viernes, 3 de abril de 2020
En los tiempos de COVID-19, ¿cómo va a cambiar su activismo bajo estas circunstancias extremas?
¿Cómo va a reorganizar su trabajo, y llegar a las comunidades sobre el terreno?
En esta página encontrará una lista de recursos compartidos por ILGA World para ayudarle: herramientas para el teletrabajo mientras ajusta su vida laboral, nombres de plataformas de aprendizaje electrónico, software para realizar seminarios web y mucho más. Pero también queremos pensar en tu bienestar: como muchos países se están cerrando cada vez más, encontrará aquí una lista de libros, podcasts, espectáculos, películas y músicade temática queer para disfrutar y luchar contra el aislamiento mientras se queda en casa.
Esta lista es un trabajo en elaboración: si tienes consejos para compartir, u deseas que se incluyan otras categorías, envíalos a media@ilga.org y los añadiremos!
Clínicas de aborto solicitan a Sanidad suprimir durante el Estado de Alarma la información presencial previa
Dado que la interrupción voluntaria del embarazo (IVE) es una prestación esencial reconocida como tal por la Organización Mundial de la Salud (OMS), tras la declaración del Estado de Alarma por Covid 19, su ampliación y el refuerzo de las medidas de aislamiento.
El recurso sanitario de aborto provocado está siendo por el momento garantizado tanto desde la derivación pública como desde los centros acreditados.
Las Clínicas de IVE siguen abiertas porque el aborto es una prestación de urgencia que no puede posponerse y debe ser atendida con prontitud.
El aborto provocado es una prestación sanitaria pública en conformidad con el artículo 12 d la Ley de SSR e IVE, y su acceso debe ser facilitado. Una prestación sanitaria del Sistema Nacional de Salud y financiada por este.
Los/as profesionales de los centros acreditados para la IVE asociados en ACAI, informan de que todo el personal médico, sanitario y administrativo está trabajando con máxima precaución, en conformidad con las pautas de seguridad establecidas por el Ministerio de Sanidad. Entre otras medidas, se utilizan equipos de protección individual, se están espaciando las citas para reducir la presencia simultánea en los mismos espacios y se reduce la presencia de acompañantes. Al mismo tiempo, y para facilitar la movilidad de las mujeres y el personal médico y sanitario, se han elaborado documentos válidos jurídicamente que justifican sus desplazamientos.
Atendiendo a la petición del Ministerio y de las Consejerías de Sanidad, las clínicas que cuentan con más de un respirador han puesto a disposición de las administraciones estos materiales, habiendo sido retirados de algunos centros.
Asimismo, desde ACAI se ha solicitado al Ministerio de Sanidad que suprima durante el Estado de Alarma la informativa presencial de la mujer previa a la IVE y que esta pueda hacerse por medios telemáticos, con el objetivo de reducir el número de desplazamientos de las mujeres. Sin embargo, aún no hemos obtenido respuesta alguna a dicha solicitud.
En relación al número de abortos provocados realizados desde la declaración del Estado de Alarma, podemos decir que en general se mantiene, con ligeras variaciones territoriales, más o menos estable si lo comparamos con la primera quincena del mes de marzo.
En Madrid, sin embargo, la comunidad más afectada por la pandemia, la afluencia de mujeres parece haber disminuido en algunos centros entre un 15 y un 20% aproximadamente. Las razones podrían ser diversas: mujeres que retrasan la IVE ante la expansión de la pandemia, mujeres que no quieren que la intervención sea conocida por el entorno con el que convive, desconocimiento de la apertura de los centros o ralentización en la derivación pública por falta de personal, afectado por la pandemia, cierre de centros o limitaciones propiciadas por el Estado de Alarma.
Es intención de los centros de IVE y de sus profesionales continuar facilitando a las mujeres esta prestación sanitaria, de no poder garantizar la misma en circunstancias de calidad, confidencialidad y seguridad por la incidencia de la pandemia, comunicaríamos dicha circunstancia a las administraciones y a la opinión pública.
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Cuida tu salud mental durante la cuarentena
A lo largo de las próximas semanas nos enfrentamos a una situación de confinamiento en nuestros hogares. Este escenario imprevisto tiene y va a tener consecuencias en nuestro estado de ánimo.
Las reacciones más habituales ante una situación así son las de miedo en primer lugar y luego de ansiedad. Más tarde serán reacciones de desánimo e incluso desesperación. Es importante matizar ya desde el principio que estas reacciones son NORMALES, siempre que sean proporcionadas y adecuadas a la situación que estamos atravesando (más adelante entraré a explicar esto último).
¿Por qué me siento así?
En situaciones como las que presenta la epidemia del coronavirus, se activan los sistemas del cerebro que tienen que ver con el manejo y respuesta frente al peligro y la situación de incertidumbre. Por un lado, las respuestas del peligro se relacionan con los sistemas de la ansiedad. La ansiedad es una emoción que nos prepara para manejar de forma anticipada los peligros. Está muy ligada al miedo, pero reacciona antes de que el peligro esté presente de manera inminente. Por otro lado, frente a la incertidumbre, nuestra mente busca determinados procedimientos o mecanismos para situarse frente a esa falta de información sobre lo que puede acontecer.
En estos momentos atravesamos una situación que nos hace más proclives a un estado de ansiedad e incertidumbre permanente: por sentirnos confinados/as en casa, por el miedo a contagiarnos si salimos al exterior (o a contagiar a quien queremos o a alguien más vulnerable), por lo que leemos y escuchamos, por lo que nos cuentan cuando hablamos con alguien, por cómo estamos nosotros/as pero también por como están nuestros seres queridos a los que muchas veces no tendremos cerca. Pero también empezamos a pensar qué va a pasar cuando termine la cuarentena.
El miedo a la falta de control y a ser incapaz de tolerar la incertidumbre son características comunes de los llamados trastornos de ansiedad. Debido a ello es comprensible que muchas personas que habitualmente convivan con la ansiedad sientan que están ante un desafío en este momento. Una gran parte de los casos de ansiedad se basan en preocuparse por lo desconocido y estar a la espera de que suceda algo. La crisis del coronavirus nos coloca justo en este escenario.
Como apunté ya al principio, es perfectamente normal sentir ansiedad en el caso de una crisis de salud y aislamiento. No podemos anticipar lo que va a ocurrir y los seres humanos llevamos muy mal la incertidumbre. Entender y ser conscientes de que es completamente racional el estar ansioso/a, porque no estamos seguros/as de cómo se desarrollarán estos acontecimientos, nos ayudará a manejar la situación. Sin embargo se convertirá en un problema añadido si aparece una preocupacion es excesiva o irracional.
A raíz de esto, como ya hablé en otra entrada el miedo, si está desbordado, puede llegar a ser más peligroso que el virus en sí. Hace que entremos en pánico y tomemos actitudes irracionales, que desarrollemos una ansiedad grave o también en algunos casos incluso nos lleve a la depresión o a la pérdida de la habilidad para reinventar y responder inteligentemente ante situaciones estresantes. Debemos de estar pendientes de nuestras herramientas de gestión de emociones para prevenir que nuestra salud emocional sea infectada por nuestros miedos, desesperaciones y ansiedades.
¿Qué sensaciones padecemos durante una cuarentena?
La cuarentena suele ser para la mayoría una experiencia desagradable. La separación de nuestros seres queridos, la pérdida de libertad y el aislamiento además de la incertidumbre sobre el estado de la enfermedad, pueden generar efectos como la ansiedad y miedo de los que ya hablamos pero también:
Problemas de concentración.
Dificultades para dormir o insomnio.
Fatiga.
Malestar muscular (debido a la tensión y/o a la falta de movimiento).
Dolores de cabeza o migraña.
Problemas digestivos.
Pensamientos rumiativos o recurrentes.
Sensación de desesperanza.
Tristeza.
Enfado.
Cambios de humor en general a lo largo del día.
Sensación de alarma permanente (“sentirse al límite”)
Anotar que es habitual, y esto me parece muy importante resaltar, que si antes de esta situación de confinamiento ya estabas pasando por un momento de sufrimiento emocional es normal que notes que aumenta la intesidad de éste. Se reactivan síntomas asociados con el Trastorno Obsesivo Compulsivo y también es habitual notar síntomas disociativos o ataques de pánico. Si esto te está pasando es importante que busques apoyo, ponte en contacto con tu terapeuta o con cualquier organismo habilitado para ello.
El estado de confinamiento también es complicado para quienes están bajo cuarentena por haber dado positivo en coronavirus, o tener síntomas, lo que les obliga a aislarse de sus familiares incluso en su propia casa. Además de la soledad del aislamiento, se une la preocupación por el propio estado de salud y en ese caso se recomienda mantener el contacto por vía telefónica o telemática y comunicar lo que les ocurre para intentar evitar pensamientos recurrentes.
Recomendaciones generales para manejar el malestar
La recomendación general es establecer una rutina con espacio para el ocio y el ejercicio, informarse por canales oficiales y no sobreexponerse a las noticias sobre el coronavirus. También se recomienda mantener el contacto con familia y amistades, por teléfono o por internet, procurando que el tema de coronavirus no sea exclusivo y se toquen otras temáticas.
Te dejo una serie de consejos que pueden ayudarte a manejar y afrontar esta situación de una forma más sosegada:
1.- No exageres el riesgo. Estamos ante una situación preocupante pero es importante que no te proyectes de forma catastrofista en hipotéticos futuros que quizás nunca lleguen. Tenemos que focalizar en el aquí y ahora. Nuestro cerebro puede interpretar lo desconocido y lo que le parece peligroso exagerando mucho el riesgo de lo que hipotéticamente nos puede llegar a ocurrir. De forma inconsciente lo agrandamos y hacemos que parezca peor de lo que es. Esto termina llevándonos al miedo irracional y al pánico.
2.-No alimentes tu ansiedad. Evita el consumo de (des)información. Cuanto más tiempo vemos o leemos sobre algo, más confusión tendremos en nuestro cerebro y más ansiedad injustificada. Limítate a informarte sobre el estado de la situación a un par de veces al día.
Evita pasar tiempo conectado a medios de comunicación que acentúen lo angustiante de la situación. Selecciona fuentes fiables y cíñete a la información que dan. No difundas bulos o contestes a quien lo hace en Redes Sociales. Si necesitas actualizaciones, consulta el Portal de Noticias del Gobierno o del Ministerio de Sanidad.
3.- Hazte consciente de los pensamientos que estás teniendo. Usa tus habilidades de afrontamiento. No importa cuál sea el foco de la ansiedad, usar lo que ha funcionado en el pasado para ayudar a controlar esos sentimientos suele ser una buena opción.
Sé consciente de tu diálogo interno para deshacer los pensamientos irracionales que vienen a tu cabeza con respuestas racionales basadas en hechos, es la mejor opción. Para ello:
Reconoce y admite la incertidumbre que te viene a la mente.
No reacciones como lo haces normalmente. No reacciones en absoluto. Haz una pausa y respira.
Repítete que es la preocupación lo que te está afectando y que una aparente necesidad de certeza no es útil ni necesaria. Se trata solamente de un pensamiento o sentimiento. No creas todo lo que piensas. Los pensamientos no son declaraciones ni hechos.
Despídete de algunos pensamientos y sentimientos. Pasarán. No tienes que reaccionar.
Explora el momento presente, porque ahora, en este momento, todo está bien. Mide tu respiración y las sensaciones de esta acción. Observa el suelo debajo de ti. Mira a tu alrededor y observa lo que ves, lo que oyes, lo que puedes tocar, lo que puedes oler. Luego pasa tu atención a otra cosa, a lo que necesitas hacer, a lo que estabas haciendo antes de que te dieras cuenta de las preocupaciones que te atañen.
Si ésto no te llega puedes probar con la técnica de la parada de pensamiento. Es una herramienta muy eficaz para manejar pensamientos intrusivos.
4.-El humor es un recurso muy importante para mantener el bienestar emocional. Aprovéchate de esta gran herramienta que poseemos los seres humanos. Los chistes y memes que circulan por las redes sociales se convierten en muy buenos utensilios para combatir la ansiedad y el miedo ya que con ellos conseguimos trivializar (e incluso reirnos) de la situación que atravesamos.
5.-Muévete. Y no sólo físicamente por casa. Haz red. Apoya a aquellos/as que puedan necesitarlo. Amistades, vecinos, etc. Te ayudará a que te sientas conectado/a de una forma distinta a la realidad.
5.- Relájate. Busca varios momentos a lo largo del día en los que sólo te dediques a ello. Practica meditación o mindfulness o también respiración diafragmática. Si no te apetece, vale cualquier cosa que te genere sensación de relajación, es importante que te mimes.
COVID-19: Un Enfoque de Género
Proteger la salud y los derechos sexuales y reproductivos y promover la igualdad de género
Los brotes de enfermedades afectan a las mujeres y los hombres de manera diferente, y las pandemias exacerban las desigualdades existentes entre las mujeres y las niñas, lo mismo que la discriminación en contra de otros grupos marginados como las personas con discapacidad y aquellas en situación de pobreza extrema. Es importante tomar en cuenta lo anterior considerando los impactos diferenciales asociados con la detección y el acceso a tratamiento para las mujeres y los hombres.
Las mujeres representan el 70 por ciento de la fuerza laboral en el sector social y de salud en el mundo y, por ello, es importante prestar atención especial a la forma en que su entorno laboral puede exponerlas a actos de discriminación, además de pensar en sus necesidades psicosociales y de salud sexual y reproductiva como personal de salud de primera línea.
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EL LABERINTO DEL CORONAVIRUS, UNA REFLEXIÓN DE FINA SANZ
En estos tiempos de recogimiento, la autora de Kairós Fina Sanz nos propone pensar la pandemia del coronavirus como un laberinto, en el que hemos entrado y del que podremos salir. Para ello, será preciso pensar en su estructura —inicio, desarrollo, salida— y en todo lo que ello implica —en lo personal, lo relacional y lo social—.
Psicóloga, sexóloga y pedagoga, Fina Sanz ha sido profesora de psicología en la Universidad de Valencia y cofundadora de la Sociedad de Sexología del País Valenciano. Sus investigaciones le han llevado a crear métodos terapéuticos que ha expuesto en numerosos congresos y publicaciones.
Curiosamente, el encierro en casa por la pandemia del coronavirus me ha hecho recordar el concepto del laberinto, del que ya he hablado en alguno de mis libros, especialmente en Los laberintos de la vida cotidiana, en donde presento un laberinto básicamente personal, el de la enfermedad. También hablo de ello en el libro de La pareja: un proyecto de amor, en donde lo presento también como un laberinto relacional.
LA PANDEMIA DEL CORONAVIUS TIENE LAS CARACTERÍSTICAS DE LABERINTO SOCIAL, RELACIONAL Y PERSONAL.
¿Por qué lo quiero poner como ejemplo en este libro de La escucha terapéutica o el desarrollo del corazón compasivo? Porque, a diferencia de como se la presenta, “una guerra”, que implica una visión de combate, lucha, enemigo… se puede enfocar el proceso de otra manera que permitiría una lección para una transformación personal, relacional y social; desde el autoconocimiento, instrumentos para abordar el problema, el camino que hemos de recorrer, la complementariedad de la palabra y la escucha, y cómo esas palabras que escuchamos pueden ayudarnos en el proceso y fortalecernos, o por el contrario, hacernos sentir más vulnerables y conectarnos con emociones que nos hacen daño.
El laberinto es un camino; un camino confuso, lleno de emociones: miedo, rabia o tristeza. A veces, de alegría, porque creemos que ya vamos a salir, pero luego vemos que todavía no, y volvemos a dar vueltas y más vueltas y volvemos a sentir miedo o rabia. Es un camino tortuoso: no sabemos ni cómo nos hemos metido, ni sabemos cuándo, ni cómo vamos a salir de ahí.
Los laberintos tienen:
Un inicio
Un desarrollo, el camino
Una salida
EL INICIO
Es cuando nos preguntamos ¿cómo estoy aquí?, ¿cómo me he metido? Y, luego: ¿cómo voy a salir?
Los laberintos se inician porque la Vida nos coloca ahí, sin que hayamos hecho nada para facilitarlo. Pensemos por ejemplo en un terremoto que nos destruye la casa, o que muere alguien querido; o un virus que surge y multiplica los contagios y al que quizás estás expuesto porque tienes un cuerpo vulnerable.
Y en otras ocasiones nos metemos en un laberinto —inconscientemente— por nuestros guiones de vida; te metes en situaciones complicadas, laberínticas, por tus creencias, por tus actitudes, etcétera. En definitiva, por cómo te colocas en la vida, que te va mal, que te colocas en situaciones difíciles, complicadas, laberínticas, sin que seas consciente de ello.
EL DESARROLLO DEL LABERINTO, EL CAMINO
Pero, sea como sea, “ya estás dentro del laberinto”. Y, ahora, “¿cómo salgo?”
Cuando se está dentro del laberinto no se puede salir a voluntad, no es una salida racional —aunque utilicemos también nuestra racionalidad—. Es un camino de transformación, es un proceso de transformación.
No es un camino fácil ni corto. Eso es lo que quisiéramos. No es posible. Si fuera fácil, seguramente no sería un laberinto, sería un pequeño problema. No. Un laberinto es un camino largo, enredado, donde se viven muchas emociones, se tienen muchos pensamientos, muchas sensaciones. Es un camino caótico. No sabemos por dónde ir, cómo dirigirnos. Y eso nos genera miedo, enfado, inseguridad…
Es un camino en donde hemos de hacer también muchos duelos, despedirnos de muchas cosas, quizás de creencias, quizás de antiguas formas de actuar, también de personas.
Es un camino de transformación personal, y eso requiere un tiempo. No cambiamos de un día para otro. Necesitamos tiempo, tiempo para centrarnos, reflexionar, acompañarnos, soltar lo que ya no nos sirve y acoger nuevas posibilidades, nuevas propuestas. En definitiva, entender algo. Que el camino nos de nuevas claves para nuestra vida, para vivir mejor, para entender algo y cambiar.
Y en ese camino laberíntico vamos a encontrarnos con aliadas/os y con monstruos.
Las aliadas y los aliados: son personas, animales o cosas —circunstancias— que nos ayudan a transitar el camino, que nos dan autoconfianza, que nos ofrecen claves de conocimiento, ayuda, ánimo, compañía, seguridad. En suma, que nos hacen el camino —de por sí difícil— más fácil.
Los monstruos: son personas, animales o cosas —circunstancias— que nos hacen el camino más difícil, nos engañan, nos ponen obstáculos, nos hacen sentir mal.
Y ese hacernos sentir bien (aliados/as) o mal (monstruos) se hace sobre todo a través del lenguaje, de la palabra: “Tú puedes, tranquila”, “Eres incompetente, no vales nada”, que escuchas. También por un gesto, una sonrisa —¿amorosa?, ¿de burla?—, etcétera.
Siempre que estamos en un laberinto hemos de buscar aliadas/os para que, si bien no pueden hacer nuestro viaje, al menos nos ayuden a transitarlo mejor y con menos tiempo.
Pero los aliados y las aliadas y los monstruos no solamente son externos, sino que tú misma/o puedes actuar contigo como aliado/a o como monstruo. Cuando te maltratas, te dices cosas desagradables, hirientes o te desvalorizas, actúas como monstruo. Por el contrario, cuando respiras, meditas, te centras, tratas de relajarte, te animas, te acompañas con ánimo, te das confianza o haces algo que te gusta, actúas como tu mejor aliada/o.
No te sirven los aliados y las aliadas si tú funcionas contigo como monstruo, porque tienes más fuerza que los/as aliados/as. Para salir del laberinto, una condición importante es, no solo buscarte aliadas/os, sino que seas tu mejor aliada/o. De esta forma te ayudas a transitar el camino, aprendes.
LA SALIDA DEL LABERINTO
La salida del laberinto es la transformación, el conocimiento. Algo has tenido que aprender en el camino, te ha dado claves, has tenido que transformarte. Y cuando sales, no eres la misma persona. Has cambiado alguna creencia, valores o comportamientos.
EL LABERINTO DEL CORONAVIRUS EN LAS TRES DIMENSIONES
Hay laberintos fundamentalmente personales, en los que quizás nadie se da cuenta de que vives en ese laberinto salvo tú mismo/a; hay laberintos relacionales, como por ejemplo los que se pueden producir en las relaciones duales: con tu pareja, en las relacionas madres/padre e hijos/as o con las amistades. Y luego están los laberintos sociales, donde la comunidad se ve inmersa de una u otra manera en ese laberinto.
Apliquemos todo esto a lo que hemos vivido en la pandemia del coronavirus, y qué hemos sentido frente a todo lo vivido externamente e internamente. Pensemos en cómo hemos reaccionado día a día, ante una noticia, ante unas palabras o ciertos gestos. ¿Qué aliados/as y monstruos podemos reconocer externos e internos? ¿Estamos aprendiendo algo? ¿Lo que escuchamos nos ayuda, nos da fuerza o nos bloquea?.
Pongo algunas preguntas para la reflexión:
¿Cómo me sentí cuando escuché que el coronavirus había aparecido en China?
¿Qué sentí cuando aparecieron las primeras personas contagiadas en mi país? ¿Cuándo aparecieron lejos de mi comunidad? ¿En mi comunidad?
¿Qué ocurrió cuando se propusieron medidas como mantener una distancia en la calle?
¿Y en los supermercados? ¿Qué ocurría allí?
¿Cómo me sentía frente a diferentes audios y vídeos que aparecían en los whatsapps y que se compartían? ¿Qué ocurría cuando alguien te decía que esa noticia era un bulo?
Y cuando hubo confinamiento en la casa ¿cómo lo llevabas? ¿qué hacías? ¿Cómo te sentías o qué hacías para sentirte bien?
Y las relaciones en casa, con la familia, ¿facilitó las relaciones, la convivencia o generó violencia, conflictos?
¿Cómo te sentías con tu perro cuando paseabas?
¿Puedes identificar quiénes te servían de aliados/as externos e internos —qué palabras te decías, qué hacías para sentirte bien—?
¿Cuáles han sido los monstruos externos e internos —lo que tú te decías o hacías— que te favorecía el encontrarte mal?
¿Cómo identificarías en lo social a las entidades o grupos sociales que estaban en la sanidad, en los transportes de alimentación, a agricultores/as, voluntariado?
Estas son algunas preguntas para la reflexión, en general. Pero tú eres la única persona que sabe cómo ha transitado el laberinto, en donde, en última instancia, te has ido comunicando —palabra hablada, gestos, lenguaje corporal, simbólico— y has ido escuchando los mensajes, las emociones tuyas y de los demás. Y es bueno saber si eso ha facilitado y facilita el tránsito por el laberinto, así como el pensar cómo ha sido tu respuesta frente a ello y qué has aprendido.
Práctica contemplativa y meditación ...
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RECURSOS DE LECTURA PARA ESTOS DÍAS DE CUARENTENA
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Los implantes anticonceptivos siguen sin triunfar entre las mujeres
Qué son los implantes anticonceptivos y cómo pueden ayudarte
Conoce en qué consiste el implante anticonceptivo.
Los implantes anticonceptivos son una solución a largo plazo, aunque no son adecuados para todas las mujeres.
En un mundo cada vez más sexualizado, en el que se mide hasta el tiempo que debe durar una relación sexual, los implantes anticonceptivos son relativamente desconocidos para muchas mujeres y muy poco utilizados en España: según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) relativos a 2018, tan solo un uno por ciento de ellas los utiliza. Esta realidad se une al hecho de que los millennials empiezan a mirar con peores ojos las píldoras anticonceptivas.
Sin embargo, se trata de una opción anticonceptiva a largo plazo que puede resultar más cómoda y adecuada para algunas mujeres, aunque, como ocurre con todos los métodos hormonales, presenta ciertas contraindicaciones y riesgos. Puede utilizarse durante tres años: pasado ese tiempo, deberá reemplazare para no perder eficacia.
¿Qué es un implante anticonceptivo?
Un implante anticonceptivo es una varilla plástica flexible del pequeño tamaño que se inserta bajo la piel y se coloca en la parte superior del brazo. Su eficacia se basa en la liberación de una dosis pequeña pero estable de una hormona progestacional (gestágeno), lo que provoca que el moco cervical sea más espeso y que el revestimiento del útero (endometrio) se afine, dificultando el paso a los espermatozoides. Este método anticonceptivo también suelen inhibir la ovulación, y es totalmente reversible.
Sus ventajas pasan por permitir un control de la natalidad a largo plazo (hasta tres años de duración, aunque conviene realizar revisiones periódicas), cómodo y sin los inconvenientes de tener que mantener un control diario o mensual (con el riesgo de olvido que ello implica). Además, si su usuaria decidiera intentar quedarse embarazada, la fertilidad vuelve de forma rápida una vez retirado el implante (lo que se puede hacer en cualquier momento). Este tipo de control de natalidad no contiene estrógeno.
¿Cuándo no usar implantes anticonceptivos?
Los implantes anticonceptivos no son adecuados para todas las mujeres: están contraindicados cuando hayan existido hemorragias genitales anormales sin un diagnóstico claro, cuando se padece o se haya padecido cáncer de mama (o existen antecedentes familiares), en caso de alergia a alguno de los componentes del implante, o cuando existan o hayan existido coágulos de sangre graves o riesgo de ataque cardíaco o accidente cerebrovascular (esto último aplicable en general a las pastillas anticonceptivas, ya que éstas contienen el mismo elemento que los implantes).
Es también recomendable informar a nuestro médico de posibles antecedentes de reacciones alérgicas a anestésicos o antisépticos, depresión, diabetes, enfermedad de la vesícula biliar, presión arterial alta, colesterol o triglicéridos alto, convulsiones o epilepsia.
Además, es importante saber que algunos medicamentos pueden influir en la eficacia de este método anticonceptivo, como es el caso de los llamados fármacos inductores encimáticos (algunos antiepilépticos, antituberculosos, un tipo de tratamiento para las infecciones por hongos y ciertos antiretrovirales). Los antibióticos generales, por otro lado, no afectan a su eficacia.
Más allá de ello, se trata de un método muy eficaz, de un 99 por ciento. Del mismo modo, tal y como ocurre con cualquier método anticonceptivo que no sea de barrera, el implante anticonceptivo no protege contra infecciones de transmisión sexual.
¿Qué efectos secundarios existen?
Los efectos secundarios asociados con los implantes anticonceptivos son los siguientes:
Disminución o aumento del acné
Dolor abdominal o de espalda
Aumento del riesgo de presentar quistes ováricos no cancerosos
Cambios en el patrón de sangrado vaginal, que incluyen la ausencia del período menstrual (amenorrea) y, durante los primeros meses, un posible manchado leve prolongado en el tiempo
Disminución del deseo sexual
Mareos
Dolores de cabeza
Leve resistencia a la insulina
Cambios de humor y depresión
Náuseas o malestar estomacal
Posibles interacciones con otros medicamentos
Dolor en las mamas
Inflamación o sequedad vaginal
Aumento de peso
Además, es conveniente consultar a tu ginecólogo si detectas bultos mamarios; sangrado vaginal abundante y prolongado; síntomas de coágulos de sangre en las piernas; síntomas de ictericia; síntomas de infección en el lugar de inserción, como sensibilidad, enrojecimiento, inflamación o secreciones; o síntomas de embarazo.
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El coronavirus golpea tres veces a la mujeres: por la salud, por la violencia doméstica y por cuidar de los otros
Las medidas restrictivas adoptadas en todo el mundo para luchar contra el COVID-19 intensifican el riesgo de violencia doméstica y aumentan la carga de trabajo en el hogar. Además, aquellas que se encuentran embarazadas, temen por su salud a la hora de asistir a controles o se quedan sin servicios. Los Gobiernos no pueden abandonar a las mujeres en medio de la emergencia.
La pandemia de coronavirus COVID-19 ha interrumpido gravemente el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva y ha obstaculizado la capacidad de las autoridades para responder a la violencia de género, en un momento en que las mujeres y las niñas necesitan más estos servicios, advierte el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).
La directora del Fondo, Natalia Kanem, explicó en un comunicado quienes están sufriendo más en esta crisis de salud pública:
“Las embarazadas, que necesitan atención prenatal, pero no saben si es seguro ir a la clínica; las mujeres en relaciones abusivas atrapadas en casa en el futuro previsible y temiendo por su seguridad. Las decenas de millones de personas en los campos de refugiados, que están contando los días para que llegue el coronavirus, y para quienes el distanciamiento social simplemente no es una opción. Las personas mayores, muchas de las cuales están atrapadas de forma aislada, carecen de interacción social y son particularmente vulnerables a enfermarse gravemente por el virus”.
Kanem, como muchos otros líderes de las Naciones Unidas, llamó a la solidaridad, la resolución y el desinterés: “no debemos olvidar que hay personas que corren un gran riesgo como consecuencias de la crisis, aunque no sea visible de inmediato”.
El Fondo de Población trabaja con Gobiernos y socios para priorizar las necesidades particulares de las mujeres y las niñas, y su directora ha pedido 187 millones de dólares para apoyar a los países con sistemas débiles de salud pública, incluidos aquellos que están en situaciones frágiles o dependen de la ayuda humanitaria.
Además, está brindando material de apoyo a los sistemas de salud afectados y protege a los trabajadores de salud y las parteras. En China, Irán y Filipinas, por ejemplo, se han distribuido artículos de higiene esencial y otros artículos de protección para los más vulnerables.
“Pero debemos hacer mucho más para garantizar que se satisfagan las necesidades más íntimas, pero esenciales, de las mujeres y las niñas del mundo mientras luchamos contra el COVID-19 durante los meses difíciles que se avecinan”, concluyó Kanem.
La violencia doméstica durante las cuarentenas, un gran problema
Las medidas restrictivas adoptadas en todo el mundo para luchar contra del COVID-19 intensifican el riesgo de violencia doméstica y los Gobiernos deben defender los derechos humanos de las mujeres y los niños y proponer medidas urgentes para las víctimas de esa violencia, aseguró este viernes una experta en derechos humanos de la ONU haciéndose eco de las palabras de la directora del Fondo de Población.
"Es muy probable que aumenten las tasas de violencia doméstica generalizada, como ya sugieren los informes iniciales de la policía y la línea de ayuda directa. Para demasiadas mujeres y niños, el hogar puede ser un lugar de miedo y abuso. Esa situación empeora considerablemente en casos de aislamiento, como los bloqueos impuestos durante la pandemia del COVID-19”, advirtió la relatora especial de la ONU sobre la violencia contra la mujer, Dubravka Simonovic.
Simonovic expresó que todos los Estados deben hacer esfuerzos significativos para abordar la amenaza del COVID-19, pero no deben dejar atrás a las mujeres y los niños víctimas de violencia doméstica, ya que esto podría conducir a un aumento de la violencia, incluidos los feminicidios de parejas íntimas.
“El riesgo se agrava en un momento en que no hay o hay menos refugios y servicios de ayuda disponibles para las víctimas; cuando es difícil acceder a aquellos que aún están abiertos; y cuando hay menos apoyo de la comunidad; menos intervenciones policiales y menos acceso a la justicia ya que muchos tribunales están cerrados".
Más carga en el trabajo doméstico
Asimismo, la experta de la ONU señaló que, para muchas mujeres, las medidas de emergencia necesarias para luchar contra el COVID-19 han aumentado su carga con respecto al trabajo doméstico y el cuidado de niños, parientes ancianos y familiares enfermos.
"Para empeorar las cosas, las restricciones de movimiento, las restricciones financieras y la incertidumbre generalizada envalentonan a los perpetradores y les proporcionan poder y controles adicionales".
Simonovic expresó preocupaciones particulares sobre las mujeres con mayor riesgo de violencia doméstica, como las mujeres con discapacidad, las mujeres migrantes indocumentadas y las víctimas de la trata.
La experta de la ONU pidió a los Gobiernos que no pongan la protección de las víctimas en espera y les instó a continuar combatiendo la violencia doméstica en los tiempos del COVID-19.
Las medidas para proteger a las víctimas deben permanecer disponibles o ser adoptadas durante la crisis. Eso incluye garantizar el acceso a la protección restringiendo las órdenes y manteniendo refugios seguros y líneas de ayuda para las víctimas. La policía debería aumentar sus esfuerzos para una acción rápida.
"Como hacer llamadas telefónicas puede ser peligroso en un contexto de confinamiento en el hogar, las líneas de ayuda pueden facilitar el acceso al proporcionar chats en línea y servicios de mensajes de texto para las víctimas. Los Estados también deben encontrar soluciones nuevas y creativas para apoyarlos", dijo la experta.
Finalmente, afirmó que los Gobiernos no deben permitir que las circunstancias extraordinarias y las medidas restrictivas contra COVID-19 conduzcan a la violación del derecho de las mujeres a una vida libre de violencia".
https://news.un.org/es/story/2020/03/1471872
CRISIS DEL CORONAVIRUS
Sexo y amor bajo la pandemia
El confinamiento en las viviendas pone patas arriba las convenciones de la vida doméstica con la intromisión del teletrabajo, el reparto de tareas del hogar, el cuidado de los hijos sin colegio, el día a día con el adolescente y un nuevo marco de resistencia para las parejas.
Del estado de alarma decretado por el Gobierno al estado de alarma para recomponer las tareas domésticas, no ser absorbido por el teletrabajo, domesticar las relaciones con los hijos adolescentes, compartimentar los espacios, estimular planes de ocio, no caer en la depresión... El confinamiento, cuarentena o aislamiento de la pandemia del coronavirus ha convertido los hogares de las familias españolas en verdaderos laboratorios que los investigadores sociales observan, dado que rara vez una sociedad tan adelantada se ha visto inmersa en tal cúmulo de alteraciones por un virus mortal.
Cualquier manual sobre qué ocurrió en el pasado es de difícil aplicación, sobre todo porque a la sociedad del mundo global, hipermoderno, hiperconectado e hiperinformado nunca le hubiese pasado por la cabeza que el Covid-19 pusiese patas arriba su sistema de confort. Esta erosión de la omnipotencia nos ha convertido de la noche a la mañana en seres vulnerables, desconfiados de los cimientos del progreso alcanzado, irritados por el fenómeno e indignados por la falta de previsión, asombrados por la rapidez con la que un horizonte de vida poderoso pasa sin anestesia a ser una siniestra tasa de letalidad, atemorizados por la salud de padres y abuelos y mortificados por un malestar que nos devuelve a un camino intermedio entre la religiosidad y el pronóstico diario que los especialistas nos ofrecen, quizás por primera vez en la Historia (por cierto, una coletilla que nos invade), de una pandemia en riguroso directo.
Frente a un mundo inhóspito, el retorno a la cueva de terciopelo, a la seguridad de los metros cuadrados controlables, desinfectados una y otra vez, en perfecto estado de revista, donde los golpes de tos, las subidas de temperatura, los estornudos y el moqueo forman parte del inventario diario para fiscalizar en sesión clínica a la hora del desayuno la marcha de la familia, ya sea típica, atípica, monoparental, nuclear, con un perro u otra mascota o conectada a través del ordenador. Un intercambio de impresiones monotemático, sin planes a largo plazo, una planicie que convierte cualquier anuncio en motivo de jolgorio, como si la novedad, aunque fuese del tamaño de una lenteja, se elevase a la dimensión de un estupendo narcótico. "Hoy dejo de usar el ascensor, subiré y bajaré la escalera para mantenerme en forma". La noticia provoca exclamaciones y parabienes a su alrededor de acuerdo con el momento excepcional que se vive. Subida de adrenalina colectiva. Una vez cumplimentada la estimulación, el racionamiento de la jornada con las funciones a realizar. Es el estado de alarma.
En este hábitat procreador de la máxima seguridad posible frente a un exterior desfavorable (vamos a dejarlo así) ocurren muchas cosas en tiempos de pandemia: si corremos el velo de la mirilla, la atención morbosa recae sobre la relación de pareja con todos sus condimentos sexuales y sentimentales, un territorio húmedo donde se entrelazan rupturas, reconciliaciones, bajones y subidas de la libido, incremento de relaciones amoroso-telemáticas y hasta un próximo baby-boom. Varios especialistas especulan -no se puede hacer otra cosa- sobre este renacer o apagón. Ninguno se atreve a dar una receta tan clásica como "¡Follad, follad, malditos, que el mundo se va a acabar". Es más, da la impresión de que el tornado que vivimos sobrepasa un diagnóstico teórico cerrado, de manera que los analistas andan a ciegas, expectantes frente al torbellino.
No está meridianamente claro si la cuarentena deviene en moratoria sexual o amatoria, ni tampoco si va a darse una crecida del romanticismo o si el miedo de la pandemia contaminará de forma definitiva el contacto físico, incluso entre los monógamos. ¿Pero habrá tiempo para ello? Está claro que el decreto tiburón del Estado se ha tragado a dentelladas al pececillo de la felicidad cotidiana, que está en suspenso. La pandemia que lo abarca todo certifica la defunción del romanticismo de toda la vida y pone en lista de espera al cibernauta fogoso que enciende todas las noches el ordenador con la esperanza de llevarse un alegría digital. A lo mejor es acaparar demasiado, pues siempre habrá para la posteridad unos padres que digan a sus hijos que se conocieron bajo la terrible pandemia que asoló a Europa en 2020, pese a que era un momento donde la libido estaba por los suelos, las tiendas eróticas para adultos estaban cerradas a cal y canto (semanas atrás estábamos inmersos en la fiesta del estimulador Satisfyer) , y toda la energía estaba puesta en atender a los mayores. Y además, faltaba concentración. Pero así y todo sucedió.
Enrique Hernández Reina, psiquiatra
"Nueva York sufrió un apagón en 1959 y nueve meses después hubo un baby boom, en Barcelona, en 2008, ocurrió otro tanto de lo mismo. Las vacaciones de verano son momentos de ligue y ruptura de parejas: estar mucho tiempo juntos y no tener nada que hacer es lo que tiene, que uno se pone a hacer lo que puede. Esta crisis tendrá consecuencias. Habrá baby boom y habrán muchas disputas conyugales y de las otras. ¡Preparémonos! También es un excelente momento para descubrir al otro, hablar, jugar y redescubrir el erotismo. El sexo placentero sutura muchas heridas. Si, además, hay amor, ¡mejor que mejor".
Fabiana Litchitz, psicóloga clínica, psicoanalista
"Todavía no hay mucha casuística para sacar conclusiones, hay que ver los efectos que va a tener la crisis. Pienso que las aplicaciones para buscar pareja van a desaparecer, aunque siempre habrá gente que quiera ir más allá y salirse de la nueva norma del Estado. De puertas para adentro, la gente habla mucho y dice 'o termina con un divorcio o acaba con un bombo', es decir, los chistes que aparecen en los memes. Habrá que ver. Lo que está claro es que frente a la angustia hay una primera vía de escape que es el humor ante la impotencia, ante un 'nuevo real' que ha aparecido, que es imprevisible y que no podemos controlar. El amor en tiempos de internet, lo que llamamos el 'sexo limpio', tiene ahora un efecto distinto, de desesperación y de angustia, dado que parece que no es elegido por uno mismo. Si hay una cuestión que me parece exquisitamente importante: el confinamiento pone en valor la voz sin el cuerpo, es un objeto privilegiado, como lo es también la mirada a través del skype .
También hay que subrayar otro aspecto que me parece colateral, relacionado con los adolescentes, aunque más con ellas. Uno de los motivos de consulta de muchas pacientes, a través de sus padres, es la apatía, la desgana, que no se separan de la maquinitas, que no quieren salir de casa ni ir con la familia... Claro, ahora se encuentran que una nueva realidad les impone que deben quedarse en casa y ellas, claro, no llevan nada mal la situación de encierro a través de ese contacto virtual que pueden mantener a través del chat, el Instagram, el Netflix... Hay una proliferación más rutinaria de estos elementos, pero sin olvidar que ellas tienen claro que no es algo por lo que han optado, sino que viene impuesto, por lo que no tengo el control que creía tener. Aparece entonces la angustia".
Juan Ezequiel Morales, filósofo
"La situación actual de confinamiento no es alegre, sino generadora de ansiedad, por el histerismo de las medidas tomadas que impiden hasta la visita al Roque Nublo. Por tanto, el sexo, como expresión lúdica y libidinosa, y preferiblemente practicable en un entorno coherente y medioambientalmente amigable, pasa a ser menos cultural y más animal. Las tensiones libidinosas, pues, se redirigen como respuesta ansiosa de origen menos erótico y más vinculado a Thánatos. Un ejemplo son algunos de los factores detrás de la alta natalidad de los refugiados sirios, que duplicaba hace cinco años la de los libaneses a pesar de sus precarias condiciones de vida. En 2016, en medio de la guerra siria, Kathy Seleme, desde Beirut, informaba de que la natalidad en los campos de refugiados era cuatro veces más que la normal en aquellos lares, 40.000 bebés entre un millón.
Una refugiada, Jadiche, decía: '¿No es el papel de la mujer perpetuar la especie? Además, a pesar de nuestra vida, un lecho de espinas, no podemos privarnos del único placer que nos queda y demostrar que continuamos siendo deseadas'. Y la socióloga libanesa Ugarit Lubnan, observaba: 'Una situación de angustia extrema se refleja en la intimidad y durante una situación de guerra la vida sexual aumenta ya que es un medio de acercarse al otro y dar la impresión que se puede hacer algo por sí mismo, sobre todo en el seno de la familia'. Añadía Lubnan que el incremento del sexo y la natalidad es un desahogo ante 'una situación de pérdida total', argumentando que 'en una guerra, el ser humano tiene que demostrar que tiene un poder sobre la vida y lo hace a través de la procreación ya que los niños son una compensación y así conservan cierta esperanza frente a la muerte'. Eso es el sexo en estos tiempos de confinamiento, una salida energética a la ansiedad ambiental, en general. En particular cada cual sabrá".
Aniano Hernández Guerra, sociólogo
"El confinamiento en las viviendas, a primera vista, tiene el efecto de estrechar relaciones personales, pero si lo observamos y medimos en profundidad, nos daremos cuenta de que ni mayor tiempo ni menor espacio ayudan del todo a cambiar o a mejorar las conductas habituales. Los sistemas electrónicos de entretenimiento y comunicación como la televisión, internet y el móvil tendrán más uso, pero no creo que el confinamiento por el virus nos haga cambiar las pautas, actitudes y personalidades. El margen de maniobra es muy corto porque las personas tenemos muy arraigado el patrón de conducta: los extrovertidos seguirán siéndolo, y los neuróticos también; los introvertidos seguirán tímidos, y las personas educadas y afectivas también.
Como consecuencia de la crisis de la pandemia del coronavirus es posible que se produzcan cambios y mejoras en cuanto al desarrollo digital de las empresas, y que empecemos a tomarnos en serio el trabajo telemático desde casa para algunas profesiones, categorías, sectores de producción, etc. Pero no creo que esta crisis nos haga cambiar tan fácilmente las formas personales de relacionarnos unos con otros; las actitudes y conductas interiorizadas (sexuales, morales, emocionales...) necesitan generaciones y justificaciones o motivaciones ideológicas o culturales de calado".
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La financiación del anillo vaginal abre nuevas ventajas anticonceptivas a unas 37.000 mujeres
A partir del 1 de febrero se han incorporado en la cartera de servicios del sistema sanitario público nuevas presentaciones del anillo vaginal.
Nuevas ventajas anticonceptivas para unas 37.000 mujeres con la financiación del anillo vaginal
Desde el pasado 1 de febrero, las mujeres que utilizan el anillo vaginal como método anticonceptivo tienen más opciones financiadas por el Sistema Nacional de Salud.
Con la inclusión de nuevos anticonceptivos de última generación en la cartera de servicios del sistema sanitario público, el Ministerio de Sanidad no solo contribuye al cumplimiento de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo de 2010, sino también amplía las opciones de anticoncepción a miles de mujeres.
Este medicamento, perteneciente al grupo farmacoterapéutico de los anticonceptivos intravaginales, es un anillo vaginal flexible, transparente e incoloro o casi incoloro que contiene una pequeña cantidad de dos hormonas sexuales femeninas llamadas etonogestrel y etinilestradiol, que se liberan lentamente al torrente sanguíneo.
La financiación de este tipo de dispositivos abre así el abanico de posibilidades para aquellas mujeres en edad fértil que quieran utilizar este método anticonceptivo con financiación, y se espera, según datos del Ministerio, que unas 37.000 mujeres en España se beneficien del anillo vaginal.
Y es que, hasta ahora, pese a que el especialista siempre informaba sobre las ventajas de este dispositivo, su precio más elevado había supuesto un freno para las mujeres a la hora de optar por este dispositivo. El anillo vaginal no financiado suele rondar los 20 euros en la farmacia, los financiados salen al mercado con un precio sensiblemente inferior rondando los diez euros.
“El hecho de que no estuviera financiado y hubiera tratamientos más económicos limitaba claramente su elección por parte de las usuarias”, ha señalado a ConSalud.es Ana Vieta, directora de Policy&Value de Kern Pharma, al tiempo que ha explicado que, pese a que el Ministerio siempre ha valorado “muy positivamente” este método anticonceptivo, “el motivo por el que no estaba financiado el anillo vaginal era su precio. Hasta el año pasado solo había uno en el mercado y su precio se distanciaba significativamente del de los métodos anticonceptivos financiados”.
“La comercialización de nuevos anillos a un precio aproximadamente un 50% inferior ha permitido su incorporación al SNS. De este modo, la administración ha conseguido aportar valor sin alterar el presupuesto destinado a anticoncepción. Eso sí, gracias al gran esfuerzo que han realizado las compañías comercializadoras”, ha subrayado Vieta.
Por su parte, Antonio de las Heras, Medical Affairs de la línea de salud de la mujer de Kern Pharma, ha destacado las ventajas de este método frente a otros como la píldora anticonceptiva.
“Al ser vaginal, evitamos cualquier tipo de complicación que pueda ocurrira nivel gastrointestinaly se liberan menos hormonas con lo que su presencia a nivel sistémicoes inferior en comparación con la píldora o el parche. Esto implica una mayor tolerabilidad del producto y una reducción de posibles efectos adversos”.
Además, “el anillo es mensual por lo que se reduce el riesgo de olvidos que sí puede aumentar con la toma de la píldora, ya que tienes el anillo tres semanas y la cuarta es cuando te lo extraes y ocurre la menstruación”, ha dicho el Medical Affairs.
Respecto a las mujeres que pueden utilizar este método anticonceptivo, de las Heras ha asegurado que cualquier mujer puede utilizarlo. “La edad no tiene por qué ser un factor limitante, siempre que no haya otro riesgo asociado (tabaquismo, obesidad, problemas cardiovasculares…)”, ha reiterado.
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Envios uma vez finalizem as medidas de segurança de saúde comum.
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