martes, 17 de mayo de 2016

La Xunta de Galicia presenta un protocolo educativo contra la discriminación y por la diversidad

El conselleiro de Cultura, Educación y Ordenación Universitaria de la Xunta de Galicia, Román Rodríguez, ha presentado hoy el nuevo ‘Protocolo educativo para garantizar la igualdad, la no discriminación y la libertad de identidad de género‘, un documento con el que se busca garantizar el respeto a la diversidad del alumnado, en concreto a aquel cuya identidad registral –la que se hace en el momento del nacimiento- no coincide con su identidad de género.

En la presentación del documento han participado la presidenta de la Asociación de familias con menores trans (Ansias), Cristina Palacios, el director general de Educación, FP e Innovación educativa, Manuel Corredoira; y el subdirector general de Ordenación e innovación educativa y Formación del profesorado, Manuel Vila.

Este nuevo protocolo se enmarca en la Estrategia Gallega de Convivencia Escolar 2015-2020 “educonvives.gal”, el paraguas común bajo lo que la Xunta de Galicia ordena todas las medidas puestas en marcha desde el año 2011 para hacer frente a los nuevos retos que el siglo XXI presenta a la escuela, nombradamente la Ley 4/2011 de convivencia y participación de la comunidad educativa, el posterior protocolo general de prevención, detección y tratamiento del acoso escolar (incluido el ciberacoso) y el Decreto de convivencia; aspectos todos en los que Galicia fue comunidad autónoma pionera. Asimismo, la Consellería ha publicado un ‘Protocolo integral de Protección de Datos Personales’, que se completará con otro de Identidad Digital; y un Protocolo para la prevención y el control del absentismo escolar en Galicia.

Fruto también de escuchar las peticiones de la comunidad educativa, la Consellería publicó el primer protocolo a nivel autonómico alrededor del Trastorno por Déficit de Atención y Hiperactividad (TDAH), así como otro de Atención ‘en urgencias sanitarias y atención educativa al alumnado con enfermedad crónica’ – con sus addendas específicas para el alumnado con diabetes y para la atención educativa domiciliaria, las primeras que se desarrollan de este instrumento –, entre otros documentos de apoyo a la comunidad educativa.

Seguridad para docentes y alumnos

Estas actuaciones son fruto de la labor ineludible de escuchar las inquietudes de la ciudadanía y plasmarlas en políticas y acciones que solucionen problemas y que mejoren la situación. Este diálogo queda ejemplificado en la elaboración de protocolos y orientaciones muy demandados por la comunidad educativa y para cuya redacción se contó con la colaboración de las partes directamente implicadas, como fue en este caso a Asociaciones de familias con menores *trans (Ansias).

Se trata de documentos de trabajo y, por lo tanto, flexibles y adaptables a cada Plan de Convivencia de centro y situación concreta, para garantizar la atención personalizada e individualizada más idónea. Al mismo tiempo, son instrumentos para mejorar la coordinación entre familias, centros y Administración educativo en la atención a la diversidad del alumnado y en pro de su seguridad psicológica y médica.

Estos protocolos son, asimismo, una apuesta por una escuela inclusiva, en la que la normalidad sea la diferencia y la pluralidad tomada desde lo respeto.

Herramienta de trabajo para los centros

Respeto del ‘Protocolo educativo para garantizar la igualdad, la no discriminación y la libertad de identidad de género’, tiene como objetivo garantizar la igualdad de trato y combatir la discriminación por razones de diversidad afectivo-sexual, con especial mención la aquellos casos en los que la identidad sexual no se corresponde con la asignada en el momento del nacimiento de la persona.

Para eso, el documento define los términos de identidad ‘de género’, ‘identidad registral’, ‘transexualidad’, ‘cisexualiade’, y orientación ‘sexual’; y se establecen pautas para la comunicación a los centros educativos por parte de los padres o tutores legal de los casos en los que se manifieste una identidad de género diferente a la asignada en el momento del nacimiento.

Una vez a situación sea comunicada al centro, tras la valoración de los servicios de salud, y de la evaluación psicopedagógica que puedan hacer los equipos de orientación; los centros podrán apoyarse en las diferentes pautas que el documento ofrece para la atención de las necesidades del menor, así como para la información al resto de la comunidad educativa.
Hace falta señalar, además, que el protocolo incluye recomendación educativas y organizativas del trabajo en el aula, tales cómo qué docentes y compañeros se dirijan al alumnos con el nombre acordado de forma coordinada por dirección, tutoría, servicio de orientación y el propio escolar (o sus representantes legales); o que – en la medida del posible- no se realicen actividades diferenciadas por sexo.

Formación del profesorado

Además, y con el objetivo de facilitar la información y concienciación sobre estas situaciones, el protocolo recomienda que se realicen actuaciones de información y sensibilización sobre diversidad sexual y de género dirigidas al alumnado, con especial atención al reconocimiento y normalización de la realidad transexual; actividades formativas dirigidas a los equipos directivos, orientadores y orientadoras y equipos docentes, así como a las familias, relacionadas con la diversidad sexual, haciendo especial referencia al conocimiento de la realidad transexual. Asimismo, a través de la Red de Servicio de Formación Permanente del Profesorado se facilitará la realización de acciones formativas tendentes a la difusión y concienciación sobre la realidad de las personas trans.

También se fomentará la disponibilidad en las bibliotecas de los centros educativos de un catálogo de libros, manuales y material audiovisual que incluya la temática de la diversidad sexual, que se adecúen a la finalidad del respeto y la dignidad para la amplia diversidad que existe dentro del seno de la condición humana.

Atención individualizada

El protocolo está compuesto por medidas tendentes a guiar las actuaciones en materia organizativa y de respuesta del sistema educativo. Con todo,cada centro deberá establecer en su plan de convivencia las medidas particulares que sean necesarias para garantizar el libre ejercicio de la identidad sexual de todos los miembros de la comunidad educativa.
De este modo se procura una atención individualizada que garantice la diversidad afectivo-sexual y el respeto a la identidad sexual de cada alumna y alumno.