad aportaban entonces -y también durante la reunión que mantuvieron ayer con el fiscal- el testimonio de varias mujeres que aseguraban que habían tenido que expulsar el feto solas en la cama o el baño del hospital. La Plataforma sostiene que las mujeres no tienen garantizada la presencia de una matrona y un médico durante todo el aborto y que en el caso de exigir que así sea son derivadas a clínicas de Madrid.

Corral indicó que como portavoz de la plataforma denunciante fue citada por la Fiscalía y relató lo comentado en la denuncia, que también se entregó por escrito a la Gerencia del área sanitaria. "Expliqué los hechos que denunciamos y los casos personales de las personas que lo vivieron. Ahora se entrevé que posiblemente llamen a declarar a las mujeres afectadas", apuntó.

Recuerda que si el Ministerio Fiscal lo considera oportuno "se abrirán diligencias de carácter penal" porque podrían haberse cometido irregularidades administrativas en la atención y penales "por lesiones psicológicas y físicas, además de patrimoniales, porque las mujeres tuvieron que ir hasta hospitales de Madrid a ser tratadas en algunos casos".

Con motivo de la reunión en Fiscalía, miembros de la Plataforma polo Dereito ao Aborto y la Marcha Mundial das Mulleres se concentraron frente al edificio de la Audiencia Provincial de A Coruña para denunciar "atención deficitaria" a las mujeres que deben someterse a un aborto por causas médicas en hospitales públicos y mostrar su rechazo a la reforma de la ley del aborto. La protesta coincidió además con el Día de Acción Global por un Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

Los manifestantes reclamaron "el ejercicio efectivo y el respeto a los derechos sexuales y reproductivos". También mostraron su rechazo al contenido de la reforma de la ley del aborto, además de denunciar, de nuevo, la existencia de una "atención deficitaria" en hospitales públicos gallegos y, en particular, en el Materno Infantil Teresa Herrera, a mujeres que deben abortar en el segundo trimestre por causas médicas.

Al respecto, Margarida Corral asegura que "faltan protocolos de atención" en estos casos y que "no se les facilita a estas mujeres la anestesia epidural como se hace en otra operaciones". Por otra parte, apuntó que tienen "constancia" de que estos casos se dan tanto en el Materno Infantil de A Coruña "como en hospitales de Ferrol o Burela", entre otros.

La polémica sobre el modo de realizar los abortos en los hospitales públicos comenzó el pasado mes de febrero tras la alerta de varios colectivos. El Defensor del Paciente denunció los hechos ante la Fiscalía que archivó las diligencias informativas al asegurar que no podía actuar salvo que hubiese denuncias individuales sobre este tema. Desde el Materno aseguran que siguen realizando abortos con normalidad aunque reconocen que trabajan en un protocolo para mejorar la atención.