lunes, 18 de noviembre de 2019
"Los progresos experimentados en los derechos y la salud sexual y reproductiva desde esa conferencia histórica de 1994 son notables...pero el progreso ha sido lento y sobre todo, desigual", advierte nuestro presidente.
Por eso en #NairobiSummit pedimos:
1. Que todas las personas sin excepción puedan acceder a la información y atención de su salud sexual y reproductiva en todas las etapas de la vida y con especial atención a las personas en mayor situación de vulnerabilidad. #NairobiSummit #ICPD25
2. Que se cumpla el compromiso de financiación pública de todos los anticonceptivos. Se debe hacer más para abordar causas de la falta de acceso a la anticoncepción, como el estigma y la discriminación, para evitar los embarazos no deseados.
3. Que haya servicios de aborto seguro para salvar vidas y proteger la salud. Que se proteja la libertad reproductiva y los Gobiernos contrarresten las informaciones falsas contra el derecho al aborto y protejan a las mujeres de las acciones de grupos coercitivos.
4. Que la salud sexual y reproductiva esté en los programas de cooperación internacional para el desarrollo con presupuesto suficiente, y que incluyan el apoyo a las organizaciones de la sociedad civil para que puedan trabajar sin coacciones.
5. Que se siga invirtiendo en la prevención del VIH, especialmente entre los colectivos en mayor situación de vulnerabilidad.
6. Que se equipe a todas las personas jóvenes con habilidades necesarias para manejar sus relaciones y su sexualidad con bienestar y sin riesgos. La educación integral en sexualidad debe estar incluida en todos los centros educativos.
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Así puedes mandar esa foto picante “con protección”
El sexting es un término inglés que se refiere al envío de mensajes sexuales, eróticos o pornográficos, por medio de teléfonos móviles. Inicialmente hacía referencia únicamente al envío de SMS de naturaleza sexual. Pero después comenzó a aludir también al envío de material pornográfico (fotos y vídeos) a través de móviles y ordenadores. Y es que somos muchos los que hemos enviado alguna foto picante, ¿verdad?.
El 22 % de las chicas encuestadas (y el 11% de las que tenían entre 13 y 16 años) afirmaron haber enviado o publicado electrónicamente fotos suyas desnudas o semidesnudas. Una práctica que hay que tener mucho cuidado. Por eso, te queremos contar cómo puedes mandar una foto picante con protección. Y es que son muchos los problemas que esta práctica puede originar.
1. El sexting
Los programas de mensajería instantánea y las redes sociales se han popularizado y esto ha provocado nuevas conductas. Una de ellas es el sexting o envío de fotos íntimas a través de este tipo de plataformas. Sobre todo muy usual entre los jóvenes. Sin embargo, esto de enviar foto picante por el móvil puede ser peligroso.
La práctica es totalmente lícita, pero en ocasiones puede derivar en diversos delitos, como los casos en los que las fotos enviadas van más allá de donde deberían. Es decir, cuando el receptor de una foto incumple el envío privado de la misma y la difunde. Hoy nos vamos a centrar en qué hacer para proteger este tipo de fotos y no meterte en un buen lío.
2. Proteger tu foto picante
Una forma de proteger tus fotos e imágenes es evitar que la gente guarde tus imágenes directamente desde ahí. Para ello, solo tienes que desactivar el botón derecho del ratón. Para hacer esto deberás tocar un poco el código de tu plantilla. Ahora bien, antes de empezar haz una copia de seguridad.
Luego abre tu plantilla y dentro de la etiqueta copia el siguiente código. Así conseguirás que esa foto picante no acabe en cualquier web y tu imagen se reproduzca en toda la red.
3. No sincronizar
Cuando tu teléfono móvil se conecta a internet, tus fotos y videos se sincronizan por defecto con los servicios en la nube de iCloud, Google y otros servicios como Flickr o Dropbox. Esto te permite guardar las imágenes fácilmente, tener una copia de seguridad y no depender únicamente del espacio que te quede libre en el teléfono. Ahora bien, es una arma de doble filo si vas a mandar alguna foto picante.
Pero puedes evitar que las fotos se carguen automáticamente y hacerlo solo manualmente para controlar mejor qué hay en ese espacio. Hay que asegurarte de que solo se almacena el contenido que a ti te interese. Para ello, busca entre las opciones de ajustes del teléfono en Google+, si es un Android, y en iCloud, si es un iPhone.
4. Carpetas ocultas
Existen opciones para esconder alguna foto picante de tu móvil o tablet a través de los llamados “ocultadores de fotos”. Picture Safe y Private Photo Vault (para dispositivos iOS) 0 Hide Something y KeepSafe (Android) son algunos ejemplos. Estos sistemas te permiten establecer un código PIN o táctil para acceder a algunas fotos, y fortalecer así tu privacidad.
Ahora bien, la desventaja es que no podrás ver las colecciones de fotos en el orden que desees, pero te permitirán almacenarlas de forma segura. Así puedes estar tranquilo o tranquila de que esas imágenes fuertes no verán la luz.
5. Crea un puzle
Puede resultar algo enigmático este título pero es más fácil de lo que parece. Esta técnica para proteger tus imágenes es para quienes tengan una web propia y se basa en romper tu imagen en una cuadrícula. Pueden ser 2, 4, 6 cuadrados o lo que quieras.
En tu página web puedes hacer que forme una sola imagen, pero cuando el usuario hace clic sobre ella para guardarla, solo se bajará el cuadradito sobre el que tenga puesto el ratón. Ya has visto que no hace falta ser un hacker de la informática para poder proteger una foto picante. Aunque es cierto que no siempre estas cosas se saben.
6. Encriptar
Si mandas tus fotos en un momento o condiciones determinadas, es posible que pases por alto ciertas medidas de prevención de tu privacidad. Ppero no está de más que las tengas en cuenta. Siempre es recomendable encriptar tus fotos para que no sean fácilmente difundibles. Otra opción es que envíes las fotos a través de aplicaciones que borrarán ese contenido a los pocos segundos.
Una buena forma de hacerlo es usando Telegram. Este sistema de mensajería es mucho menos vulnerable que Whatsapp. El problema es que no son muchos los usuarios que lo tienen. Ya que el gigante verde es el que mayor cota de mercado tiene copado. Aunque ya son muchos los usuarios que se han pasado a Telegram por estos motivos.
7. Borra los metadatos
Aunque no lo creamos, las fotos incluyen datos ocultos que indican cuándo y dónde fueron tomadas, o el modelo de cámara que se usó. Son los metadatos y revelan información que no siempre es evidente.
Si no quieres que se conozcan esos datos, puedes usar apps como Image Privacy (Android) o GeoGone (iOS) para borrarlos. El proceso apenas toma unos segundos y puede hacerse con varias imágenes al mismo tiempo. Es algo muy seguro y que así podrás evitar que esa foto picante acabe donde no lo deseas.
8. Usa Secret Message Elite
El uso de la aplicación para encriptar o desencriptar fotografías o mensajes de texto es tan sencillo como seleccionar una clave númerica. Secret Message Elite desde una interfaz de usuario de lo más sencilla e intuitiva posible. Nos da la posibilidad de encriptar o desencriptar fotos y mensajes de texto. Eso sí, siempre y cuando estas fotos o mensajes hayan sido encriptados por la propia aplicación.
Una forma de encriptación segura a la que tan solo se podrá acceder a su desencriptado mediante el uso de la misma aplicación. Y tan solo conociendo la clave de encriptación que hemos usado en el encriptado de las fotos o mensajes.
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"S.E.X", una webserie para hablar de sexo
La producción trata los principales temas en el ámbito de la sexualidad que afectan a adolescentes
"S.E.X" es una webserie que nace como herramienta de difusión y consulta en el ámbito de la sexualidad destinada a adolescentes. "S.E.X", de la productora gallega Illa Bufarda en colaboración con la Asociación para a Saúde Emocional na Infancia e Adolescencia (ASEIA) y la Fundación Paidea, se presenta como un proyecto de educación sexual para adolescentes a través de diversas acciones, entre las que se incluye un canal de Youtube en el que se publicará una serie de seis capítulos que tratan de forma monográfica diferentes aspectos de la esfera de la sexualidad.
Así, cada entrega abordará aspectos fundamentales para la adolescencia en este campo sensible para la configuración de la identidad emocional, desde la atracción sexual y la diversidad, hasta los camios corporales. No dejará de lado tampoco las falsas creencias de género, los estereotipos de género y los ideales románticos.
La webserie, que está protagonizada por Noelia Liñares Mayo, Ángel Calo e Iria Freire, estrenó el primer capítulo de su primera temporada el 15 de octubre y lanzará un nuevo vídeo cada mes. La serie cuenta también con una consultoría, desarrollada por profesionales, en la que se interaccionará con el público tanto en conversaciones en abierto como por correo (sexwebserie@aseiagalicia.gal).
Entre los objetivos de este proyecto de educación sexual se encuentran la necesidad de introducir la perspectiva feminista en la educación sexual de los adolescentes como modo de promover la igualdad de género, la difusión de elementos básicos de salud y prevención ante conductas de riesgo, el respeto por la diferencia, el entendimiento de la sexualidad como un proceso humano que implica la aceptación en base a la igualdad de la diversidad y clarificar de dudas, mitos y miedos.
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Aprendiendo sexualidad en familia
Taller para familias con niños y niñas de Primaria
Como madres, padres y educadores, queremos que nuestros hijos e hijas vivan su sexualidad de manera que sean felices. Que se conozcan a sí mismos como sexuados, se acepten tal y como son y sientan libres de expresarse. Para ello es importante que sus referentes, también cuando sus dudas y vivencias sean sexuales o eróticas, sean las personas que más les quieren.
Partiendo de ejemplos reales y de vuestras experiencias, durante el taller nos basamos en la educación que ya estáis realizando en casa (vuestros peques ya se están educando a través de vuestras actitudes y comportamientos) y tratamos de ir más allá: os ofrecemos herramientas y recursos sencillos y eficaces para que vuestro mensaje llegue de manera directa y eficaz.
Las primeras preguntas, la identidad sexual y los roles de género, la prevención de abusos y el consentimiento o la pornografía; serán algunos de los temas que también abordaremos en el taller.
Todo ello teniendo en cuenta que a veces nos resulta complicado hablar de sexualidad, o de que en ciertos momentos nuestros hijos e hijas se cierran en banda. Os mostraremos que, incluso en estos casos, podemos educar.
¡PUEDES VENIR CON TUS PEQUES!
Si venís juntos, el taller es mucho más enriquecedor para todos los miembros de la familia.
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viernes, 15 de noviembre de 2019
CHARLA nueva definición de salud y derechos sexuales y reproductivos
Te invitamos a conocer e intercambiar reflexiones sobre la nueva definición de salud y derechos sexuales y reproductivos que propone el informe de la Comisión.
Guttmacher-Lancet, y que es producto del trabajo de personas expertas en África, Asia, Europa, Medio Oriente, América del Norte y América del Sur.
Esperamos poder contar con tu presencia.
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ARELAS: Un mundo DiversX
Boas amigxs, desde ARELAS queremos compartir con vós a estrea mundial de "Un mundo DiversX", un material que pretende ser unha ferramenta de traballo introductora á Diversidade afectivo-sexual e a convivencia en igualdade. Este vídeo foi realizado por Prince Vidal, un rapaz de ARELAS que acaba de rematar o ciclo superior de Ilustración e que algúns xa coñecedes por outras ilustracións que nos ten realizado:
http://asociacionarelas.org/…/cons…/material-para-descargar/.
http://asociacionarelas.org/…/cons…/material-para-descargar/.
O soño de Prince nas súas palabras é "poder dedicarme a ilustración e utilizalo para facer chegar mensaxes que poidan servir de apoio a todo tipo de persoas que se poidan sentir excluidas, sexan quen sexan. Gústame poder enviar a mensaxe de estar orgullosx por quén eres agora e como poderás chegar a ser. Son un xoven como o resto, único e singular. Enorgulléceme cada persoa que está loitando por ser feliz. Intentarei poñer o meu graniño de area para facerllo más fácil. Formar parte dun movemento que loita por iso como ARELAS é moi motivador".
Se queres contactar con Prince podes facelo aquí: what.a.prince.workmail@gmail.com.
Como ben dí Prince, desde ARELAS traballamos para que as crianzas e adolescentes trans non teñan que vivir agochadas ou finxindo ser persoas que non son. Traballamos por infancias e adolescencias felices, o que fai imprescindible a visibilidade, información e formación sobre diversidade afectivo-sexual nas aulas. Ogallá este material sexa moi empregado en todos os centros educativos e pola sociedade en xeral para lograr a naturalización das vivencias e realidades trans e da diversidade en xeral.
Non deixedes de compartir para que este material chegue a moitos lugares, moi lonxe.
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Ideología de género: la neolengua de la ultraderecha
"El patriarcado reacciona de distinta forma, pero siempre reacciona. Nadie puede pensar que nuestra generación será distinta"
"Tenemos a la ultraderecha en instituciones públicas y está marcando la agenda"
Existe una reacción patriarcal ante cualquier avance del feminismo. En 1991, Susan Faludi publicó Reacción. La guerra no declarada contra la mujer moderna', un libro en el que la autora describe de manera minuciosa cómo en los 80, frente a los logros conseguidos por el movimiento feminista en Estados Unidos, se levantó un fuerte movimiento contrarrevolucionario ideológico que ponía en cuestión el avance de los derechos de las mujeres.
Y no era nuevo. Nada, nunca, le ha sido regalado al movimiento feminista, a las mujeres. Detrás de cada gesto de nuestra vida cotidiana hay un ingente trabajo de mujeres anónimas que se entregaron a ello de manera generosa. A Olympe de Gouges reclamar la igualdad de los hombres y las mujeres durante la Revolución Francesa le costó literalmente la cabeza. Las sufragistas fueron perseguidas, encarceladas e hicieron huelgas de hambre para reivindicar el derecho al voto. Y desde entonces, el feminismo ha sido tejido por generaciones de mujeres que durante 300 años han sido humilladas, perseguidas y asesinadas por defender la igualdad y la libertad de las mujeres.
El patriarcado reacciona de distinta forma, pero siempre reacciona. Nadie puede pensar que nuestra generación será distinta. Por tanto, conviene identificar qué forma tiene esa reacción patriarcal a la que nos enfrentamos, quién la impulsa y qué lenguaje utiliza. Ante el extraordinario avance del feminismo en España y su capacidad de influencia, el patriarcado reaccionario responde llamando ideología de género al feminismo y promoviendo una agenda reaccionaria que haga frente al avance de las mujeres. Para el feminismo esto no es nuevo, ya que tenía bien identificado a este movimiento reaccionario con origen en el Vaticano y alimentado por organizaciones postmachistas vinculadas a la derogación y crítica de la ley integral contra la violencia de género. En las instituciones públicas de la mano de VOX y con la colaboración necesaria del Partido Popular y Ciudadanos esta agenda contra el feminismo, contra la igualdad y contra la diversidad sexual es ya una realidad en marcha.
Tenemos a la ultraderecha en instituciones públicas y está marcando la agenda. Referirse al feminismo como ‘ideología de género’ conlleva la puesta en marcha de una agenda ultraconservadora que demasiado frecuentemente se esconde bajo una neolengua que es conveniente identificar.
¿Qué aborda esta agenda ultraconservadora? ¿Cómo se articula?
Quieren revertir lo que llaman ‘asimetría legal’
Desde los movimientos ultraconservadores se refieren a la igualdad entre hombres y mujeres como si se tratara de un hecho natural. Este discurso ultraconservador se articula con una neolengua que intenta que parezca igualitario lo que no lo es. Hablan de ‘igualdad real’ mientras niegan las evidencias que demuestran las situaciones de desigualdad estructural entre mujeres y hombres y difunden falsedades y bulos.
En este sentido, niegan los estudios académicos que señalan la desigualdad estructural e histórica que sufrimos las mujeres. Así, por ejemplo, hemos visto cómo VOX niega la brecha de género que mide la desigualdad en los salarios entre mujeres y hombres o cómo Hazteoir afirma que la legislación que combate la violencia de género y persigue a los maltratadores discrimina a los hombres. Desde este falso punto de vista, claman contra las políticas públicas impulsadas para hacer real y efectiva la igualdad entre hombres y mujeres.
Demonizan el movimiento feminista
Criminalizan a las defensoras de derechos humanos y ningunean el trabajo realizado desde la academia en el desarrollo de la teoría feminista. A las activistas nos llaman ‘feminazis’. Se refieren a las organizaciones del tercer sector orientadas a la promoción de la igualdad y combatir la violencia como ‘chiriguitos’ o incluso llegan a hablar del ‘negocio de la violencia de género’.
Este discurso ultraconservador trata de presentar al feminismo y la lucha del movimiento de mujeres como una imposición ideológica cuando resulta ser todo lo contrario. El feminismo promueve que mujeres y hombres puedan desarrollarse en igualdad, sin violencia y fuera de los mandatos que impone el género. Porque el género es el traje con el que el patriarcado quiere vestir nuestras vidas y el feminismo nos dice, tanto a mujeres como varones, que podemos romper todas las costuras.
Niegan la violencia de género
Niegan que exista una violencia contra las mujeres resultado de la discriminación y la situación de desigualdad. La violencia de género es consecuencia de las desiguales relaciones de poder que existen en nuestra sociedad y que también se manifiestan en las relaciones de pareja. Desde esa situación de desigualdad, y por tanto, en un marco de relaciones de dominación de los hombres sobre las mujeres, los maltratadores con el objetivo de controlar a sus víctimas ejercen violencia física, sexual o psicológica.
Sin embargo, el movimiento ultraconservador niega ese marco reconocido internacionalmente que pretende invisibilizar bajo el nombre de ‘violencia intrafamilar’. Recientemente, hemos visto como el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, le daba la razón a Ortega Smith, de VOX, afirmando que él tampoco compartía "la ideología de género ni el feminismo del 8 de marzo" en la concentración para condenar el asesinato de una mujer la por violencia de género a la que VOX acudió con una pancarta con el lema “la violencia no tiene género”. Siguiendo este razonamiento, el Partido Popular y Ciudadanos, que gobiernan la Junta de Andalucía, han dejado de hablar de violencia de género para hablar de violencia doméstica, malos tratos o violencia intrafamiliar.
Difunden el mito de las denuncias falsas
Año tras año las memorias del CGPJ demuestran que el porcentaje de denuncia falsa en los casos de violencia de género es irrelevante. Sin embargo, los movimientos ultraconservadores instrumentalizan este mito una y otra vez aun sabiendo que tiene un grave impacto para las víctimas, ya que incrementa su miedo a no ser creídas. La difusión de este bulo es uno de los ejes discursivos de VOX y de las organizaciones posmachistas, pero también otros partidos que estando dentro del Pacto de Estado contra la Violencia de Género, como es el caso del Partido Popular, han agitado este bulo en campaña electoral. Junto al discurso del mito de las denuncias falsas, nos encontramos el falso síndrome de alienación parental o la custodia compartida impuesta.
Imponen un modelo de familia tradicional
El movimiento ultraconservador trata de imponer un modelo de familia en el que solo caben ellos. Dicen que defienden a la familia, en singular, porque para los ultraconservadores solo existe un modelo. Atacan de manera frecuente a las personas LGTBI y de manera especial a las familias que puedan formar. Combaten la educación afectivo-sexual en las escuelas y todas aquellas actividades que introducen el feminismo, promueven la igualdad, la perspectiva de género o la diversidad sexual. Fácilmente podemos recordar el vergonzoso autobús de Hazteoir atacando a los niños y niñas trans. Más reciente y grave resulta el caso de Murcia, que gobernada por el PP y Ciudadanos, ha pedido a los colegios solicitar permisos expresos paternos para la realización de ciertas actividades como talleres de igualdad o educación afectivo-sexual.
Aborto
Aunque parte de los movimientos ultraconservadores plantean de manera abierta recortar el derecho de las mujeres a interrumpir el embarazo, otras veces estos recortes vienen disfrazados de políticas de natalidad como hemos podido ver en propuestas del Partido Popular y VOX. En las últimas campañas electorales, estos partidos han vinculado la natalidad con supuestos problemas de llevar a término un embarazo y han ocultado las verdaderas razones por las que las mujeres no tienen hijos: la precariedad en el empleo y las dificultades en la conciliación.
En suma, el discurso ultraconservador que utiliza el concepto de ‘ideología de género’ es el pensamiento patriarcal de siempre utilizando una neolengua que barniza el machismo y la misoginia. Viktor Kemplerer, filólogo alemán estudioso del discurso totalitario, nos advirtió que “las palabras pueden actuar como dosis mínimas de arsénico: uno se las traga sin darse cuenta, parecen no surtir efecto alguno, y al cabo de un tiempo se produce elefecto tóxico”. Asumir conceptos, manipular palabras, minimizar los ataques contra el feminismo es ya una lamentable realidad. Todo empieza con las palabras. En el feminismo tenemos la tarea desenmascarar esta agenda ultraconservadora que se escurre en las instituciones responsables del desarrollo de las políticas públicas. Debemos permanecer vigilantes frente a quienes promueven ataques al feminismo, consienten ideas ultraconservadores y pactan políticas públicas. Porque son nuestras vidas, las de miles de mujeres, las que están en juego.
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“Temía hacerme la prueba por el resultado que pudiese salir”
“La prueba ha sido muy rápida y me he sentido muy cómoda”. “La verdad es que todos deberíamos hacérnosla por nuestra salud”. “No sabía verdaderamente cómo se transmite el VIH, ahora lo tengo claro”.
El Día de la prueba del VIH, que se celebra en nuestro país el 20 de octubre, es una buena oportunidad para recordarnos la importancia de prestar atención al estado de nuestra salud sexual, y también para recordar a las administraciones públicas su responsabilidad con la salud pública. La estrategia 90-90-90, impulsada por la ONU, insta a estas administraciones a trabajar para que en 2020, entre las personas que viven con VIH haya:
En España, sin embargo, una de cada tres personas vive con VIH y no lo sabe, lo que impide que pueda comenzar un tratamiento adecuado y favorece que el virus pueda transmitirse a otras personas. Los datos respecto a los diagnósticos de VIH revelan que en casi un 50% son tardíos, es decir, se dan cuando la infección ha avanzado hasta el punto de que el organismo no es capaz de defenderse de las enfermedades comunes.
Los datos también muestran que un número muy importante de personas no sólo mantienen prácticas con riesgo de transmisión del VIH, sino que además no se realizan la prueba después de mantenerlas. Algunas porque sienten miedo de conocer el resultado; otras porque piensan que se trata de algo que nunca les sucederá o se ponen excusas que les hacen sentir más seguras (“sólo tuvimos un encuentro”, “le conozco desde hace mucho tiempo”, “se nota que es una persona sana”…).
Hay tres aspectos que debemos tener claros respecto al VIH y su detección:
Cualquier relación con penetración (vaginal, anal u oral) sin preservativo conlleva la posibilidad de transmisión. Independientemente del sexo, orientación del deseo o apariencia de la otra persona.
La única forma de saber si una persona tiene VIH es haciéndose una prueba específica. Puesto que la destrucción de las defensas por parte del virus es lenta e imperceptible, puede pasar mucho tiempo hasta que aparecen los síntomas físicos.
Saber que se tiene VIH hace que mejore mucho la calidad de vida, puesto que permite seguir un tratamiento eficaz que dificulte que el virus se desarrolle.
La prueba del VIH puede realizarse en muchos espacios, algunos clínicos como los centros de salud y otros no clínicos, como asociaciones y entidades donde el servicio suele ser anónimo y confidencial. La Federación de Planificación Familiar lleva realizando pruebas más de diez años en sus Centros Jóvenes de Atención a la Sexualidad (CJAS), y ha sido pionera en la vinculación de la atención integral a la sexualidad con la prevención del VIH, ya que…
Los destinatarios y destinatarias de los CJAS son personas jóvenes, que suelen tener un diagnóstico tardío. Su baja percepción de riesgo respecto al VIH, el pensamiento mágico propio de la juventud y su idealización del amor y las relaciones hacen que no se planteen la posibilidad de tener VIH. Por eso, los/as profesionales que se encargan de atenderles siempre sacan el tema durante las consultas, haciéndoles conscientes de los riesgos asumidos y de la importancia de utilizar el preservativo, así como de realizarse la prueba en los casos recomendados.
En los CJAS se habla de cualquier tema que tenga que ver con la sexualidad, incluyendo el VIH pero no sólo el VIH. El hecho de ser un servicio no específico reduce el estigma y la discriminación asociados con la infección y, además, permite incidir en otras cuestiones relacionadas con la sexualidad y la salud sexual.
La atención que se ofrece es completamente anónima y confidencial y se realiza en un espacio amigable, facilitando que los y las jóvenes se sientan más cómodos/as y convirtiendo a los CJAS en un recurso idóneo para acceder a chicos y chicas que de otra manera jamás acudiría de forma planificada a un servicio donde se atienda específicamente el VIH.
IV Xornadas sobre diversidade sexual dende a educación 2019. Programa
Día: 14, 15 e 16 de novembro.
Lugar: Salón de actos da Facultade de Ciencias da Educación, Campus vida. Universidade de Santiago de Compostela
XOVES 14 DE NOVEMBRO DE 2019
16:00h - Recepción (control de sinatura)
16:30h - Acto inaugural
Ernesto Xosé González Seoane, Vicerreitor de Profesorado da Universidade de Santiago de Compostela
Manuel Corredoira López, Director Xeral de Educación, Formación Profesional e Innovación Educativa
Susana López Abella, Secretaria Xeral da Igualdade
Noa Díaz Varela, Concelleira responsable de Educación, Mocidade, Igualdade e Políticas Lingüísticas
Cristina Palacios Castro, Presidenta da Asociación Arelas
Carmen Fernández Morante, Decana da Facultade de Ciencias da Educación da Universidade de Santiago de Compostela
17:00h - Relatorio: Experiencias racializadas de disidencia sexual
Claudibel Rodríguez, representante de Afrogalegas
Jane Costa, representante de Afrogalegas
Maricarmen Cortés Amador, Departamento de Igualdad contra la Discriminación da Fundación do Secretariado Gitano
Laura Bugalho, activista transfeminista e sindicalista galega
Moderadora: Cristina Abeal Pereira, Profesora do Departamento de Pedagoxía e Didáctica da Universidade de Santiago de Compostela
18:30h - Pausa - café
19:00h - Presentación Rede educativa de apoio LGTBI de Galicia
Denis Vicente
Ana Ojea Alonso
20:30h - Remate da sesión
VENRES 15 DE NOVEMBRO DE 2019
17:00h - Video-conferencia: Disidencia sexual e persoas con discapacidade
Soledad Arnau Ripolles, Dr. en Filosofía. Membro do foro de vida independente
18:10h - Pausa - café
18:30h - Relatorio: Experiencias activistas de disidencia sexual e persoas con discapacidade
Alfredo Saborido Pérez, sexólogo e coordinador da asociación para a loita contra as enfermidades de ril. ALCER (Coruña)
Nerea Rodríguez González, psicóloga e sexóloga da asociación de mulleres con discapacidade ACADAR
Soledad Arnau Ripolles, Dr. en Filosofía. Membro do foro de vida independente
Moderadora: Carmen Fernández Morante, Profesora do Departamento de Pedagoxía e Didáctica da Universidade de Santiago de Compostela
20:30h - Remate da sesión
SÁBADO 16 DE NOVEMBRO DE 2019
10:30h - Conferencia: Disidencia sexual en maiores
Federico Armenteros, educador social e presidente da Fundación 26 de diciembre
12:00h - Pausa - café
12:30h - Achegamento á sexualidade das persoas con diversidade intelectual en Galicia e presentación do equipo DES (colectivo LGTBI de persoas con discapacidade intelectual)
Débora Baz Rodríguez, especialista en educación sexual en persoas con diversidade intelectual. Gabinete AMATURI
Alfredo Saborido Pérez, membro do equipo DES
Jose Carlos Costas Alonso, membro do equipo DES
Roberto Romero Rey, membro do equipo DES
Djaván Novelle Rodríguez, membro do equipo DES
Manuel Rey de las Cuevas, membro do equipo DES
Iván Bustos Patricio, membro do equipo DES
Alfonso Seijo Alonso, membro do equipo DES
Moderador: Enrique Latorre Ruiz, Predoutoral da Universidade de Santiago de Compostela
13:30h - Clausura das xornadas
Carmen Fernández Morante, Decana da Facultade de Ciencias da Educación da Universidade de Santiago de Compostela
Cristina Palacios Castro, Presidenta da Asociación Arelas
Enrique Latorre Ruiz, Predoutoral da Universidade de Santiago de Compostela
Martín Leránoz Iglesias, Vicedecano da Facultade de Ciencias da Educación da Universidade de Santiago de Compostela
Cristina Abeal Pereira, Secretaria da Facultade de Ciencias da Educación da Universidade de Santiago de Compostela
14:00h - Remate da sesión e entrega de diplomas
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IV EDICIÓN DEL CURSO ONLINE “SEXUALIDADES EN DIGITAL”
Emaize 3.0 presenta la IV edición del curso online “SEXUALIDADES EN DIGITAL”, dirigido a todas aquellas personas responsables de empoderar, acompañar y educar, contribuyendo a la formación y el bienestar -especialmente en la infancia y juventud- desde la diversidad y la pluralidad.
Click aquí para descargar en pdf toda la info.
Inscripción aquí.
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'No', siempre es 'no': La violencia sexual y el contexto, un debate interminable
Ocurra en un callejón a oscuras o la habitación matrimonial, el dolor y las implicaciones son las mismas.
La palabra consentimiento sigue siendo un término extraño entre las relaciones de pareja actuales, y lo es porque una buena parte de nuestra cultura todavía lo analiza desde una concepción que implica que el sexo en el matrimonio, el noviazgo y toda esa plétora de términos para definir el amor moderno, siempre es consensuado. Para la mayoría, lo que ocurre en la cama entre un hombre y una mujer unidos por un vínculo legal o romántico, es privado. Pero en realidad, hay algo más turbio en medio de esa idea, más inquietante y doloroso.
Lo pienso mientras veo un corto para redactar el artículo que usted, hipotético lector, está leyendo ahora mismo. La escena no puede ser más común: una pareja intenta decidir cuál película verán para pasar un buen rato. Se sonríe el uno al otro, juguetean. Él la besa y la abraza con deseo. Ella sacude la cabeza, le empuja de manera cariñosa y deja bien claro que esa noche, no desea sexo. Pero él insiste. La toca y la abraza, en un intento de seducirla. Ella le explica ahora a las claras que no quiere. Intenta alejarlo. Se le ve tensa, un poco incómoda. Pero él la ignora e insiste. La tiende en el sofá, los envuelve a ambos en una sábana. Y de pronto, el sexo ocurre. A pesar de la negativa de ella, de su evidente angustia. Del rostro tenso, el cuerpo paralizado de algo parecido a la impotencia. Al final, él se tiende al lado ella y sonríe, satisfecho. “¿Qué película veremos hoy?”, prosigue, como si nada hubiera ocurrido. Ella se queda en silencio, temblando. Los ojos entrecerrados e indiferentes.
Este es el argumento del corto Je suis ordinaire (título traducido al castellano como Soy ordinaria) que hace unos años, despertó todo tipo de comentarios y debates en las redes sociales. No sólo por el hecho que puso en el tapete una vez más el incómodo tema de la cultura de la violación, sino porque lo hace desde una dimensión que pocas veces se nota y que suele pasar desapercibido: el consentimiento sexual en la pareja. La pieza audiovisual está cargada de simbolismo y, de hecho, es esa noción sobre la violación como algo cotidiano lo que provoca incomodidad y sobre todo, deja muy claro las intenciones de una situación que es muy habitual.
Desde una mención específica a la película Irreversible de Gaspar Noé — en la que la actriz Mónica Bellucci protagoniza la que es quizás la escena de violación más explícita de la historia del cine — hasta el hecho que no hay nada especial ni violento en los minutos de metraje, el corto contextualiza el abuso sexual desde una esfera por completo nueva. Y lo hace con un profundo sentido de la oportunidad y de la importancia de otorgar relevancia a un tipo de violencia que rara vez se analiza en voz alta. El resultado es una singular y angustiosa mirada a esa otra violencia sexual que no se contabiliza y que muy pocas veces, forma parte de la estadística de la agresión y el abuso.
El corto se publicó en el canal de Vimeo de Chloé Fontaine, escritora, productora y también protagonista de la historia, y alcanzó casi un millón de reproducciones. La versión en subtítulos — tanto en español como en inglés — no tardó en llegar a la web y el efecto fue inmediato: el material se convirtió en un fenómeno viral que desató todo tipo de controversias y críticas. ¿Se puede hablar de violación en el contexto de una relación de pareja? ¿Se analiza la idea de una agresión como parte de un entorno cotidiano? ¿Es necesaria la violencia directa para asumir la existencia del abuso sexual?.
Fontaine se cuestionó todo lo anterior a través de una serie de ideas y análisis sobre la violación desde una perspectiva mucho más compleja de lo habitual. Una hipótesis que nació tras sostener una incómoda conversación con una amiga quien admitió haber mantenido sexo no consentido con su pareja en más de una ocasión. “Me contó que una noche, al volver a casa con su pareja, todo iba bien hasta que se fueron a la cama. Él quería hacer el amor, ella no. Se puso a insistir, más y más. Ella siguió diciéndole que no le apetecía. Y él insistía. Ella me dijo que no quería nada pero era la única solución para que él le dejara tranquila...”, contó Fontaine al suplemento Verne del periódico El País.
Para su sorpresa, muy pronto constató que no se trataba de una situación única: varias de sus amigas le contaron sobre situaciones similares. En uno de los casos incluso, una de las afectadas admitió que la presión había sido más que una directa manipulación verbal: su novio por más de cuatro años la había sujetado a la cama y la había obligado a mantener relaciones sexuales a pesar de haberse negado de manera muy explícita. Cuando Fontaine le sugirió que llamara a lo sucedido “violación”, la mujer se negó a hacerlo: “No puede ser una violación. Es mi novio”.
Se trata de un fenómeno corriente. La palabra violación y sobre todos los límites que definen lo que puede o no ser una agresión sexual, continúan siendo poco claros para nuestra cultura. Una estadística confusa y peligrosa que sugiere límites borrosos entre lo que podría considerarse una agresión: tal pareciera que para nuestra sociedad hay una constante discusión sobre la culpa o la responsabilidad de quien sufre el hecho de violencia sobre su agresor, como si el mero hecho que se trate de una agresión directa no fuera suficiente como para definir que se trata de un hecho inadmisible. Mucho más preocupante aún, la violación no se percibe como un delito absoluto, sino que al parecer hay toda una serie de atenuantes directos que parecen “disculpar” la violencia.
Se habla sobre la “provocación”, qué pudo hacer — o no — la víctima para evitar lo que vivió y, de hecho, en numerosas sociedades, la violación continúa considerándose un delito en entredicho, una especulación sobre un hecho violento cuya víctima podría no serlo.
Fontaine lo pone claro a través del corto que dirige y protagoniza pero también, gracias a la discusión que continúa suscitando. De pronto, no parece tan sencillo analizar la violencia sexual como un elemento absoluto o con características claras, sino una percepción sobre la libertad sexual más relacionada con el consentimiento y la capacidad que cualquier otra cosa, un elemento aún en debate incluso legal y que provoca que el mero pensamiento de una agresiónen una pareja resulte incómodo. No obstante, el cuestionamiento inmediato que supone la idea que plantea y engloba el corto de Fontaine va más allá de una definición directa sobre lo que un delito sexual puede ser.
¿Qué ocurre si la violación es algo más que un hecho de violencia de límites medibles y verificables? ¿Cómo puede analizarse la violación sino implica violencia física directa? ¿Qué pasa con las mujeres violadas que no creen que deban defenderse, que no gritan o golpean para evitar ser agredidas? ¿Cómo puede definirse la violación cuando el contexto normaliza la agresión y además, lo convierte en un hecho corriente? ¿Existe un perfil que haga válida o creíble una violación? ¿Cuándo la violencia es menos o más directa? ¿Cuándo el miedo es más destructor? ¿Qué ocurre con la mujer abusada por el esposo? ¿Qué pasa con la mujer que bebió y llevaba una falda corta? ¿Es menos violento y devastador el abuso sexual porque la mujer no gritó ni golpeó a su agresor? Es un pensamiento inquietante, porque asume la idea que existe violaciones “reales” y las que no lo son tanto. ¿Una cita que salió mal quizás?.
Es un pensamiento inquietante ese: un elevado porcentaje de violaciones ocurren entre la pareja que, a la mañana siguiente, deberá compartir la mesa, la conversación matutina, el viaje en el coche. Que debatirá sobre la salud de los hijos en común, que tomará unas copas juntos. Un tipo de violencia latente, inquietante, siniestra. En muy pocos países hay estadísticas claras, y las muy escasas disponibles no reflejan la crueldad de una circunstancia que enfrenta a la mujer con una idea cultural que no controla y la supera. Porque cuando hablamos de violación, no hablamos de sexo, sino de poder. Una forma de control directa y agresiva sobre la víctima. La destrucción de la identidad y la individualidad de quien sufre la violencia.
¿Cuántas mujeres son violadas por sus esposos, maridos, amantes? ¿Cuántas mujeres deben lidiar con la idea que el mismo hombre con quien comparten la vida en común, también es capaz de un tipo de violencia inmediata y brutal? ¿Cuántas víctimas deben soportar relaciones sexuales no consentidas porque nuestra cultura no contempla el hecho que el consentimiento es necesario e imprescindible incluso entre un hombre y una mujer unidos por vínculos legales y emocionales? Tal vez se deba a que una violación parece menos terrible, menos cercana, si podemos entender qué ocurrió, si somos capaces de asumir que pudo haberse evitado, que no es un acto de violencia gratuita, cruel y sin sentido.
Por ese motivo, para mucha gente, una violación debe ser un hecho sin matices, directo y evidente: la violación solo ocurre si el caso es extremo y demostrable. Que no quede duda, pues, que la víctima fue maltratada, coaccionada, herida, violentada, aterrorizada. Solo así, la sociedad baja la cabeza, asiente con preocupación y murmura muy preocupada sobre lo salvaje del agresor, sobre el castigo que merece por haber cometido un crimen. Quizás por desconocerlas numerosas posibilidades que supone un acto de violencia semejante, el ciudadano de a pie siempre condenará una violación si puede asumirla como inevitable. Un pensamiento inquietante que tiene innumerables y duras implicaciones.
Los argumentos anteriores pueden parecer dramáticos, exagerados. Incluso extremos. Después de todo, la violación es un hecho de violencia que aún continúa arrastrando cierta culpabilización de la víctima. No existe una sola legislación que no intente demostrar una agresión sexual sin establecer si quien la sufrió pudo defenderse de manera visible.
Todavía ninguna idea sobre la violencia sexual parece incluir la noción de que el sexo no consentido no sólo implica la violencia física, sino también la moral. ¿Cuántas veces no se insiste en que la víctima pudo haber evitado la violación cambiando su manera de vestir? ¿Cuántas veces no se sugiere que la víctima incitó al violador por su manera de hablar, de bailar o cuanto pudo beber antes de la agresión? ¿Cuantas ocasiones la víctima debe demostrar que a pesar de su edad o lo que pudo hacer fue víctima de la violencia? Son percepciones culturales que parecen sostenerse sobre el estereotipo del instinto “irreprimible del macho” y la cualidad “tentadora” de la mujer.
Y de nuevo, la gran pregunta que me hago es: ¿Por qué un crimen de violencia sexual debe ser analizado como culpa y responsabilidad? ¿Que hace que un delito sexual sea menos absoluto, menos evidente? ¿Se debe a que la víctima debe demostrar su miedo y angustia? ¿Hacerlo bien visible? Y si no lo hace... ¿es menos grave, más angustioso, menos doloroso?
Muchas veces, la violación no es solo un acto de violencia, es una opinión social: sobre la víctima, el agresor y la circunstancia cultura que asimila la violación como un hecho confuso de múltiples interpretaciones. Una idea peligrosa y sobre todo que conlleva un riesgo evidente y directo: el de normalizar — asumir como cotidiano — un tipo de agresión violenta que destruye la identidad de la víctima. Ocurra en un callejón a oscuras o la habitación matrimonial, el dolor y las implicaciones son las mismas.
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violencia sexual
Ocho falsos mitos sobre el aborto que los datos desmontan
Ni anticonceptivo, ni eugenesia. Un programa de máxima audiencia en televisión, sin una réplica bien informada, puede convertirse –al margen de los esfuerzos del entrevistador– en altavoz de posiciones contrarias a los derechos de las mujeres.
En la conversación entre Pablo Motos y Santiago Abascal emitida esta semana en “El Hormiguero”, de Antena 3, el representante de la ultraderecha pudo lanzar a 4.049.000 telespectadores la idea de que el aborto “se haya convertido en una práctica eugenésica y anticonceptiva”.
¿Es esto cierto? Ningún dato real lo avala, por lo que no hay más remedio que concluir que es, sencillamente, falso.
“Hablemos de vuestros puntos polémicos, hablemos del aborto”, dice el presentador. Crear polémica no está siendo ningún problema para estas posiciones políticas, al contrario, se crecen en ella, como demuestran los índices de audiencia. “Nosotros eliminaríamos la ley de plazos. Creemos que una vida humana es desde el principio”, afirmó Abascal.
Las creencias, inspiradas en conceptos religiosos o en una moral determinada, no son aquí objeto de discusión, pero sí los muchos mitos falsos que circulan sobre la realidad del derecho de las mujeres al aborto en el marco de la ley actual, de 2010.
El análisis de las estadísticas que proporciona el Ministerio de Sanidad indica que el perfil más frecuente entre las mujeres que optan por interrumpir la gestación en nuestro país es el de una española entre 20 y 29 años, con un embarazo de menos de ocho semanas, y cuya intervención se realiza a petición de la embarazada en un centro privado acreditado.
Frente a los mitos, veamos los datos.
MITO FALSO 1: “La despenalización de la interrupción del embarazo lleva al aumento del número de abortos”.
Al contrario, los datos hablan de estabilidad. Según el último informe publicado por el Ministerio de Sanidad (1), correspondiente al año 2017, en España se practicaron 94.123 interrupciones voluntarias del embarazo, lo que supone una tasa del 10,51 por cada 1.000 mujeres. Esta incidencia se mantiene estable desde 2014 y por debajo de las cifras de 2008 y 2009, años anteriores a la ley de 2010 –Ley Orgánica 2/2010, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo– (2).
Hay que tener en cuenta no solo el cambio legal para observar la evolución de la última década: así, desde 2009 algunos anticonceptivos orales son más accesibles al no exigirse receta médica en la farmacia, y el bienio 2011-2012 de ligero repunte coincidió con el aumento de la llegada de mujeres inmigrantes, una tendencia que frenó la crisis económica. Con respecto al número de abortos en jóvenes y adolescentes, las cifras han bajado hasta las que hubo hace diez años.
MITO FALSO 2: “Abortan más las chicas muy jóvenes”.
No son las más jóvenes las que más se someten a una IVE y la cifra en adolescentes es muy inferior en comparación con adultas jóvenes. El tramo donde es más frecuente se sitúa entre los 20 y los 24 años de edad (17,42 por cada mil mujeres), seguidas por las de 25 a 29 años (15,74) y las de 30 a 34 años (12,61). Tanto las mujeres de 19 y menores, como las mayores de 35, están en tasas que no llegan a 9 por mil.
MITO FALSO 3: “Son las mujeres migrantes quienes recurren al aborto”.
En realidad, tres de cada cuatro mujeres que abortan en España son europeas, el 75%, lo que resulta lógico ya que en este porcentaje se incluye a las nacionales, que suponen el 66%. En orden de importancia le siguen las americanas, con un 17,5%, y las africanas, con un 4,8% en 2017. Por comunidades autónomas, se sitúan por encima de la media las tasas de Baleares, Madrid, Cataluña, Asturias y Canarias. Prácticamente en la media nacional están la Región de Murcia y Andalucía, y el resto por debajo de ella.
MITO FALSO 4: “La despenalización banaliza el aborto y se usa como si fuera un método anticonceptivo más”.
Los datos sobre abortos voluntarios anteriores desmienten que esta tendencia exista. De las interrupciones registradas por Sanidad en 2017, más del 60% de las mujeres era la primera vez que recurrían a ella (59.098) y solo el 12,8% de las pacientes había pasado por dos o más abortos voluntarios anteriores.
En cuanto al método elegido mayoritariamente por las mujeres, es la intervención quirúrgica la que les da mayor confianza, ya que la eligen en cerca del 80% de los casos, frente a la opción farmacológica.
Aunque la realización de la IVE se hace en mucha mayor proporción en centros privados (87,6% de las intervenciones), a partir de 2012 ha habido un aumento apreciable de registros en centros públicos en relación a los privados. Es un dato inverso a lo que ocurre en un país en el que la mayoría de la ciudadanía utiliza la sanidad pública. Hay que tener en cuenta que antes de la ley de 2010, la prestación no se incluía en la cartera de servicios públicos. Además, el informe de Sanidad no especifica cuántas intervenciones en centros autorizados se han hecho por derivación de la sanidad pública y cuántas fueron abonadas por las mujeres.
Pueden observarse algunas variaciones por comunidades autónomas respecto a esta situación general: así, desde Cataluña se notificaron intervenciones desde 61 centros públicos y solo 15 privados, en una comunidad en la que el 56% de las IVE se realiza en centros privados. En la Comunidad Valenciana se realizaron en 19 centros públicos y 16 privados, si bien la relación es de 696 casos en la pública frente a 8.464 en la privada. En el País Vasco se contabilizan 214 IVE en la pública y 3.239 en la privada durante 2017. En Andalucía solo se realizaron 10 IVE en la sanidad pública frente a 17.248 en la privada, y en Madrid la relación es de 6 intervenciones en la pública, frente a 16.652 en los centros privados.
MITO FALSO 5: “Se realizan muchos abortos después de las primeras semanas de gestación”.
Todo lo contrario, en la última década se ha producido un aumento constante de la proporción de IVE en las primeras semanas –ocho o menos–, lo que reduce los riesgos para las mujeres. Desde 2011, no hay ninguna intervención en la que no conste ese tiempo, lo que contribuye a la transparencia en este punto: en 2017, más del 70% de las IVE se realizaron con ocho o menos semanas de gestación. Solo el 0,17% se realizaron después de la semana 22.
MITO FALSO 6: “El aborto es una eugenesia oculta”.
No. Solo en el 6,4% de los casos la causa es el grave riesgo para la salud de la embarazada, y el riesgo de graves anomalías fetales, en el 3,5%. Las anomalías fetales incompatibles con la vida o enfermedad grave o incurable del feto, no suponen más que el 0,3%. Casi siempre, en el 89,7% de los casos, el motivo de la interrupción del embarazo es la petición de la mujer. Esto corrobora que casi no se realizan abortos pasadas las 14 semanas y la realización de abortos en estados posteriores de gestación no es nada frecuente.
MITO FALSO 7: “Es mejor no permitir nunca que las menores de edad decidan sin el consentimiento de sus padres”.
Como es sabido, la Ley de 2010 permitía que las menores de edad, a partir de los 16 años, pudieran decidir sobre la interrupción del embarazo sin autorización paterna, si bien al menos uno de los progenitores debía ser informado, salvo en caso de conflicto familiar grave. La legislación fue modificada en 2015 con una “victoria parcial” de las tesis conservadoras, exigiendo el consentimiento de ambos progenitores para las jóvenes de 16 y 17 años.
El estudio “La situación actual del aborto en España” (3) –publicado en 2017 por la Universidad de Málaga y firmado por Palmira Expósito Camacho, criminóloga y enfermera andaluza–, concluye sin dudas que la ley de 2010 ha supuesto un avance en el reconocimiento de los derechos reproductivos de las mujeres y no ha perjudicado la protección de la vida prenatal. La autora se ocupa especialmente de este grupo de edad, mostrando cómo el número de mujeres de 16 y 17 años que no informaron a sus padres antes de la modificación del 2015 era muyminoritario (113 casos en 2014, el 12,3% de las IVE practicadas a menores y un exiguo 0,44% del total de las IVE de ese año). “Por lo tanto, no parece ser una cifra alarmante como querían hacer ver los opositores de la ley”, valora la investigadora. Algunos de los motivos por los que estas jóvenes no informan a sus padres, según los datos de la Asociación de Clínicas Autorizadas para la IVE (ACAI) son el desamparo, progenitores en prisión o riesgo de sufrir malos tratos. “Parece desacertado el haberlo derogado” –añade–, “pues deja en un estado de indefensión al pequeño grupo de chicas que realmente necesitan de esta facilidad”.
MITO FALSO 8: “Ya no queda nada por hacer”.
En el estudio citado, Palmira Expósito se apoya también en varias entrevistas realizadas a profesionales sanitarios en la comunidad autónoma andaluza, que ponen en evidencia un hecho al que también aluden fuentes de ACAI: el desarrollo de la ley de salud sexual y reproductiva de 2010 no parece haber cambiado la educación de los adolescentes en esta materia. Si la ejecución de la IVE está funcionando en nuestro país, sobre todo a través de la red de centros concertados, y paralelamente se ha avanzado mucho en la contracepción de emergencia, ¿qué camino queda por recorrer? El informe enumera los siguientes aspectos:
Mejorar el acceso de todas a los métodos anticonceptivos de última generación. “Las pastillas anticonceptivas más saludables fueron eliminadas de la financiación de la seguridad social, y otros métodos muy cómodos y fáciles de usar como son el anillo vaginal o el parche de hormonas, no son financiados y son caros”.
Los médicos objetores de conciencia, aunque tengan su derecho a ejercerla, “no deberían obstaculizar el camino a las mujeres que deseen información de cómo proceder ante una posible interrupción del embarazo”, circunstancia citada por algunas de las fuentes del estudio.
Homogeneizar en los institutos de enseñanza las charlas de educación para la salud sexual y reproductiva, “ya que se da solo en aquellos que lo soliciten”. Es obligado recordar que la asignatura Educación para la Ciudadanía, eliminada por los gobiernos del Partido Popular, incluía contenidos de educación sexual.
Replantear la situación de las adolescentes de 16 y 17 años que desde la reforma de 2015 deben ir siempre acompañadas por padres o tutores legales. “Solo en los casos más extremos y justificados estas menores acudían sin sus padres o tutores”, explica.
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