domingo, 20 de marzo de 2016

Discapacidad. Expertos alertan de la “falta de información” sobre sexualidad que tiene las personas con síndrome de down.

La coordinadora del Servicio de Atención Terapéutica del Centro Down y miembro de la Fundación Catalana de Síndrome de Down, Beatriz Garvía Peñuelas, advirtió este jueves de que “la falta de información sobre sexualidad, además de infantilizar a las personas con síndrome de Down, las pone en una situación de peligro tremenda”, por lo que pidió que en el seno de las familias y de los educadores se aborde en mayor medida este asunto, “porque todavía sigue siendo tabú”.

Garvía se pronunció de este modo durante el IV Congreso Iberoamericano sobre el Síndrome de Down, que se celebra del 16 al 18 de marzo en Salamanca y que ha sido organizado por la Federación Iberoamericana de Síndrome de Down, Down España y el Instituto Universitario de Integración en la Comunidad de la Universidad de Salamanca (Inico).

Esta experta ha participado en una mesa redonda que, bajo el título ‘El reto de una sexualidad autónoma’, fue moderada por la presidenta de Down Castilla-La Mancha, Marcelina de la Vega.

Garvía Peñuelas aseguró que pese a que cada vez más se está normalizando la figura de las personas con síndrome de Down en la sociedad, todavía es muy extraño ver a una pareja de este colectivo de la mano por la calle, “porque la sociedad sigue teniendo la imagen de estas personas como si fueran niños, cuando el tema de la sexualidad y de las relaciones se debe tratar casi desde el momento del nacimiento, al igual que con el resto de los menores”.

Además, lamentó que todavía haya familias en las que aunque no se impide que las personas de este colectivo tengan pareja, “no se les deja espacio para la intimidad”, y "cuando la relación avanza se llega a romper el vínculo”. A su juicio, “esto es muy injusto”, porque el resto de los adolescentes o jóvenes pueden negarse a cumplir las órdenes de sus padres, “pero quienes tienen síndrome de Down no se van a atrever nunca, lo que les deja anclados en la infantilización”.

La también psicóloga clínica criticó que “en ocasiones se incide mucho más en los déficits actuando sobre la parte enferma, lo que es un error, porque deberíamos centrarnos en las capacidades, y las personas con síndrome de Down tienen muchas”, entre las que, explicó, se encuentra el deseo o la capacidad de amar.

Según comentó, “no se informa suficientemente sobre el riesgo de embarazos no deseados o el peligro de sufrir abusos”, lo que hace que haya personas con síndrome de Down que no sepan que están siendo víctimas de este tipo de prácticas, “que generalmente se producen en su entorno más cercano”.

Por su parte, la coordinadora nacional de la Asociación Persone Down Italia, Anna Contardi, subrayó que también es importante enseñar a los menores con síndrome de Down cómo deben comportarse en función de la relación que les une con los demás, para que sepan cuándo y dónde se puede tocar a alguien y de qué manera hacerlo.

A su juicio, “la sexualidad es una parcela más de la vida, y lo que se debe intentar es que estas personas sean lo más autónomas posible en todos los ámbitos”.

En esta línea, pidió que “no se confunda la independencia con necesitar ayuda para realizar ciertas cosas, porque saber pedir apoyo forma parte de la autonomía de una persona”.