viernes, 12 de agosto de 2016

Uno de cada cuatro jóvenes sufrirá una enfermedad de transmisión sexual antes de los 18 años.

Según un informe de la Academia de Dermatología y Venereología elaborado por el Día Internacional de la Juventud ya no hay miedo al sida: bienvenidas las ETS.

Uno de cada cuatro adolescentes padecerá una enfermedad de transmisión sexual antes de terminar el Bachillerato>, según ha advertido la Academia de Dermatología y Venereología (AEDV) en un informe con motivo del Día Internacional de la Juventud, que se celebra este viernes 12 de agosto.

Según la sociedad médica, el problema en los adolescentes reside en que sus conductas son más despreocupadas que las de los adultos y tienen prácticas sexuales sin recordar que existe riesgo, no ya sólo de embarazos no deseados, sino de contagio de enfermedades que pueden ser fácilmente curables o bien graves e incluso potencialmente peligrosas, como el sida, la sífilis o la hepatitis B.

La AEDV informa de que los jóvenes entre 15 y 24 años representan el 50% de las personas que son diagnosticadas de enfermedades de transmisión sexual (ETS) cada año, y un 25% porta el virus del papiloma humano. En este sentido, los factores de riesgo para el desarrollo de las mismas son: el sexo sin protección, las relaciones sexuales a edades más tempranas, el sistema inmune y la falta de madurez del cuello del útero, el uso del alcohol y drogas y tener múltiples parejas/contactos sexuales.

En este caso, el tratamiento será diferente según la enfermedad en cuestión, siendo fundamental el cambio de hábitos y adquiriendo el adolescente el compromiso de utilizar métodos anticonceptivos del tipo barrera, explican desde la sociedad médica, cuyo informe, además de tocar este tema, se centra en las principales afecciones de la piel en la adolescencia y sus remedios.

Así, una de las patologías más comunes es el acné, según el doctor Barabash Neila, que indica que "el 78% de la población padecerá acné a lo largo de su vida, siendo la edad máxima de prevalencia de la enfermedad entre los 14 y 16 años". El problema, explica, es que "El 40% de los adolescentes con acné se siente acomplejado, y al 49% de los adolescentes les impide una relación fluida con el sexo opuesto".

Además, asegura que hasta un 32% de las mujeres adolescentes reconocen que el acné les preocupa bastante o mucho y que este porcentaje desciende hasta el 17% cuando nos referimos a la respuesta que dan los varones adolescentes. Según Neila, del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, las consultas por acné constituyen el 24% de las consultas dermatológicas.

El especialista señala que según la gravedad del cuadro y la edad del paciente se pueden utilizar desde tratamientos tópicos hasta tratamientos sistémicos, como los antibióticos o los retinoides orales. Asimismo, recalca que hay que acudir al dermatólogo en estos casos, que es el que mejores consejos puede ofrecer ya que hay muchos mitos sobre el acné, como que el sol lo seca y lo mejora -hasta en el 32 % de los casos puede empeorar con la exposición solar- o que el chocolate y otras comidas grasas lo causan.

Otro tema que resalta el informe es el de la fotoexposición y el daño solar. El doctor, miembro de la AEDV, especifica que "la mayor parte de la radiación solar acumulada a lo largo de la vida se recibe antes de los 19 años de edad, etapa en la que estar bronceado es visto socialmente como signo de belleza. Este concepto ha dado lugar a que los adolescentes se sometan a exposiciones largas y frecuentes al sol por el desconocimiento que tienen de los daños que pueden ocasionar en la piel".

Barabash Neila también recalca que "las quemaduras solares a estas edades comportan un riesgo elevado de desarrollo de cáncer de piel en la vida adulta, especialmente melanoma, y un envejecimiento prematuro". Y es que hasta el 75% de los adolescentes entre 13 y 17 años reconocen quemaduras solares en el último verano.

Por último, Neila profundiza en otras dermatosis en esta franja de edad: la dermatitis seborreica, la alopecia androgenética y la hiperhidrosis. La dermatitis seborreica, que afecta del 2% al 5% de los adolescentes, con predominio en el sexo masculino, se caracteriza por una erupción eritematopapulosa y presencia de escamas grasas y amarillentas, con prurito variable. La alopecia androgenética está presente hasta en el 15% de los adolescentes. Y la hiperhidrosis se caracteriza por una sudoración excesiva que supera a la que se necesita para la termorregulación normal. A menudo, esta enfermedad no se denuncia por vergüenza, mientras que su tratamiento se ve obstaculizado por la escasez de evidencia y la falta de guías clínicas. Su prevalencia alcanza hasta el 1,6% entre los adolescentes.

Además, los adolescentes presentan con mayor frecuencia problemas cutáneos por realizar arte corporal (perforaciones o piercings y tatuajes, entre otros). Las complicaciones más vistas con los tatuajes permanentes son: fotosensibilidad, reacción a cuerpo extraño, hipersensibilidad e infecciones. Por otra parte, hasta un 43% de los piercings tienen complicaciones (más que los tatuajes), la mayoría de causa infecciosa.