martes, 20 de diciembre de 2016

MANIFIESTO POR EL DÍA INTERNACIONAL DE LAS PERSONAS MIGRANTES: VISIBILIZANDO VIOLENCIAS OCULTAS

Las integrantes de la Red de Mujeres Latinoamericanas y del Caribe en España somos mujeres fuertes, decididas, diversas, empoderadas, que trabajamos fuera del marco de victimismo en el que nos quieren encerrar apropiándonos de nuestro derecho como sujetos políticos capaces de incidir en las agendas públicas. No es que seamos vulnerables sino que existen unas circunstancias que nos enmarcan en un sistema de vulnerabilidad por constricciones sociales, económicas, familiares, culturales o jurídicas.

Para hacer frente a esta situación, donde nuestra condición de mujeres y migrantes produce una serie de discriminaciones múltiples, es que nos organizamos, estudiamos, proponemos, discutimos y creamos.

Hoy, 18 de diciembre, Día Internacional de las Personas Migrantes, estamos junto a diversas organizaciones, colectivos, vecinas y vecinos, para visibilizar la situación de la mujer migrante y las violencias que la atraviesan.

En España, el 36,7% del total de mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas durante el 2015 han sido migrantes, al igual que el 28% de las denuncias por violencia de género, estamos sobrerrepresentadas en las estadísticas teniendo en cuenta que somos el 10% de la población española. Estas, son expresión  de las violencias directas pero hay otras menos evidentes como las derivadas de la aplicación de la Ley de Extranjería, que si bien dice proteger los derechos de las personas migrantes, tal como está redactada resulta en una protección de la soberanía nacional y de la regulación de los flujos migratorios, criminalizando gran parte de estos. Al igual que la desprotección de la mujer migrante sin documentación en regla y víctimas de violencia de género excluidas de las ayudas económicas previstas a objeto de recibir una protección de tipo integral frente a la violencia, lo mismo que ocurre a  las mujeres migrantes frente a la trata.

Muchas de las violencias que sufrimos vienen desde las instituciones, es lo que en nuestra campaña hemos llamado #VisibilizandoViolenciasOcultas ya que son invisibilizadas, sin embargo son dolorosas, reales y nos afectan en nuestro cotidiano. Algunas de estas violencias ocultas son: el obstáculo para solicitar asilo y refugio, las devoluciones en caliente, las redadas racistas, la privación de libertad en los CIE (Centros de Internamiento de Extranjeros) sólo por no tener los papeles en regla, la retirada de la tarjeta sanitaria que impide el acceso al derecho a la salud universal por no tener la documentación y las multas a mujeres y transexuales en prostitución ocasionando que ejerzan esta actividad en zonas alejadas y controladas por mafias.

Las mujeres migrantes, además, sufrimos la violencia estructural ocupando las posiciones más bajas en el orden socioeconómico debido al efecto de la intersección entre género, procedencia, clase social y situación administrativa. En otros casos, a este complejo tejido de condiciones se unen también discriminaciones que tienen que ver con la religión. Todo esto se manifiesta en la precariedad y desprotección laboral, la invisibilidad de las tareas realizadas en los hogares y de los cuidados, así como la falta de oportunidad de acceder a trabajos más cualificados y con mejor remuneración.

Hoy nos reivindicamos como mujeres migrantes, visibles y con derechos, ejerciendo nuestra ciudadanía activa, por tanto exigimos:

- La modificación de la Ley Orgánica 1/2004, de Protección Integral contra la Violencia de Género, que haga efectiva la lucha contra todas las formas de violencia contra las mujeres y no sólo la perpetrada en el ámbito de la pareja. Incorporando acciones específicas destinadas a revertir las situaciones que provocan desigualdad en detrimento de las mujeres migrantes.

- Que la situación administrativa de las personas migrantes no se convierta en un obstáculo para el acceso y el ejercicio de sus derechos. Por ello exigimos, entre otras, el cierre de los CIE.

- Ratificación del Convenio 189 de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) sobre el trabajo decente para las trabajadoras de hogar.

- Revisión jurídica de la articulación entre Ley de Extranjería y Ley contra la violencia de género con el objeto de poner fin a las barreras y/o discriminaciones que pudieran afectar a las mujeres migrantes en general y a las mujeres migrantes sin documentación en particular.

- Documentar los casos de violencia de género en los que se ven afectadas las mujeres migrantes analizando los obstáculos que encuentran en el acceso efectivo y protección de sus derechos y teniendo en cuenta el impacto de la intersección entre género, etnia, diversidad y clase social.

- Una ley integral de lucha contra la trata y explotación de seres humanos permitiendo que las mujeres víctimas de trata tengan derecho a reagrupar a sus hijos e hijas o familiares directos que se encuentren en peligro en sus países de origen, o que son utilizados como mecanismos de control y coacción de las mujeres para que se mantengan en situación de explotación.

- Inclusión de servicios de mediación intercultural en todos los dispositivos de atención a mujeres víctimas de violencia y de trata disponibles en horarios amplios y flexibles.

- Promoción de redes sociales y grupos de autoapoyo que brinden acompañamiento a las mujeres migrantes víctimas de violencia de género a lo largo de todo el proceso.

- Impulso de campañas de información y sensibilización permanentes sobre los estereotipos de género en su cruce con las migraciones y la defensa de los derechos sexuales y reproductivos.

- Inclusión de los conceptos de violencia institucional y violencia estructural en todas las leyes, planes y programas de lucha contra la violencia de género. Revisión y mejora de las medidas destinadas a paliar la violencia institucional y la violencia estructural de la que son objeto las mujeres migrantes en dichas leyes, planes y programas.

¡Mujeres Migrantes, Visibles y con Derechos!