miércoles, 20 de abril de 2016

Las españolas posponen cada vez más la maternidad y a mayor ritmo que la media de la UE

Las mujeres españolas son, junto a las italianas, las que más retrasan la maternidad en Europa: tienen su primer hijo en la década de los 30 años. Como consecuencia de la maternidad tardía, también se tienen cada vez menos hijos: 1,32 hijos por mujer, según los últimos datos de Eurostat (año 2014). "En España tiene que ver mucho con la rigidez del curso de vida, sumado a las circunstancias personales de cada uno", señala la antropóloga Elena H. Corrochano.

La demógrafa Teresa Castro apunta a la inestabilidad laboral y la falta de ayudas estatales como causas de ese retraso en la maternidad y paternidad. Desde el punto de vista médico, tener un hijo a partir de los 35 años no afecta a la salud de la madre, pero sí caen las posibilidades de quedarse embarazada. La tendencia apunta que la edad de la maternidad seguirá en aumento mientras no se flexibilicen en España las estructuras económico-sociales. La sociedad española que viene: más familias 'sandwich' y jóvenes más activistas. Trabajar y tener hijos: el aún largo camino hacia la plena conciliación familiar en Europa.

El retraso de la maternidad en España es una cuestión recurrente que cada vez más evidencian los datos estadísticos —el INE aquí, Eurostat a nivel europeo— sobre fertilidad y nacimientos. En 2012, las españolas ocupaban el tercer puesto en maternidad tardía en la UE, mientras que en los años siguientes han escalado hasta la segunda posición y solo son superadas por las italianas (30,7 años). La maternidad tardía crece en España a un ritmo mayor que la media europea: las españolas son madres primerizas con 30,6 años de media, por encima de los 28,8 años de media comunitaria, según el último estudio sobre nacimientos en la UE publicado el pasado mes de marzo por Eurostat, con datos correspondientes a 2014. Respecto al año 2013, España ha incrementado la edad en un 0,65%, mientras que en la UEese aumento ha sido del 0,35%. La cifra no difiere de la que arroja el INE: 30,55 años en el caso de las madres primerizas, mientras que para los padres la edad media se sitúa en los 33,7 años. La evolución en la última década en España también muestra una progresión. Si en 2005, las mujeres se convertían en madres a los 29,33 años de media, en 2013 lo eran a los 30,42 años.

Somos una sociedad muy estructurada, rígida y poco flexible al cambio es que ese retraso no es una cuestión que implique solo a las mujeres, también los hombres son padres a una edad más tardía. Teresa Castro, demógrafa del CSIC, señala a 20minutos que uno de los factores principales que provoca este retraso es la inestabilidad laboral. "Realizan sus estudios, entran al mercado de trabajo más tarde, se retrasa la formación de pareja y se estabilizan más tarde", explica Castro. "En España tiene que ver mucho con la rigidez del curso de vida", destaca por su parte la doctora en Antropología por la UNED Elena H. Corrochano, experta en maternidad primípara tardía y miembro del grupo de investigación Familias tardías. Esa rigidez no solo se da en las estructuras básicas —primero el instituto, luego la universidad y después la incorporación al mercado laboral—, sino también en el ocio, apunta Corrochano. "Somos una sociedad muy estructurada, rígida y poco flexible al cambio, las propias estructuras nos lo dan y vamos cumpliendo esos ritmos. Eso, sumado a las circunstancias personales de cada uno, lleva a tomar la decisión de retrasar la maternidad", añade esta experta.

Con todo, la antropóloga señala que el retraso de la maternidad no debe ser visto como algo negativo: "No es un problema, es una circunstancia social". El problema, prosigue Corrochano, "vendrá para los Estados debido a esa rigidez. Eso sí puede generar una situación de desequilibrio entre las generaciones". Es lo que Corrochano denomina "nuevos modelos de familia, familias tardías". Madres tardías y con menos hijos Como consecuencia de la maternidad tardía, también se tienen cada vez menos hijos. España también está a la cola de Europa en lo que a tasa de fertilidad se refiere, solo superado por Italia y Eslovaquia. Según los últimos datos de Eurostat, la tasa está en 1,32 hijos por mujer, frente a la fertilidad media de 1,58 hijos en el conjunto de la UE, y apenas ha subido un 0,08% desde 2001, cuando la tasa española se situó en los 1,24 hijos por mujer. "No es que en España se quieran tener menos hijos, pero no se tienen porque hay barreras que lo impiden", apunta la demógrafa Teresa Castro.

Entre esas trabas no solo está el difícil acceso al mercado laboral, sino también la falta de ayudas e incentivos por parte del Estado. "En Francia hay muchas ayudas a la maternidad, los permisos de maternidad son altos, bien pagados, mientras que en España las ayudas son bastante escasas", lamenta esta experta. Pese al eterno debate de la conciliación laboral y familiar, Castro insiste en que "estamos a la cola en Europa. En los países nórdicos es más igualitario el permiso de paternidad y maternidad y los estudios reflejan que es más probable que una pareja allí tenga un segundo hijo". Una opinión que coincide con la de la antropóloga Elena Corrochano: "Cuanto más flexibles, más dinámicas, son las sociedades encontramos menos mujeres que tengan hijos tardíamente". Dificultades para lograr el embarazo Y a medida que la edad de la mujer avanza, las probabilidades de quedarse embarazada caen. "No afecta para nada a la salud de la mujer, pero altera el factor reproductivo.

A partir de los 30 años ya se va perdiendo fertilidad y lo que hace es que le cueste más conseguir los embarazos", asegura el doctor Koldo Carbonero, jefe de servicio de ginecología del Hospital de día Quirón Salud San Sebastián. "A diferencia del hombre, la mujer nace con un número de óvulos fijo, los va gastando hasta la menopausia y a medida que pasan los años van envejeciendo. Cuanto más viejas sean las células, menos capacidad tendrán de formar un embrión viable y habrá más probabilidades de abortos y de tener malformaciones cromosómicas fetales", explica el doctor Carbonero, quien también es presidente de la sección de esterilidad e infertilidad de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO).

Esta no es la única causa que limita a las mujeres para quedarse embarazadas, sino que también va ligada a que "los varones tienen el semen de mucha peor calidad", apunta el doctor. Entonces, ¿qué edad sería biológicamente la más recomendable para que una mujer dé a luz a un hijo?. "Antes de los 30", sostiene el doctor Carbonero. En su opinión, "de 35 años en adelante ya es una edad mala porque la fertilidad está bastante comprometida. Se lo deben plantear antes de los 36". Sin embargo, aunque la edad biológica y reproductora es la misma que hace 500 años, la esperanza de vida ha aumentado: "Una mujer de 35 años hoy en día es joven", indica Carbonero. Desde el punto de vista médico, "el embarazo en sí no supone ningún riesgo para una mujer de 40 años, las complicaciones están en el hecho de conseguir un embarazo con un feto viable", aclara el doctor.

Aumentan los tratamientos de fertilidad 
El retraso de la maternidad también se ha visto reflejado en un incremento de mujeres y hombres que acuden cada vez más a las consultas de los centros de fertilidad. "Aumentan las parejas con problemas de fertilidad y acceden tarde a estos tratamientos", apunta el doctor Carbonero, cuya edad media de sus pacientes en la primera consulta está en los 39 años.