jueves, 27 de diciembre de 2018

Feministas reclaman "urgentemente" más educación sexual y reproductiva ante el ligero aumento de los abortos

Feministas han reclamado "urgentemente" aumentar la educación sexual y reproductiva en todos los niveles educativos para evitar que los casos de interrupción voluntaria del embarazo dejen de incrementarse, ante el ligero aumento en número de abortos que se produjo en España en 2017.
Tras cinco años consecutivos de descensos de las interrupciones voluntarias del embarazo (IVE), durante 2017 se realizaron en España 94.123 interrupciones, 992 más que las 93.131 del 2016, lo que supone un ascenso del 1 por ciento, según los datos publicados este jueves por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social. Por edades, la mayor tasa se registra en el rango entre los 20 y los 24 años, situada en 17,42 interrupciones por cada mil mujeres, algo mayor que el año anterior (16,72).
En declaraciones a Europa Press, la presidenta de la Fundación Mujeres, Marisa Soleto, ha expresado "sorpresa" por el ligero ascenso, al tiempo que ha apuntado que las cifras en el número de abortos "son muy sensibles" a las medidas de prevención y sensibilización, entre otras cosas.
"Un repunte en las cifras aborto, sobre todo en las edades más jóvenes, es un aviso para reactivar medidas en educación sexual urgentemente con el objetivo de que las cifras estén en el mínimo posible", ha manifestado, para después aseverar para eso lo mejor es invertir en medidas de prevención.
En esta línea, ha celebrado que la ministra, María Luisa Carcedo, haya anunciado que se actualizará y desarrollará la Estrategia Nacional de Salud Sexual y Reproductiva, iniciativa que forma parte del desarrollo de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo, de 2010, y que se encontraba paralizada durante los últimos años.
No obstante, ha avisado de que la puesta en marcha de una "gran" estrategia "es difícil" sin el desarrollo de un Pacto de Estado Educativo. Así pues, ha animados a todos los grupos parlamentarios a que se pongan de acuerdo para lograrlo y así impulsar medidas de prevención, educación sexual y en valores.
En esta misma línea se ha pronunciado la presidenta del de la Asociación de Asistencia a Mujeres Violadas (CAVAS), Tina Alarcón, que ha achacado la subida en el número de abortos a la falta de orientación y educación en esta materia.
"La única explicación que encuentro del aumento de los embarazos no deseados es que se ha bajado la guardia en la información sobre medios anticonceptivos y la educación sexual en general", ha señalado a Europa Press. Según ha destacado, en España durante estos últimos años "se ha dejado de hablar del tema".
Por su parte, la presidenta de la Federación de Mujeres Progresistas, Yolanda Besteiro, ve "fundamental y trascendental" que el Gobierno recupere esta estrategia que acompaña a la ley del año 2010 y que hace hincapié "en las mujeres jóvenes y colectivos vulnerables como las mujeres migrantes". "Es la pieza fundamental para prevenir embarazos no deseados así como enfermedades sexuales", ha incidido.
Para Besteiro, "es imprescindible volver a poner foco" en la estrategia para evitar que se siga produciendo un incremento en las interrupciones.
"DERECHO DE LAS MUJERES A DECIDIR"
Por su parte, la presidenta de la Federación de Asociaciones de Mujeres Separadas y Divorciadas, Ana María Pérez del Campo, ha saludado "todo lo que sea facilitar que las mujeres decidan sobre una cuestión tan seria e importante" como es la maternidad, al tiempo que ha restado importancia al ligero aumento de los abortos.
"Comparto todo lo que sea respetar el derecho de las mujeres a tomar decisiones por sí mismas sobre los hijos que van a gestar y parir", ha sentenciado en declaraciones a Europa Press.
Además, ha cargado contra algunos discursos 'antiaborto' por parte de algunos políticos, señalando directamente al PP, a pesar de que hay datos sobre los altos niveles de pobreza infantil en España. "Tener hijos es algo más que reproducir una especie, hay que preocuparse de las necesidades de esos niños", ha sentenciado.
Así, ha tachado de "vergonzoso" que algunos dirigentes políticos se preocupen porque no se produzcan abortos "pero no se preocupen de que ninguno de los niños que nacen vivan con malas condiciones". Para Pérez del Campo, todas las mujeres tienen "el derecho de tener hijos en buenas condiciones".
Por último, la portavoz y abogada de Women's Link, Aintzane Márquez, ha defendido que "el aborto es un servicio de salud sexual y reproductiva que cualquier mujer puede necesitar a lo largo de su vida reproductiva". En este sentido, ha advertido de que hoy en día el acceso al aborto "puede verse dificultado por el lugar de residencia o por el nivel socioeconómico".
Márquez ha celebrado la reactivación de la Estrategia Nacional de Salud Sexual y Reproductiva porque, a su juicio, "es necesario" que el Estado se asegure de que todas las mujeres tienen "acceso a su derecho al aborto sin ningún tipo de discriminación". Además, ha abogado porque se desarrollen e implementen protocolos de derivación "adecuada" en casos de objeción de conciencia para evitar que se produzcan obstáculos en el acceso de las mujeres a su derecho al aborto.

La comisión de juristas pide que se elimine el abuso sexual del Código Penal

Todo atentado contra la integridad sexual será tipificado como agresión, lo que endurece las penas.
Hay casos que sacuden a las sociedades. El de la Manada, en el que cinco hombres «abusaron» sexualmente de una chica de 18 años en los sanfermines de 2016, ha sido el revulsivo para que el Ejecutivo convocara una olvidada -e inútil hasta entonces- comisión de juristas. Tenían por misión revisar por qué la penetración en grupo en un habitáculo de Pamplona contra una joven sola era tipificado como «abuso» y no como «agresión sexual», algo que había soliviantado a la gente en todas las ciudades españolas. 
En el meollo del asunto estaba la interpretación de la mayoría de los jueces de la Audiencia Provincial de Navarra sobre la existencia o no de intimidación o violencia, y sobre la manifestación de oposición o consentimiento de la víctima. 
El Gobierno de entonces quiso apaciguar la indignación general con la convocatoria de la sección penal de la Comisión General de Codificación. Pero, antes de funcionar, tuvo que reformarla, pues estaba constituida solo por hombres. Ahora, con el Gobierno actual, el Ministerio de Justicia empieza a recibir las opiniones de los expertos reunidos en dicha comisión, cuyas recomendaciones influirán en la reforma del Código Penal en caso de delitos sexuales, conformado ya por 15 mujeres y 13 hombres. Aunque no hay un documento definitivo todavía, que se espera antes del 31 de diciembre, ayer se filtraron a la prensa algunas de sus conclusiones. 
En primer lugar, desaparece el delito de «abuso sexual». Todo atentado contra la integridad sexual será tipificado como «agresión». Entre uno y otro había una línea, a veces fáctica y otras, interpretativa. La víctima tenía que mostrar su oposición, para lo que bastaba con pronunciar el monosílabo «no» o hacer cierta resistencia física, aunque luego fuera vencida. Se interpretaba que el silencio no era suficiente.
Además, la actuación de dos o más personas contra una víctima se considerará intimidación o violencia. Hasta ahora debía existir una fuerza o instigación capaz de doblegar la voluntad de la víctima para que se considerara, en la interpretación de los jueces, siempre apegada a la jurisprudencia del Supremo, que había alguna de estas dos agravantes. En ese caso el delito pasa a ser una «agresión». Según el código vigente, la superioridad numérica no implica intimidación o violencia necesariamente. 
No obstante, «ya existía una agravante genérica, en el artículo 22 del Código Penal, que contempla como agravante en cualquier delito la ejecución del hecho con el auxilio de otras personas», afirma Albert González Jiménez, profesor de Estudios de Derecho y Ciencia Política en la Universidad Abierta de Cataluña (UOC). 
Por último, al pasar el «abuso» sexual a «agresión» sexual se elimina la posibilidad de que el condenado sustituya la prisión por una multa. La pena mínima para una «agresión» con las características del actual «abuso» y sin penetración sería de un año, llegando a los quince años de prisión si concurren dos agravantes (violencia, intimidación, vejación o humillación, uso de armas o especial vulnerabilidad de la víctima). 
Las penas de prisión quedarían de esta manera de forma similar a la actual. En el caso de la Manada, los jueces tipificaron su conducta como «abuso» y les condenaron a prisión por un tiempo cercano al máximo permitido (nueve años, de los diez para el «abuso» agravado). De haber decidido la Audiencia Provincial que la víctima no manifestó su oposición debido a la existencia de algún tipo de intimidación, se habrían enfrentado a un máximo de quince años.
El abogado del guardia civil de la Manada renuncia.
El abogado Jesús Pérez ha renunciado a continuar ejerciendo la defensa del agente de la Guardia Civil Antonio Manuel Guerrero, miembro de la Manada, alegando «la carga de trabajo» que genera esta causa, incompatible con la actividad de su despacho. Agustín Martínez, abogado de los otros cuatro miembros de la Manada, asumirá la defensa. La vistilla para decidir si los cinco acusados entran en prisión se celebrará, en principio, el 26 de diciembre.

Los abortos registran un leve repunte tras la caída sostenida desde 2012

En 2017 se practicaron 992 interrupciones voluntarias de embarazos más que el año anterior. Sanidad retoma la Estrategia Nacional de Salud Sexual y Reproductiva.
El año pasado se practicaron en España 992 abortos más que en 2016, según datos del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social publicados este jueves. La cifra supone un pequeño repunte, de apenas el 1%. Los datos evidencian la consolidación de la tendencia a la baja que se inició a partir de 2011, el año siguiente a la entrada en vigor de la ley de plazos. Entonces se experimentó una subida, al pasar de las alrededor de 113.000 interrupciones voluntarias del embarazo en 2010 a unas 118.000 en 2011. A partir de ahí, se registraron caídas anuales hasta llegar a los 93.131 abortos de 2016. En 2017 fueron 94.123.
“Hay un leve repunte, pero no es significativo. Lo importante es que desde 2010 hemos bajado en casi 20.000 abortos. Cada año los informes nos confirman que es falso pensar que las mujeres usan las interrupciones voluntarias del embarazo como si fueran un método anticonceptivo, que las mujeres son irresponsables”, sostiene Isabel Serrano, ginecóloga de la Federación de Planificación Familiar Estatal. “Es indiscutible que el desarrollo de la ley ha sido positivo. No está aumentando el aborto y las pequeñas variaciones tienen que ver, probablemente, con movimientos migratorios”, añade.
A partir de julio de 2010, cuando entró en vigor la ley de plazos, las mujeres pudieron interrumpir su embarazo sin dar justificaciones en las 14 primeras semanas de gestación. Se introdujo un modelo de plazos que ya funcionaba en prácticamente toda Europa. La norma anterior, de 1985, lo permitía solo en tres supuestos —violación, malformación fetal y grave riesgo para la vida o la salud física o psíquica de la mujer—, que terminaron por interpretarse de forma muy amplia y con pocas garantías tanto para las mujeres como para los médicos.
El descenso del número de abortos en los últimos años es acentuado. Si se compara con 2010, la reducción es del 16,71%. Si se compara con 2011, del 20,65%. Según los datos consolidados del año pasado, publicados en la página web del ministerio, la tasa de interrupciones voluntarias del embarazo por cada mil mujeres de 15 a 44 años también demuestra esta tendencia a la baja a partir de 2011. Ese año, la cifra era de 12,47. Fue bajando anualmente hasta llegar a las 10,36 interrupciones voluntarias del embarazo por cada 1.000 mujeres en 2016.
El año pasado, el dato se situó en 10,51. Baleares fue la comunidad autónoma con mayor tasa por cada 1.000 habitantes (13,94), seguida de Madrid (13,07), Cataluña (12,89) y Asturias (12,73). Ceuta y Melilla (4,80), Extremadura (6,06) y La Rioja (6,09) son las regiones con menor proporción de abortos. Por edades, la mayor tasa se registra en el rango de 20 a 24 años, situada en 17,42, algo mayor que el año anterior (16,72). Le siguen las mujeres de 25 a 29, con una tasa de 15,74, y las de entre 30 y 34 años (12,61).
Serrano alerta sobre el “importante porcentaje de mujeres [35,79%] que no han usado ningún método anticonceptivo”. “Esta es aún una asignatura pendiente”, dice. “Es significativo, además, que más de 20.000 personas de las 94.000 que abortaron no fueran a informarse a hospitales públicos o privados, sino que lo hicieran por Internet, a través de amigos, medios de comunicación... Esto quiere decir que aún hay estigma”, apunta. “También hay aspectos muy positivos. Como que el 70% de las mujeres aborten con un embarazo de menos de ocho semanas y el 94%, de menos de 14. Acuden lo antes posible”.
“Además es importante señalar que el número de interrupciones voluntarias del embarazo en menores de 20 años está disminuyendo. En 2010, la tasa por cada mil mujeres en ese tramo de edad era de 13,05 y ahora estamos en 8,84”, precisa Serrano, que lo atribuye fundamentalmente a la dispensación gratuita de la píldora del día después, que se instauró en 2009. Francisca García, presidenta de la Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción del Embarazo, puntualiza que es posible que en la reducción influya el cambio legislativo introducido por el Partido Popular en 2015, cuando se obligó a las menores de 16 y 17 a contar con consentimiento de sus padres para poder interrumpir el embarazo.
La ministra, María Luisa Carcedo, ha comentado esta tendencia a la estabilización en las cifras de abortos este jueves, durante la reunión que ha mantenido con el grupo de expertos que actualizará y desarrollará, junto a los comités técnicos e institucionales, la Estrategia Nacional de Salud Sexual y Reproductiva. La iniciativa, que se encontraba paralizada durante los últimos años, forma parte del desarrollo de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo, según una nota difundida por el ministerio.
La estrategia se diseñó en 2010, pero su aplicación "ha sido prácticamente nula en salud sexual y existen deficiencias en su implantación", ha señalado la ministra, que ha defendido que es "una herramienta fundamental" para avanzar en los derechos sexuales y reproductivos para la ciudadanía.
Las dos expertas consultadas aplauden que el ministerio vaya a retomar esta estrategia. “Se ha experimentado una bajada en las cifras de interrupciones voluntarias, pero los cambios no están relacionados con las medidas implementadas para prevenir los embarazos no deseados. Debe desarrollarse esa parte de la ley de 2010. Al no desarrollarse, no se afianzan las cifras. Si no se adoptan medidas preventivas, nos preocupa que los datos de abortos puedan aumentar”, señala Francisca García.
En el marco de esta estrategia, el ministerio va a recuperar la Encuesta Nacional de Salud Sexual, que se realizó por última vez en 2009. Se recogerán datos de la población de 16 años en adelante y, como ya se hizo en 2009, planteará cuestiones como el tipo de información sexual de que se dispone, las necesidades que se tienen a este respecto o cómo se accede a ella. También se obtendrá información de las experiencias sexuales, los métodos de prevención, o el acceso a los recursos, entre otros aspectos.
Según la nota del ministerio, se hará especial hincapié en la población más joven para identificar y analizar la aceptación de discursos en torno a fenómenos como las violencias sexuales, el consumo de pornografía en Internet y la prostitución.

sábado, 8 de diciembre de 2018

Francia ofrecerá preservativos gratis con receta: dónde conseguirlos en España

Varias organizaciones ofrecen protección gratuita a la población española vulnerable al VIH y sida.
El Gobierno francés ha anunciado que rembolsará el precio de los preservativos bajo receta médica para reforzar la lucha contra el VIH y el sida, en especial entre los jóvenes. En España, no hay un plan centralizado que facilite el acceso gratuito a nivel nacional, sino que son las propias comunidades autónomas las que se encargan de ello, recuerdan los distintos organismos consultados por Verne. Al final de este texto, se puede consultar un listado con algunos lugares en toda España que distribuyen preservativos gratuitos a población vulnerable al VIH y sida.
"La campaña francesa sería perfectamente exportable a España. Al prescribir los preservativos con receta, favorecería además el acceso habitual de estos sectores de la población más vulnerables a la sanidad pública a nivel nacional", dice Guillermo González, presidente de la Federación de Planificación Familiar Estatal (FPFE). En su caso, se pueden encontrar condones gratuitos en sus cuatro Centros de Jóvenes de Atención a la Sexualidad, situados en Barcelona, A Coruña, Madrid y Albacete.
Entre 130.000 y 160.000 personas viven con VIH en España, de las que más del 20% no está diagnosticada, apunta el Informe sobre vigilancia epidemiológica del VIH y sida en España de 2015. Uno de cada cuatro nuevos casos se da en menores de 30 años, según el Ministerio de Sanidad.
El preservativo "no se trata de un artilugio sexual, sino de un verdadero instrumento de prevención indispensable cuyo uso debe fomentarse sobre todo entre los jóvenes y los nuevos usuarios cuyo poder adquisitivo es limitado", ha comentado un portavoz del laboratorio Majorelle, encargado de fabricar los preservativos gratuitos para esta nueva medida del Gobierno galo, según recoge la Agencia Efe. Reino Unido también se entregan de forma gratuita en todo el país.
Desde la Fundación Trabajando en Positivo, que engloba a 16 entidades de toda España que realizan un trabajo de prevención de VIH y sida, incluida la entrega gratuita de preservativos, consideran que "regalar condones no es suficiente" si no se educa correctamente en torno a su uso. "Si se aprobara en España una medida similar a la francesa, los médicos de atención primaria encargados de firmar la receta deberían obtener una formación específica sobre educación sexual que ahora no tienen", apuntan por teléfono.
Embarazos no deseados
El objetivo principal de este tipo de medidas es alcanzar a los jóvenes. En España, la mitad de ellos inician sus relaciones sexuales con penetración entre los 15 y 16 años, según un estudio publicado en la revista de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria.
Casi la mitad ha mantenido relaciones sexuales sin condón. Y una cuarta parte lo hace de forma frecuente, apunta una investigación española que se presentó en el Congreso de Salud Global de Oxford en junio de 2018. Además de VIH y sida, está práctica de riesgo puede provocar embarazos no deseados o infecciones de transmisión sexual (ITS).
"Los estudios que realizamos en la Federación de Planificación Familiar Estatal nos indican que los jóvenes españoles cada vez están más informados en cuestiones de tratamiento de VIH, pero se han relajado en otros aspectos. Detectamos en los últimos tiempos un repunte en infecciones como clamidia, sífilis y gonorrea", comenta Guillermo González, presidente de la federación.
González pone como ejemplo a la Comunidad de Madrid, que desde el 2017 recurre al preservativo gratuito como parte de su Plan Integral de Abordaje de los Embarazos no Deseados 2017-2020. En este tiempo, suministrará en los próximos años de forma gratuita 4,5 millones de condones y 46.000 píldoras del día después en "puntos clave", como hospitales públicos.
¿Dónde encontrar preservativos gratutitos?
Como cada comunidad autónoma española gestiona su propia sanidad pública, no hay un patrón que pueda aplicarse a toda España similar a la campaña francesa. Consultado por Verne, el ministerio de Sanidad no ofrece datos sobre un plan de acción a nivel nacional. Lo más parecido a esta medida lo desarrolla la Coordinadora Estatal de VIH y sida (CESIDA).
En ella se aglutinan más de 70 organizaciones en toda España. "Este año se compraron 50.400 preservativos masculinos, 4.600 femeninos y 55.000 lubricantes, que es una herramienta fundamental para utilizar junto con el preservativo. La compra está financiada con dinero público y, en ocasiones puntuales, con donaciones de empresas privadas como las propias marcas de preservativos", explican a Verne.
"Todas las entidades de CESIDA tienen preservativos a disposición de quién los necesite y/o solicite, pero siempre son pocos porque se suele priorizar a las poblaciones más vulnerables a la infección por el VIH", comenta la organización.
Por ejemplo, CESIDA lleva a cabo desde 2013 un programa de promoción de la salud y prevención del VIH con personas inmigrantes. Este proyecto está financiado a través del Ministerio de Trabajo, Migración y Seguridad Social y el Fondo de Asilo, Migración e Integración (FAMI) de la Unión Europea, pero solo se aplica en Cataluña, Castilla y León, Zaragoza, Comunidad Valenciana, La Rioja y Andalucía.
Algunos centros que proporcionan preservativos gratuitos
Centros Jóvenes de Atención a la Sexualidad de la Federación de Planificación Familiar Estatal
A Coruña
Ronda de Nelle, 126, baixo b 15010-A Coruña
881 916 869

Coitocentrismo y religión, dos motivos por los que nos obsesiona la virginidad

Los jóvenes ya no sienten tanta presión por conservarla como por quitársela de encima
Aún hoy nos llegan, desde cualquier rincón del mundo, noticias sorprendentes que tratan sobre la virginidad. Una de las últimas, de hace unos días, tiene como protagonista a una chica australiana de 18 años que, supuestamente, ofrece su virginidad a cambio 100.000 dólares para costear sus estudios universitarios y ayudar a sus padres con la hipoteca.
Hace dos años también se convirtió en noticia que el Gobierno municipal de una localidad rural sudafricana, según las informaciones publicadas, desarrollase un programa de becas universitarias para 16 jóvenes que demostrasen su virginidad. La vertiginosa velocidad con la que estas noticias saltan de un medio de comunicación a otro nos habla de la fascinación que aún sentimos por el concepto de la virginidad.
Uno de los motivos de nuestra obsesión por la virginidad es el modelo sexual que predomina en nuestra sociedad: el coitocentrismo. Se trata de una concepción de la sexualidad enfocada hacia lo genital y deudora de la importancia que históricamente hemos concedido a la reproducción.
Esto lo comprobamos a diario cuando escuchamos la palabra "preliminares", una idea que a muchos sexólogos nos gustaría erradicar. Porque "preliminar" significa que antecede o se antepone a la acción principal, es decir, el coito.
Con este término le quitamos a los juegos eróticos la importancia que se merecen (considerándolos trámites menores) para centrarnos en la penetración, como si una relación sexual no fuese "completa" sin penetración, o como sin coito no hubiese paraíso.
Íntimamente relacionado con el coitocentrismo, el modelo sexual nos proporciona otro centro (¿o debería decir cetro?): el pene. En el imaginario social (que arrastra, recordemos, una visión reproductiva) cuesta imaginar prácticas eróticas donde no estén incluidos los genitales en general y el masculino en particular.
Fetichismos, relaciones de dominación/sumisión o relaciones lésbicas, por ejemplo, además de haber sido catalogadas como "perversión", han generado –en algunos– dudas respecto a la satisfacción que puede obtenerse sin un falo de por medio. De la misma manera que los sexólogos nos empeñamos en superar el concepto "preliminar", también tenemos una ardua tarea para reivindicar el placer más allá del falocentrismo.
Con todo esto, parece que virginidad no hay más que una, cuando, en realidad, en el sexo existen muchas primeras veces que pueden ser muy simbólicas. Incluso más que la propia penetración.
Valeria, la protagonista de la exitosa saga literaria que lleva su nombre de la escritora Elisabet Benavent, dice al recordar su noche de bodas: "Aquella noche me desnudó despacio y lo hicimos por primera vez sin preservativo, como si fuera nuestra forma de perder la virginidad".
Un concepto cultural
Además de nuestro coitocentrismo, otra de las razones por las que nos obsesiona la virginidad es nuestra herencia cultural. En las sociedades de tradición católica, la idea de que María diese a luz a Jesús siendo virgen revistió esta condición de un carácter puro e inmaculado que las mujeres han arrastrado durante siglos. Sylvia Marcos, experta en religión y género, se refería en una entrevista a la Biblia como "un manual de conducta".
Esta concepción de la virginidad no es exclusiva de la religión católica. También la encontramos en diversas sociedades y religiones, como explicaba recientemente este artículo sobre los exámenes de virginidad en Marruecos y sobre los intentos de la Organización Mundial de la Salud de erradicarlos en veinte países.
Estas pruebas, además de ser humillantes para las mujeres, no tienen ninguna validez médica ya que el himen (cuya integridad es supuesta señal de virginidad) puede romperse en situaciones cotidianas o permanecer intacto tras una penetración.
El hecho de que la virginidad no es más que un concepto cultural ya lo demostró mucho tiempo atrás, por ejemplo, el antropólogo Bronislaw Malinoski, quien publicó en 1929 su libro La vida sexual de los salvajes del noroeste de la Melanesia. Al describir las relaciones eróticas y la vida en familia de los indígenas de las Islas Trobiand (Papúa Nueva Guinea), también abordaba su particular concepción de la virginidad que nada tenía que ver con las anteriores.
Los tiempos cambian
Aunque sigue siendo un concepto muy presente, en nuestra sociedad actual ya no es tan importante mantener la virginidad como quitársela de encima. Es algo de lo que hablaron los jóvenes entrevistados en un programa reciente de Salvados:
Este cambio en la visión de la virginidad también ha quedado acreditado en algunas investigaciones, como la que en 2016 publicaron Gesselman, Webster y Garcia con el título de "¿Ha perdido su virtud la virginidad?" (en inglés). En este trabajo llegaban a la conclusión de que su pérdida tardía podría traer consecuencias interpersonales negativas y limitar las oportunidades para mantener relaciones. Es una nueva concepción de la virginidad, pero que no rompe con el coitocentrismo del que hablábamos.
Los sexólogos también solemos comprobar que la concepción de la virginidad varía en función del género. Chicos y chicas se preocupan por la virginidad, aunque se preguntan cosas diferentes. Mi experiencia profesional me ha demostrado que, mientras ellos quieren saber cómo disfrutar más, ellas se preguntan si la primera vez duele.
Esta variación no parece desconectada de las cuestiones culturales e históricas que mencionábamos y que, por lo general, han empleado la virginidad como un mecanismo para controlar los cuerpos de las mujeres.

Sanidad volverá a financiar los anticonceptivos de última generación

La ministra de Sanidad ha comunicado que va a trabajar de manera conjunta con el Ministerio de Educación para implantar la educación sexual en el entorno escolar
La ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, María Luisa Carcedo, asistió la semana pasada a la inauguración del XIV Congreso Español de Sexología, donde aprovechó para destacar el trabajo que se está llevando a cabo desde el Gobierno para activar la Estrategia de Salud Sexual y Reproductiva.
Se trata del primer enunciado de la Ley de Interrupción del Embarazo de 2010 que quedó paralizada en las últimas legislaturas, “Vamos a crear una red pública de salud sexual y reproductiva tal y como estipula la ley”, aseguró la ministra.
Carcedo buscará una colaboración con el Ministerio de Educación para incluir la educación sexual en el entorno escolar
Carcedo hizo hincapié en la necesidad de que la sexualidad esté presente en el debate sobre salud pública. “Los servicios públicos deben tener un papel fundamental para proteger los derechos a la autonomía en la procreación y en las relaciones sexuales. De hecho, hemos visto sus buenos efectos en la prevención de embarazos no deseados”, insistió.
La ministra aprovechó también para denunciar los retrocesos que se han vivido en este campo en los últimos años. Al abandono de la Estrategia de Salud Sexual y Reproductiva, ha añadido las dificultades en el acceso a los anticonceptivos de última generación para las más jóvenes, que se van a volver a incluir en la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud (SNS). También ha anunciado que el Gobierno va a volver a permitir a las mujeres lesbianas y madres solas que accedan a programas de fertilidad a través de la sanidad pública.
María Luisa Carcedo también señaló la carencia de una materia sobre Educación para la Salud que contemple la salud afectivo-sexual, pese a las recomendaciones de la ONU. “Vamos a proponer la colaboración con el Ministerio de Educación para incluir de manera transversal y efectiva la educación sexual en el entorno escolar”, ha anunciado.
La Ministra ha advertido de que el abandono de la información y formación sexual y afectiva conduce a los jóvenes a buscar información en lugares alternativos cuyos mensajes les pueden llevar a poner en riesgo su salud física y mental. “Se ha identificado ya un aumento de las prácticas de riesgo”, ha asegurado. “El aborto entre las jóvenes, la maternidad fortuita o las enfermedades de transmisión sexual nos preocupan”, ha recalcado.

¿Por qué es una buena noticia el Pacto Social por la No Discriminación e Igualdad de Trato asociado al VIH?

No sé si las personas con el VIH o quienes como yo llevan muchos años trabajando en la respuesta al VIH compartirán mi optimismo. Quizá a mí, a estas alturas de la película, ya cualquier avance me parezca un mundo, pero mirando atrás siento que 2018 ha sido un año histórico contra la discriminación y el estigma asociados al VIH.
Mi entusiasmo comenzó cuando la Ley 4/2018 de 11 de junio declaraba nulas las cláusulas excluyentes y prohibía la denegación de la contratación de seguros o el establecimiento de cláusulas discriminatorias, acabando así con un anacronismo injusto, que no sostenía ninguna evidencia, ni científica ni comercial, toda vez que los avances en la atención sanitaria han hecho que la esperanza de vida de las personas con el VIH sea prácticamente la misma que la de la población general. Se trata de un avance mayúsculo. Pregúntenle a cualquier persona con el VIH cómo era hasta ahora solicitar un préstamo hipotecario.
Y el pasado viernes, el Consejo de Ministras anunciaba nada menos que la revisión de todos los cuadros de exclusiones médicas vigentes que impedía a las personas con el VIH acceder a las Fuerzas Armadas y Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Otra conquista histórica.
Se repite mucho esa idea de que la infección por el VIH ya es una enfermedad crónica, como cualquier otra, que sólo implica tener que seguir un tratamiento.
Nada que objetar en el plano clínico. Pero no me imagino a Lorena Castell diciendo en un programa de televisión que las personas con cardiopatías lo son “por hacer locuras”. Ni a Mario Vaquerizo y Alaska añadiendo que con la información que hay “no está justificado” padecer diabetes o que “es imperdonable” contraer una salmonelosis. Hace sólo unos días, ésta era su idea sobre las personas con el VIH. Lo que resuena en este esperpento bochornoso es lo que explican los estudios: un 15,2% de la sociedad española considera que las personas con VIH son culpables de padecer su enfermedad. Pero en mi optimismo, prefiero quedarme con que casi el 85% de la sociedad española considera estas declaraciones como lo que son: burradas producto de la ignorancia.
Muchas enfermedades infecciosas siguen estando estigmatizadas porque son más que una entidad física. Se construyen socialmente cuando se definen sus síntomas y se les da un nombre (¿se acuerdan cuando el sida era el cáncer rosa? ) o se teoriza sobre su origen, su transmisión y prevención. En ese proceso también se asignan culpas y se crean categorías entre las personas afectadas: víctimas y pacientes, culpables e inocentes. Ni más ni menos que lo que ocurrió en los ochenta con el sida.
Permítanme seguir comparando, pero es que no conozco casos de personas que hayan agredido a un ligue al aclararle, antes de irse juntas a la cama, por aquello de protegerse, que tiene un poco de gripe. O que les incomode compartir lugar de trabajo con personas hipertensas. Con el VIH sí ocurre esto. Y para atajarlo hace falta algo más que avances legislativos porque en las situaciones de la vida diaria es donde las personas con el VIH soportan más estigma y discriminación.
Por eso importaba tanto que Sanidad decidiera, por fin, desatascar el Pacto Social por la No Discriminación e Igualdad de Trato asociados al VIH, concebido desde 2008. En 2011, representantes de distintas administraciones públicas, asociaciones, organizaciones sindicales y empresariales, medios de comunicación, sociedades científicas y universidades acordaron un documento de consenso. Se adelantó su inminente presentación en eventos y jornadas científicas, y ONUSIDA lo saludó como algo pionero. Pero 2011 acabó con un cambio de gobierno que prefirió descapitalizar y relegar al Plan Nacional del Sida a un lugar anecdótico en el organigrama y en las políticas ministeriales, guardando proyectos, como este pacto social, en cajones y armarios.
Es de justicia reconocer a las profesionales del Plan que continuaron defendiendo el Pacto. Pero a más alto nivel de gobierno, entre 2012 y 2018 sólo hubo promesas incumplidas tras cada reunión con la sociedad civil, falta de interés y de compromiso. Pero aquí está, siete años después, tras una actualización frenética en los últimos meses. Se trata de un éxito no sólo de sus artífices, sino de toda la sociedad, que al desarrollarlo e implementarlo será más justa, digna y saludable.
El Pacto Social por la No Discriminación e Igualdad de Trato incluye numerosas medidas, algunas tan prioritarias como asegurar que los certificados médicos dejen de considerar como indicador de padecimiento de enfermedad infecto-contagiosa el estado serológico frente al VIH. Esto provoca hoy que alguien con el VIH no pueda bañarse en una piscina pública o ir a un centro de día, situaciones en las que la transmisión del VIH es imposible. El estigma se crea cuando desconocemos cómo se transmite el VIH como explica la campaña #TransmiteRespeto del Ministerio. Situaciones como las mencionadas sólo justifican y perpetúan ese estigma.
Para acabar con la discriminación asociada al VIH es crucial reducir y prevenir el estigma a través de la sensibilización y formación a profesionales y a la sociedad, medidas también incluidas en el Pacto Social. Y no menos importante, reducir el estigma interiorizado, empoderando a las personas con el VIH y favoreciendo su visibilidad y participación social.
Esa participación ha sido clave para que el Pacto Social haya visto la luz, y seguirá siéndolo para que ciudadanía e instituciones se lo apropien, y para que sus medidas se desarrollen y se integren en las estrategias y planes operativos de los distintos sectores implicados, previniendo así que haya salido de un armario para convertirse en papel mojado. Hoy por hoy, soy optimista.

domingo, 2 de diciembre de 2018

Charla Obradoiro VIH-Sexo Seguro

Dentro da programación de actividades educativas levadas a cabo pola Concellería de Igauldade e Diversidade do Concello da Coruña e polo Día Internacional da Loita contra a Sida este venres día 7 de decembro está convocado un obradoiro no que podes participar.
¿A QUEN VAI DIRIXIDO?: persoas de 14 a 30 anos, e público en xeral.
INSCRICIÓNS: Dende o 27/11/2018 ata o 05/12/2018
HORARIO: de 17:00 a 19:30 horas
ENDEREZO:Fórum Metropolitano. Rúa Río Monelos 1. 15006 A Coruña
REQUISITOS: Para a impartición do obradoiro é necesaria inscrición e realizarase cun mínimo de 10 persoas inscritas. 


*Se es menor de idade, lembra que tes que traer impresa a autorización materna ou paterna ( descargar aquí ), ademais da copia do DNI da persoa que autoriza.
A Asociación Galega para a Saúde Sexual (AGaSEX) a través do Centro Municipal de Información Xuvenil do Concello da Coruña, imparte esta charla-obradoiro co obxectivo de informar, formar, previr e modificar os comportamentos de maneira efectiva para a prevención do VIH/sida entre a poboación e cambiar actitudes e prácticas de risco.
Contidos:
1. Informar, formar, previr e modificar os comportamentos de maneira efectiva para a prevención do  VIH/sida entre a poboación.
2. Sensibilizar e reflexionar sobre as necesidades das persoas que padecen a enfermidade: os estigmas e a discriminación
3. Abordar das diferentes dimensións da sexualidade. Identidades sexuais e relacións de xénero; identificación de mitos e normas sociais estereotipadas en torno ao xénero e as diversidades existentes.
4. Dereitos persoas LGTBI.
5.  Prevención: xestión de riscos (biolóxicos, afectivos, emocionais: embarazos non desexados, enfermidades de transmisión sexual e/ou transmisións do VIH- sida).
6. Xestión de aspectos emocionais ( autoreconocimiento, autoaceptación, autoestima, sexualidade  asertiva, etc.).  Empoderamiento persoal.
7. O tratamento do VIH e os coidados desde o punto de vista médico-sanitario.
Información: Centro Municipal de Información Xuvenil
Tel.: 981 184 294
Email: cmix@coruna.es

1 DE DECEMBRO: DÍA MUNDIAL DA LOITA CONTRA A SIDA



Uno de cada cuatro adolescentes contraerá una ITS antes de acabar el instituto

Se estima que todos los años se registran en el mundo 357 millones de nuevos casos de cuatro tipos curables en adultos.
Los principales grupos de riesgo para contraer infecciones de transmisión sexual (ITS) son los jóvenes de entre 15-24 años y los varones homosexuales. En este sentido, “la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) estima que uno de cada cuatro adolescentes se infectará antes de acabar sus estudios secundarios”, recuerda el doctor Javier Cambronero, Jefe de Servicio de Urología de Hospital Quirónsalud San José Este grupo de edad supone el 50% de los casos diagnosticados anualmente es España y un 25% son ya portadores de VPH (virus del papiloma humano).
Las ITS son las causantes de enfermedades de transmisión sexual (ETS) y constituyen un importante problema de salud pública tanto por su magnitud como por sus complicaciones y secuelas si no se realiza un diagnóstico y tratamiento precoz. En general las mujeres padecen más ITS asintomáticas, al contrario que los hombres, pero en estos la prevalencia es mucho mayor.
Los riesgos de contraer una ITS
Las ITS comprometen la calidad de vida en general, la salud sexual y reproductiva del adulto y la salud del recién nacido; además, facilitan indirectamente la trasmisión del VIH y pueden desencadenar algún tipo de cáncer. Asimismo, imponen una fuerte carga económica en los sistemas de salud nacionales en los países con menos ingresos.
Las ITS en el mundo y en España
Se estima que todos los años se registran en el mundo 357 millones de nuevos casos de cuatro tipos de ITS curables en adultos (clamydia, gonococo, sífilis y trichomonas). Entre las de origen vírico se diagnostican 417 millones de infectados por herpes genital y 291 millones de mujeres con VPH (virus del papiloma humano). Si solo hablamos de cáncer de cérvix uterino la infección por VPH es responsable de 530.000 casos anuales y 264.000 muertes por dicho motivo. A lo que hay que añadir 350.000 muertes anuales por sífilis neonatales.
Por lo que respecta a España, según el último Informe de Vigilancia Epidemiológica emitido en 2017 por el Ministerio de Sanidad junto al Instituto de Salud Carlos III, desde el año 2000 se aprecia una tendencia creciente en las ITS de declaración obligatoria (gonococo, sífilis y clamydia). La afectación es mayor en varones salvo para la infección por Clamydia. La mayoría de los casos se produjeron en adultos jóvenes con algunas diferencias según enfermedad. El porcentaje de casos notificados en menores de 25 años fue máximo en gonococo (26,2%).
El peligro de contraer una infección de transmisión sexual
En el caso de la infección gonocócica en 2015 se alcanzó una tasa de 11,14 casos por 100.000 habitantes, partiendo de una tasa de 2,65 en 2000; el 88% de los casos fueron varones y la ratio hombre/mujer fue de 7,4. La media de edad al diagnóstico fue de 30 años.
En cuanto a la sífilis, se pasó de una tasa de 1,77 casos por 100.000 habitantes en 2000 a 8,37 en 2015. Un 87% fueron varones y la ratio hombre/mujer fue de 6,7. La media de edad fue de 36 años.
En la infección por Clamydia, en el año 2015 se notificaron 3.563 casos, de los cuales el 57,1% se produjeron en mujeres; la ratio hombre/mujer fue de 0,8 y la media de edad al diagnóstico fue de 28 años, siendo las mujeres más jóvenes que los hombres.
Factores de riesgo
Las ITS son enfermedades multifactoriales. Como principales factores de riesgo destacan los conocimientos, actitudes y comportamientos sexuales, donde influyen el número de parejas sexuales, el sexo sin protección, el consumo de drogas y de alcohol, la edad y la nacionalidad, el nivel socioeconómico y el nivel cultural, ser VIH+, las relaciones homosexuales entre varones y tener o haber tenido alguna ITS previa.
Existe un gran desconocimiento de las vías de transmisión, pensando que únicamente el coito vaginal es la vía de entrada, obviando la mucosa oral y anal.
Tipos de enfermedades
A grandes rasgos, las enfermedades que producen las ITS se pueden dividir en 3 grupos: uretritis o cuadros de inflamación/exudación por la uretra (gonococo, mycoplasma, clamydia –esta es la infección más frecuente-); úlceras genitales (sífilis, herpes virus, cancroide y clamydia) y las víricas.
Entre estas últimas destaca el VPH (produce condilomas o verrugas genitales y puede llegar a desencadenar cáncer de cuello uterino) y el VIH (sin tratamiento desarrolla el SIDA). El VPH tiene tal prevalencia que el 50% de la población sexualmente activa en algún momento de su vida se infectará.
Las principales medidas de prevención y control de las ITS son la educación sanitaria, la promoción de la salud (promoción del sexo seguro), la prevención de la enfermedad y la detección y tratamiento precoz, tanto de los posibles casos como de sus parejas.

La fpfe reivindica el "beneficio" de la educación sexual "más allá de convicciones morales e ideológicas"

La Federación de Planificación Familiar Estatal (FPFE) reivindicó este jueves el "beneficio" de la educación sexual "más allá de convicciones morales e ideológicas con las que la educación no tiene por qué entrar en conflicto", e indicó que es "demasiado importante como para que se use como arma de crispación política".
A través de un comunicado, la organización agregó que se trata de "proporcionar a todas las personas, a cualquier edad, los conocimientos y herramientas que contribuyan a que puedan vivir con bienestar y dignidad y a que tengan en cuenta el bienestar de las personas con las que se relacionen y actúen respetando sus derechos".
La FPFE subrayó que tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la Unesco, Unicef, los Objetivos de Desarrollo Sostenible o muchos gobiernos recomiendan y han puesto en marcha la educación sexual dentro y fuera de las escuelas.
"No solo como un derecho o una mera prevención de riesgos, sino como herramienta de cultivo de un hecho que conforma la personalidad y el desarrollo de todos y todas", precisó.
ERÓTICA INFANTIL
"La erótica infantil es un hecho, por más que algunas y algunos quieran mirar para otro lado. Con el silencio y la ocultación enseñamos a los niños a instalarse en la clandestinidad a la hora de aprender, y más tarde llegan las consecuencias negativas", prosigue el comunicado de esta federación, que agrega que la educación sexual "no les quita la inocencia, sino que les ayuda a entender lo que ya están preguntando y explorando".
También a que "encuentren respuesta a sus dudas y puedan tomar decisiones más libres y autónomas de acuerdo con sus valores, cultura y creencias".
"No significa que el programa pretenda enseñar a los niños ciertas prácticas, sino que se vean como normales sus comportamientos. Pensar otra cosa supone interpretar estos comportamientos desde la mirada adulta", añade.
Asimismo, para la FPFE la educación sexual debe ser una labor "compartida" entre profesionales y familias, que tienen un "papel imprescindible que ninguna otra instancia puede asumir", mientras los expertos "aportan su mirada científica y el conocimiento que da la especialización y el haber trabajado con multitud de situaciones y personas".
El "objetivo" no es sólo actuar ante los "problemas, sino ayudar a niños, adolescentes y jóvenes a conocerse, aceptarse, respetarse y respetar al otro u otra, a elegir sólo aquellas prácticas con las que sienten comodidad y que conectan con sus valores y, por supuesto, a prevenir riesgos".
Agrega que el comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa ha advertido a los gobiernos europeos que deben actuar para brindar "educación sexual integral de manera obligatoria".
Finalmente, la federación se felicita por que algunas comunidades autónomas hayan puesto en marcha sus propios programas educativos, "aunque en algunos casos estos provoquen escándalo entre algunos sectores que siguen viendo desde el tabú lo que en realidad es una dimensión profundamente humana y positiva", concluye en referencia al programa Skolae de la Consejería de Educación de Navarra.

Reapropiándonos de su prejuicio

Las personas que hemos sido (somos) discriminadas por un rasgo de nuestra identidad hemos tenido que entender y reconocer nuestra diferencia a través del insulto. Un insulto que se ha utilizado dese una posición de poder (por los que mandan, como bien sabe Humpty Dumpty). Un insulto utilizado para humillarnos, excluirnos y discriminarnos por algo tan fundamental para nosotras como nuestro género, orientación del deseo, origen… Un insulto también usado para apuntalar la identidad del otro (el macho hetero, viril; el hombre de verdad frente a tanta desviada).
¿Y qué hacemos con estos insultos? ¿Esperamos a que Humpty Dumpty se caiga del muro para subir nosotras e imponer nuestros significados?… Que sí, conozco la historia, sabemos que Humpty se acabará cayendo; y que además tenemos la “obligación” de reclamar nuestro espacio en ese muro… Pero, mira, ni me apetece esperar ni tenga ganas de estar en ese muro. Mucho mejor, dejemos al triste de Humpty y su muro, y viajemos juntas por el País de las Maravillas. A ver cuántos significados diferentes podemos encontrar a esas palabras que tanto daño nos han hecho.
Así que sí te apetece participar en la campaña #DIVERSOnario, ya sabes, info: 

GeSIDA 2018: Elevada prevalencia de soledad no deseada en pacientes españoles con el VIH de edad avanzada y mayores

Un estudio realizado por el Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt) describe los retos biopsicosociales a los que hacen frente las personas con el VIH que se hacen mayores.
Póster "Perfil biopsicosocial, expectativas y necesidades no cubiertas de personas con el VIH que se hacen mayores en España" en Gesida 2018. (Foto gTt-VIH)Un 67% de pacientes con el VIH de edad avanzada y mayores en España manifiestan sentirse solos algunas veces o a menudo. Además, un 69% de estos pacientes se sienten preocupados por el hecho de envejecer con el VIH. Estas son algunas de las conclusiones del estudio “Perfil biopsicosocial, expectativas y necesidades no cubiertas de personas con el VIH que se hacen mayores en España”, realizado por el Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt-VIH) y cuyos resultados han sido presentados en el marco del X Congreso Nacional del Grupo de Estudio del Sida (GeSIDA) que se está celebrando estos días en Madrid (España)
Las personas con el VIH de mediana edad o mayores forman parte –en su mayoría– de una generación que sufrió el impacto de numerosas circunstancias que han repercutido en su salud física y emocional y a nivel social. Así, muchas de ellas adquirieron el VIH en un momento en el que había expectativas de supervivencia muy bajas, sufrieron estigma, discriminación, las consecuencias del uso de drogas intravenosas y el impacto de tomar terapias antirretrovirales subóptimas y con muchos efectos secundarios (algunos de ellos irreversibles).
La mayor parte de la investigación sobre el envejecimiento y el VIH se ha centrado en los aspectos clínicos e epidemiológicos, lo que ha permitido avanzar en el conocimiento de esta doble realidad.
Sin embargo, muy pocos estudios han puesto en el centro de su investigación al propio paciente de edad avanzada, lo que hace que sepamos poco sobre cuáles son sus necesidades, preocupaciones,
percepciones y expectativas reales. Tampoco se conoce en profundidad la situación de los pacientes supervivientes al VIH, es decir aquellos que fueron diagnosticados con anterioridad o muy al principio de la aparición de la terapia antirretroviral de gran actividad (véase La Noticia del Día 13/02/2018).
Sobre estos antecedentes se fundamentó el presente estudio, diseñado con el objetivo de describir las características biopsicosociales de la primera generación de personas con el VIH que se hacen mayores en España tomando tratamiento antirretroviral, conocer sus expectativas, detectar sus necesidades no cubiertas y elaborar recomendaciones para los artífices de las políticas sanitarias y los responsables políticos. El estudio tuvo dos partes: una cuantitativa y otra cualitativa.
La parte cuantitativa consistió en un cuestionario de 68 preguntas en formato digital que fue difundido a través de los distintos canales de comunicación y difusión de gTt-VIH. Los criterios de inclusión fueron tener infección por el VIH, tener 45 años o más y residir en España. El cuestionario cubrió diversas áreas: demografía; estado de salud; situación económica; atención sanitaria y social; bienestar y perspectivas de futuro.
Un total de 407 personas respondieron a todas las preguntas del cuestionario. El 22% se identificaron como mujeres, el 77% como hombres y el 1% restante lo formaron por 3 mujeres transexuales y una persona que no se identificaba con ninguna de las identidades descritas. El 53% de los participantes se definieron como hombres gais, el 41% como heterosexuales, el 5% como bisexuales y el 1% restante estuvo formado por otras orientaciones sexuales.
La edad promedio era de prácticamente 53 años (rango: 45-78 años), destacando un pico importante en personas de 45 años y otro en aquellas de 51 y 52 años. Dichos picos coincidirían con los picos diagnósticos de los años 1989 y 1995 (momentos en los que estas personas tenían, respectivamente, algo más de 20 años).
Ser diagnosticado antes de 1997 se asoció a un peor estado de salud (cociente de riesgo [CR]: 2,10; intervalo de confianza del 95% [IC95%]: 1,47-3,10; p <0 0="" 1="" 2="" a="" articulares="" bajo="" bueno.="" como="" con="" de="" depresi="" discriminaci="" educativo="" el="" en="" enza="" estado="" familiar="" hospitalario="" ic95="" mbito="" menor="" movilidad="" n="" nivel="" o:p="" o="" p="0,006)" padecer="" percibir="" probabilidad="" problemas="" propio="" relacion="" relacionaron="" renales="" salud="" se="" seos="" significativamente="" sufrir="" tener="" un="" una="" verg="" y="">
El 15% de los participantes ingresaban menos de 500 euros al mes y el 31% cobraban entre 500 y 1.000 euros mensuales. Ello situaría a un porcentaje muy significativo de los participantes por debajo del umbral de la pobreza.
Un 67% de los participantes manifestó sentirse solos algunas veces (40%) o a menudo (27%), un 29% se sentían aislados algunas veces y el mismo porcentaje se sentían dejados de lado algunas veces.
El 27% de las personas encuestadas refirieron haber sentido vergüenza por causa del VIH, el 36% tener una baja autoestima y el 52% miedo a experimentar rechazo por la misma causa. Unos porcentajes claramente inferiores, pero significativos, manifestaron experimentar estas sensaciones negativas por causa de la edad, por lo que la infección por el VIH y edad se retroalimentarían.
En cuanto a la parte cualitativa del estudio, se entrevistó a 25 personas residentes en varias ciudades españolas. Todas las personas entrevistadas tenían 50 años o más, y llevaban entre 11 y 33 años viviendo con el VIH.
Tras un riguroso y complejo proceso de análisis, se identificaron 4 grandes áreas que describen de forma general la experiencia de envejecer viviendo con el VIH: a) Morir en vida: el diagnóstico del VIH; b) La reacción de los otros: deambulando entre el apoyo y la discriminación; c) Aprender a cuidarme: estrategias de autocuidado y superación; c) El mañana ya está aquí: afrontando el envejecimiento. Esto significa que, tras el diagnóstico de infección por el VIH, se inicia una trayectoria de vida difícil, donde prácticamente todo les resultaba desconocido; un camino marcado por el sufrimiento y condicionado por las reacciones de los demás (esto es, tanto personas como instituciones). Los años fueron pasando y la necesidad de sobrevivir les exigió luchar y a aprender a cuidar su vida, hasta llegar a la actualidad, un momento, también difícil y al que les parecía imposible llegar. El presente no está exento de problemas: destaca un estado de salud mejorable, las dificultades económicas y la soledad no deseada que refieren gran parte de los participantes.
La parte cualitativa de este estudio ha permitido mostrar que las personas con el VIH se enfrentan a una vida difícil que pone en riesgo la estabilidad emocional, física y social. Es importante subrayar que las personas participantes aprendieron a superar estas dificultades casi de forma espontánea y, en la mayoría de los casos, con ayuda informal. Por tanto, es necesario analizar y reflexionar sobre los modelos de atención social y sanitaria actuales, en busca de ideas que permitan la intervención profesional precoz, por ejemplo, en aspectos como la soledad no deseada, así como de la fragilidad económica de las personas mayores con el VIH. Por último, y no menos importante, es necesaria más investigación que permita saber la forma, el contenido y el momento de las intervenciones para la mejora de la salud de las personas mayores que con el VIH.
Tomados en su conjunto los resultados de estudio, se puede afirmar que las personas con el VIH en España que se hacen mayores no son un grupo de población homogéneo. No todos los pacientes tienen las mismas experiencias, preocupaciones o necesidades. La experiencia del VIH puede marcar, en mayor o menor medida, el modo en el que los pacientes enfrentan al envejecimiento.
Las personas con el VIH se hacen mayores en España y la atención sanitaria, sociosanitaria y comunitaria debe adaptarse a esta nueva realidad. Los participantes de este estudio coinciden en que el paciente mayor con el VIH debe ocupar el centro de la atención; sin embargo, con demasiada frecuencia sus voces están ausentes de cualquier debate e incluso de la agenda del activismo del VIH. Por ello, resulta fundamental la implementación de intervenciones biopsicosociales que mejoren la calidad de vida relacionada con la salud, contribuyan a un envejecimiento saludable y que cuenten en su diseño con la opinión de las propias personas mayores con el VIH.

Nos formamos para hacerlo mejor

Queremos que nuestros servicios de atención siempre contribuyan a aumentar el bienestar de todas las personas que los usan, y que nuestras acciones siempre sirvan para la protección de los derechos sexuales y reproductivos. Por ello no dejamos de formarnos.
La jornada “En sus zapatos. Cómo comunicar para el cambio social” y el taller “Formación artivista” son dos de los últimos ejemplos.
En el primero hemos contado con la colaboración de la Federación  Internacional de Planificación Familiar (IPPF) para compartir  los resultados de un estudio sobre los valores, estilos de vida y actitudes hacia los derechos sexuales y reproductivos de las personas a las que nos dirigimos y para aprender a comunicarnos mejor con ellas y a convertir en historias movilizadoras nuestros mensajes.


En el segundo, el equipo formativo de Órbita Diversa nos ha “sumergido” en el artivismo, o lo que es lo mismo: el uso de las artes como herramientas de comunicación en la diversidad y para el fomento de la participación social. A través de las distintas expresiones (teatro, movimiento, fotografía, cine, dibujo y artes visuales, literatura, poesía, música), con perspectiva feminista, LGTBIQ+ e intercultural, nos han proporcionado herramientas de transformación personal y comunitaria, de resolución de conflictos y de convivencia.