sábado, 12 de marzo de 2016

Sanidad gastará 2 millones de euros en concertar con clínicas privadas la atención del aborto

El Sespa se ve obligado a externalizar el servicio ante las dificultades de ofrecerlo en la red pública debido a la objeción de conciencia de los médicos.

Dos millones de euros para la atención de interrupciones del embarazo en Asturias. Este es el gasto al que se elevará el concierto de actividad que el Servicio de Salud del Principado (Sespa) ha sacado a licitación para garantizar la realización de abortos en Asturias. Las interrupciones deben producirse en las primeras catorce semanas de gestación, tal y como recoge la ley de plazos aprobada en 2010. Desde hace años, el Sespa se ve obligado a externalizar este servicio sanitario a través de clínicas privadas ante las dificultades de desarrollarlo en los propios hospitales públicos debido a la elevada objeción de conciencia entre el personal sanitario, especialmente, el facultativo.

El Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA) recogía ayer la publicación de la licitación por importe de 2.004.080 euros. El plazo de concierto será de dos años, con posibilidad de prórroga. Actualmente, el Sespa tiene concertado este servicio con tres clínicas asturianas.

El Principado redujo en un 20% la cuantía de convenios privados

Lo que se concierta con clínicas privadas es la realización de abortos dentro de las primeras catorce semanas de gestación. Las pacientes que pasan por estas clínicas no deben abonar concepto alguno por la prestación, ya que corre a cargo del Servicio de Salud del Principado.

Asturias, a la cabeza

A lo largo de 2014, último año del que se disponen datos por comunidades, Asturias fue la autonomía en la que más interrupciones de embarazo se practicaron. Ese mismo año, la cifra de abortos se redujo por tercera consecutiva en España. A nivel nacional se pasó de 108.690 gestaciones interrumpidas legalmente en 2013 a 94.796 en 2014. En el Principado también hubo un descenso, pero así y todo, la comunidad asturiana fue la que computó la mayor tasa de interrupciones: en concreto, 12,70 abortos por cada mil mujeres entre 15 y 45 años. Un año antes, en 2013, el índice había sido de 13,62 y en 2012, de 14,34, el más elevado desde 2005, cuando Asturias partía de 8,27 abortos por cada mil mujeres en edad fértil. Tras el Principado se sitúan dos grandes comunidades: Cataluña, con una tasa de 12,59, y Madrid, con 12,58.