sábado, 5 de marzo de 2016

Experta: Los filtros son obstáculo para acceder a educación sexual de calidad

La sexóloga valenciana María Pérez, directora del Instituto Spill y vicepresidenta de la Organización Mundial para la Salud Sexual, ha advertido de que los filtros que se emplean para evitar el acceso a contenidos pornográficos en internet son "un obstáculo" para acceder a información sexual de calidad.

Pérez, que ha protagonizado la tercera jornada de Internet Freedom Festival, que se celebra hasta el domingo en Las Naves (Valencia), ha manifestado que el funcionamiento de la red, en su lucha contra los contenidos inapropiados, ha provocado "una víctima colateral: la educación sexual".

"Hay toda una lista de palabras prohibidas, algunas tan inocentes como 'pene' o 'vagina', que los buscadores más famosos marginan, lo que hace que encontrar contenidos educativos sobre la materia sea, a veces, una tarea imposible", ha explicado.

Ha puesto como ejemplo que acudió como invitada a la Universidad Católica de Colombia y los filtros le impidieron hacer su presentación porque no podía acceder a su página web.

Según ha precisado, sería un error pensar que es cosa de una universidad católica, ya que es "algo generalizado".

La sexóloga ha apuntado que los filtros son necesarios pero el problema es que no son los adecuados, y si se ponen trabas a este tipo de páginas, la gente "acabará buscándolos en otro lado".

Ha destacado lo paradójico que supone la facilidad para acceder en la red a contenidos pornográficos, frente a las dificultades que sufren los profesionales de la salud sexual.

Y son las mujeres, recuerda, las que "suelen ser las más perjudicadas".

El problema está resuelto desde los años setenta gracias a los trabajos del psicólogo Eysenck en los que abordó el debate entre erotismo y pornografía, y a partir de sus trabajos en 1989 se presentó un algoritmo capaz de discriminar entre los tipos de contenidos y, cuando se sometían los resultados a la opinión del público, los resultados eran muy buenos.

Internet Freedom Festival también ha abordado hoy cómo organizar los cursos de formación para periodistas que ejercen su labor en zonas de conflicto permanente.

Este tipo de programas es más sensible de lo que parece ya que, por un lado, necesitan ser lo más abiertos posible para llegar al mayor número posible de profesionales, sin embargo también son muy atractivos para aquellos grupos que intentan infiltrar a sus propios 'periodistas' para poder espiar a la comunidad desde dentro.

El taller ha sido impartido por el equipo S.A.F.E de la ong IREX y ha reunido a cerca de 30 formadores de formadores de más de una docena de países, la mayoría sudamericanos.

Rodrigo Baires, de S.A.F.E., ha recordado que en el área que incluye a México, Honduras, Guatemala y El Salvador, la violencia es un fenómeno diario, no algo que se produzca únicamente en el momento de realizar actividades periodísticas, y allí llevar la acreditación de un medio "lejos de ser una salvaguarda, puede ser una diana".

Las represalias pueden ir contra el profesional o su familia en cualquier momento y lugar, "lo que se ha traducido en que en muchas zonas los periodistas trabajan de manera anónima", ha señalado.

Por eso, las condiciones en que se desarrollan los cursos de formación tienen que tener condiciones de seguridad extrema: buscar un país seguro (lo que puede ser un problema de presupuesto), contar con servidores propios, establecer reglas a la hora de usar redes sociales (para que nadie sea identificado), intentar adaptar el contenido de los talleres a las características culturales de los asistentes y adecuar los métodos para seleccionar a los asistentes.

Al final, el panel de expertos ha elaborado unas recomendaciones que serán incorporadas a las futuras guías sobre este tipo formación, tomando también como referencia algunos de los criterios que se aplican ya en el Internet Freedom Festival. EFE