sábado, 2 de julio de 2016

La valedora do pobo revela que la mitad de las quejas por acoso escolar son por homofobia.

Tienen que ver con situaciones de discriminación, humillación o «bullying» que sufren los menores por su orientación sexual o identidad de género.

Prácticamente la mitad de las quejas relacionadas con el acoso escolar que llegan a manos de la valedora do pobo, Milagros Otero, son de carácter homofóbico y tienen que ver con situaciones de discriminación, humillación o bullying que sufren los menores por su orientación sexual o identidad de género. Así lo puso ayer de relieve la defensora de los gallegos, que entregó al presidente del Parlamento, Miguel Santalices, la memoria anual de la institución relativa al año 2015, en el que se registraron 39.409 quejas sobre 2.287 asuntos diferentes.

Sobre el caso puntual del acoso escolar, la alta comisionada del Parlamento expresó su «preocupación» por este fenómeno y no tanto por los aspectos cuantitativos y el número de quejas, sino por el plano cualitativo. «Existe o acoso especialmente homofóbico e tamén acoso a persoas transexuais», manifestó Milagros Otero, que estimó que este tipo de casos representan «a metade» de los que se registran en los colegios y llegan en forma de quejas a la institución.

Tratamiento laxo

El informe elaborado por los servicios de la valedora do pobo refleja, a modo de reproche, que a la hora de detectar las situaciones de acoso escolar se percibe «que os esforzos se centran excesivamente en tipificar a conduta sen prestar a suficiente atención ao sufrimento da vítima». Entiende por ello la defensora de los gallegos que todos los abusos, independientemente de que sean o no un caso de acoso escolar, «deben ser corrixidos con contundencia». Y no siempre ocurre eso. Y pone Milagros Otero como ejemplo que el uso de «unha linguaxe groseira, ofensiva ou insultante se segue tratando con lasitude» en los centros educativos.

Durante la presentación de la memoria anual, que en las próximas semanas será discutida en el Parlamento, la valedora do pobo también recomendó mejorar la gestión de las listas de espera sanitarias en Galicia, que deben ser «absolutamente transparentes» y «áxiles» para que los usuarios sepan en todo momento a lo que atenerse cuando van a ser tratados.

Servicios sociales

En cuando a la temática de las quejas presentadas, la mitad de las personas que dirigieron una reclamación a la valedora do pobo esta estaba relacionada con la gestión de los servicios sociales. En esta área se generaron 19.840 quejas, muchas de ellas colectivas -como una dirigida a reclamar el reflotamiento de un buque hundido-, que suponen el 50,3 % del total.

Las protestas en este apartado todavía reflejan el malestar social que ha generado la crisis económica y la degradación en la prestación de algunos servicios públicos. Este tipo de quejas aluden, por ejemplo, a cuestiones como el cambio de residencia para la asistencia a personas dependientes, las peticiones de amparo relativas a la solicitudes de la Renta de Integración Social de Galicia (Risga), no tanto por las demoras, pues Milagros Otro dijo que los retraso en los pagos ya están en vías de resolución, sino con la reclamación de los atrasos a la Xunta.

Tras los servicios sociales, son las quejas relacionadas con el medio ambiente las que se llevan la palma. Se tramitaron ante la oficina de la valedora un total de 11.432 (el 29,01 % del total) y frecuentemente tienen que ver con temas relacionados con la contaminación acústica, problemas que suelen desaparecer tras la intermediación de la defensora de los gallegos ante las administraciones locales.

El 8 % de las quejas elevadas al Valedor tienen que ver con los menores y asuntos como las custodias o acogimientos, mientras que otro 4,6 % son problemas vinculados a la educación y servicios complementarios.