miércoles, 14 de septiembre de 2016

¿Por qué se ponen excusas para no usar preservativo?

El preservativo es el método barrera más eficaz para prevenir el contagio de enfermedades sexuales y embarazos no deseados y, aún así, los jóvenes siguen poniendo excusas a la hora de utilizarlos. La falta de educación sexual o ver el sexo como el simple coito son algunas de las razones para evitar esta protección.

El estudio de la marca Control, realizado a 2.000 jóvenes de toda España, confirma que el 26% de los encuestados, siempre encuentran alguna excusa para no utilizar preservativos. La pérdida del miedo al VIH es uno de los factores que ha provocado que cada vez sean más los casos de detección de enfermedades de transmisión sexual como sífilis, gonorrea, clamidia y herpes.

EFEsalud ha hablado con Arun Mansukhani, subdirector del Instituto Andaluz de Sexología y Psicología, para conocer la raíz de este problema. El profesional asegura que la “percepción  del riesgo en los jóvenes es baja”, y añade que “todos debemos recibir educación sexual porque es un aspecto esencial para el ser humano y su desarrollo”.
Mansukhani afirma: “Se está educando mal porque se le da mucho peso a lo biológico en la escuela, pero está descontextualizado. Otro gran problema es que los jóvenes reciben mucha información por medios informales, como la pornografía, y ese tipo de sexualidad es la más errónea”.

Educación Sexual

La educación sexual debería iniciarse “en la escuela y en la familia, adaptándola a los niveles de los niños”. Afirma que es fundamental “tener una formación en éste ámbito para tener una vivencia saludable, sana y con conocimiento porque esto hace que seamos más felices”.

El sexólogo nos explica los tres pilares de la educación sexual:

La vivencia sexual con uno mismo: entender la sexualidad y la influencia que tiene sobre el cuerpo y la mente de uno mismo.

La sexualidad como forma de relacionarse con los demás: relacionarse con los demás, entender que el otro es un ser humano y que hay que relacionarse como si fuese un sujeto y no un objeto.

La prevención: tanto de enfermedades como de embarazos no deseados.

El experto en sexología apunta que “la gente joven sobre todo pide ayuda cuando algo sale mal”, cuando ya hay un embarazo no deseado o cuando aparece alguna enfermedad.

Consejos:

No centrar la sexualidad en el simple coito.

Tener una visión más amplia. Plantearse la sexualidad como una forma de encontrarse con uno mismo y con la otra persona.

Tener en cuenta que también hay “riesgos” y que prevenirlos es muy sencillo, por ello lo más sensato es hacerlo para protegernos.



Uso del preservativo

La utilización del preservativo pasa de un 68,90% en 2015 a un 65,10% este año. Lo que sí sube (un 1,30%) es el uso de la anticoncepción hormonal, pero el gran problema aquí, es que no protege ante enfermedades de transmisión sexual.

Sorprende que el 7,6% de jóvenes afirman no utilizar ningún método contraceptivo y un 12,5% de los encuestados considera la marcha atrás como otro método más.

El especialista explica por qué algunos jóvenes no utilizan preservativos:

Porque el preservativo tiene “cierto nivel de incomodidad”. Asegura que cuando están “con un nivel de deseo alto, parar para ponérselo les resulta muy incómodo”.
Un pequeño porcentaje de personas pierden la erección en ese momento de parada.
Porque tienen una visión de la sexualidad guiada por el rendimiento, sin tener conciencia del peligro.
Para determinadas personas es más placentero si no están acostumbradas a usarlo.

Mansukhani sostiene que todas estas excusas son cosas menores si se comparan con el riesgo que evitan. “Hay que concienciar a las personas de que los inconvenientes son muy pequeños y los beneficios son enormes”, sostiene el sexólogo.

Importancia del uso:

“Te previene de los dos riesgos esenciales: de evitar un amplio rango de enfermedades y del embarazo no deseado“. Son dos riesgos enormes (y evitables) que afectan mucho a tu vida cuando pasa.
“Las afecciones tan comunes como el VIH, los herpes genitales o el chancro son son enfermedades que se pueden prevenir con el preservativo”, avala el experto.

Los dos consejos principales del especialista son:

Educar a todos los niveles posibles, para ver la sexualidad de una manera más amplia, que no esté centrada en el coito.
Tomar conciencia del riesgo para que se utilicen los preservativos.
“Sabemos que cuando se educa más, la sexualidad se vuelve más sana y la gente previene mejor”, ratifica Mansukhani.

Para concienciar a los jóvenes sobre la facilidad del uso de los preservativos y la importancia de hacerlo con la máxima seguridad, Control ha realizado un campeonato de destreza y rapidez en poner preservativos.

Este año la ganadora ha puesto 11 preservativos en 1 minuto. Con esto quieren transmitir lo sencillo que es, porque poner un preservativo, es cuestión de segundos.