miércoles, 13 de julio de 2016

La transexualidad ya no será una patología en la ley valenciana

La nueva ley incluye que la sanidad pública financie la cirugía de reasignación de género, con un coste de 1,2 millones.

En el ámbito educativo, contempla un protocolo específico para abordar esta realidad.

El Gobierno valenciano ha aprobado el anteproyecto de ley integral del reconocimiento del derecho a la identidad y expresión de género, que apuesta por que la transexualidad deje de ser una patología, ya que no será considerada "un transtorno, sino una expresión más de la diversidad humana". La vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra, ha explicado en rueda de prensa que el objeto de esta futura ley es establecer un marco normativo adecuado para "garantizar el derecho a la autodeterminación de género" de las personas que manifiestan una identidad de género distinta a la asignada en el momento de nacer. La norma, impulsada por la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas que dirige Oltra, incluye políticas de atención a las personas trans y medidas en distintos ámbitos contra la discriminación por motivo de identidad o de expresión de género.

En materia sanitaria, se incluyen en la cartera de servicios todas las necesidades de las personas transexuales, como cirugías para la reasignación corporal, que supondrán un coste aproximado de 1,2 millones de euros, apoyo psicológico o terapia hormonal. En el ámbito educativo, se incluye un protocolo específico para abordar esta realidad en los colegios e institutos y el respeto a la identidad de género de los menores trans, como que las listas de clase recojan la identidad de género escogida por el alumnado, siempre con el consentimiento de sus padres o tutores legales. Además, se respetará la imagen física y la libre elección de la indumentaria del alumnado, el acceso y el uso de las instalaciones del centro de acuerdo con la identidad de género sentida, incluyendo los lavabos y los vestuarios.

En el terreno laboral y de responsabilidad social, se establecen medidas de no discriminación y el fomento de la contratación de personas trans, mientras que se establece esta realidad como una situación de vulnerabilidad en las políticas de servicios y de inclusión social. Oltra ha explicado que, en el ámbito familiar, se establece la no discriminación por identidad de género en la adopción y en el acogimiento, y se reconoce como violencia familiar cuando dentro de este ámbito no se respete la identidad de género de uno de sus miembros.

El texto plantea además la posibilidad de conceder la documentación administrativa necesaria y adecuada a su identidad dentro de las competencias autonómicas. El anteproyecto de ley se remitirá ahora al Consejo Jurídico Consultivo, y el objetivo del Consell es que en septiembre pueda entrar en las Cortes para su tramitación parlamentaria.