miércoles, 7 de septiembre de 2016

El manual del aborto

“Te acabas de enterar de que estás embarazada…estas cosas pasan”. El signo positivo en ese palito no da lugar a dudas. Este es el comienzo de un trayecto vital en el que la artista californiana Leah Hayes explora lo que rodea a un aborto. Mary y Lisa son las protagonistas de Not funny ha ha (Fantagraphics books), un cómic en el que el lector es partícipe de los miedos y dudas que acompañan a este proceso, pero también de los elementos más prácticos: cuándo llamar, qué efectos se producen en el cuerpo o qué objetos va a encontrar la mujer en la consulta.

Con una estética simple, en tonos cálidos y bajo el subtítulo de Un manual para algo duro, Hayes muestra su interpretación de todo lo que ocurre cuando una mujer decide interrumpir su embarazo. “Mi intención era ayudarlas a no sentirse solas, supongo que en ese sentido sí es una especie de libro de autoayuda”, explica vía mail. El lector, sin embargo, no debe esperarse una sarta de consejos pseudopsicológicos y frases conmovedoras, sino más bien una guía a todas las preguntas que pueden surgir en este proceso. “Simplemente me planteé qué era lo que yo querría escuchar en esos momentos”, apunta. Los hombres son bienvenidos a estas páginas, asegura la ilustradora, porque también ellos pueden estar “tan involucrados como ellas”.

El manual del aborto

Cada una de las dos protagonistas opta por un tipo de aborto: el quirúrgico y el que se realiza con medicación. El cómic muestra de forma simple y práctica qué sucede en cada uno de los caminos: el sangrado, el tipo de anestesia, las pruebas previas, los dolores y la recuperación. “Hice una amplia investigación sobre los procedimientos médicos antes de comenzar a escribir. También tiré de mis propias experiencias y de las de otras mujeres. Visité centros de planificación en diferentes partes de EE UU y algunos de Europa”, detalla. La autora advierte que no hay que tomar su obra como un vademécum del aborto, sino consultar a un especialista ante cualquier duda. Entre tanto detalle, hay una elipsis deliberada: el momento del procedimiento quirúrgico. La autora lo eligió así porque pretende saber “cómo es cada uno de estos procesos” ya que “cada experiencia es diferente y quería que se pudiera aplicar emocionalmente a cualquier caso”.

El lector no sabe nada de las protagonistas más allá de su nombre y su edad. La autora decidió no profundizar en detalles sobre su estatus social ni familiar, su trabajo o estudios, por qué se quedaron embarazadas y ni siquiera la zona geográfica en la que las ubica, porque como apela uno de los personajes del tebeo al lector: “No es de tu incumbencia”. “Ya de por sí hay mucho estrés en tomar la decisión y preocuparte de tu cuerpo una vez que has optado por llevarlo adelante. La cita con el médico, contárselo a la familia, la propia cirugía… Quería centrarme solo en lo que pasa después de haber tomado la decisión de abortar”.

El silencio sobre el aborto motivó a Hayes a aportar su visión particular sobre el asunto, aunque se liberó de demagogias y panfletos. “Es un tema controvertido, lo sé, pero también algo que experimentan tantas mujeres diariamente en todo el mundo…”. Ella decidió ponerlo sobre la mesa con la ilustración, un mundo en el que las mujeres, según su opinión, ganan peso poco a poco. “Aunque nosotras seamos muchas menos, creo que nos hacemos más fuertes cada día. No siento que estemos marginadas”.

Más allá del mensaje político, la autora defiende, ante todo, la libertad de decisión de la mujer y el apoyo incondicional de todo su entorno. “Si decides abortar, es la decisión correcta para ti en ese momento. Con suerte, se convertirá en una anécdota en la que podrás pensar y siempre significará algo para ti que nadie podrá rebatir”.