lunes, 26 de marzo de 2018

España suspende. Presentamos informe a ONU

La FPFE es una de las 36 organizaciones que presentan informe ante el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, que está examinando a España. Los derechos sexuales y reproductivos, mal parados.

El informe sombra analiza cómo, desde 2012, las políticas y normas de austeridad adoptadas al amparo de la crisis económica y bajo el pretexto de reactivar la economía, han causado una importante regresión en el reconocimiento y el disfrute de los derechos económicos, sociales y culturales (DESC) y han ampliado la brecha de desigualdad económica y social. Además de en los derechos sexuales y reproductivos desde el derecho a la salud, el informe se centra también en el derecho al trabajo y el máximo de los recursos disponibles.

Las organizaciones, entre las que además de la FPFE está la Asociación de Planificación Familiar de Cataluña y Baleares, informan al Comité DESC de que la Estrategia Nacional de Salud Sexual y Reproductiva aprobada en 2011 no ha contado apenas con presupuesto para su aplicación “ni se ha aplicado en su conjunto”. Resaltan el impacto del Decreto 16/2012 por el que se ha afectado a las mujeres inmigrantes “al privarlas del acceso gratuito a os servicios de salud sexual y reproductiva, al impedir su acceso a interrupciones voluntarias de embarazo y al no permitir que puedan disfrutar de medidas de planificación familiar”.  Denuncian los impedimentos burocráticos y temporales que obligan a muchas mujeres a interrumpir voluntariamente su embarazo al margen del sistema sanitario público. 

Advierten de que “el acceso a la anticoncepción de urgencia es desigual en las distintas comunidades autónomas” y denuncian que hay grandes inequidades en la atención a la anticoncepción entre comunidades. El informe indica que, por ejemplo, sólo 6 CC.AA. han realizado campañas de sensibilización en los últimos 5 años, lo que se traduce en que en este tiempo “más de cinco millones de mujeres en edad fértil no han recibido información institucional sobre el uso de anticonceptivos”.  Se informa al Comité DESC, además, de que “se ha reducido el número de anticonceptivos financiados por el Sistema Nacional de Salud”.

La educación sexual es también materia de este informe que se espera que el Comité de Naciones Unidas tenga en cuenta durante las sesiones de evaluación a España. En él se recuerda que el Sistema Nacional de Salud no ha incorporado de manera clara ni suficiente la educación para la salud sexual y reproductiva, y tampoco en los centros educativos, en los que, cuando existe, esta materia carece de sistematización “y muchas veces, de contenidos científicos actualizados”. El informe incluye también carencias para combatir la violencia sexual o para prevenir y tratar el VIH, entre otros asuntos.
Por todo ello, las organizaciones firmantes del informe, entre ellas la FPFE, plantean unas recomendaciones para que el Estado español desarrolle “un marco de actuación y protección integrado e integrador que incorpore la diversidad de prestaciones relacionadas con los derechos y la salud sexual y reproductiva”:

Ø  Evitando las situaciones de inequidad que se producen entre comunidades autónomas.
Ø  Trabajando desde la educación y la prevención.
Ø  Incorporando a los servicios a toda la población (sin importar la situación administrativa o la edad y poniendo el énfasis en las diferentes vulnerabilidades y discriminaciones).
Ø  Supervisando que la objeción de conciencia de profesionales no se convierta en una barrera para las mujeres que quieren realizar una interrupción voluntaria del embarazo.
Ø  Ampliando la legislación a las violencias de género fuera del marco de la pareja o expareja, dotándolas también de asistencia, protección, justicia y reparación.
Ø  Asignando un presupuesto adecuado que permita abordar todas las áreas relacionadas con la salud y los derechos sexuales y reproductivos.
Ø  Financiando de forma adecuada los programas para enfrentar la violencia machista y promover la equidad de género.
Ø  Asegurando que las políticas económicas y sociales adoptadas tengan en cuenta las diferentes consecuencias sobre los derechos de las mujeres y la igualdad, tal y como recomendó el CEDAW en 2009.

Junto con la FPFE, firman este informe las siguientes organizaciones: Center for Economic and Social Rights (CESR),Médicos del Mundo, Oxfam-Intermón, Observatori DESC, Asociación de Economía de la Salud (AES), Federación de Asociaciones en Defensa de la Sanidad Pública (FADSP), Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC), Sociedad Española de Salud Pública (SESPAS), Asociación de Enfermería Comunitaria, Comisiones Obreras (CCOO), Sindicato Unión General de Trabajadores (UGT), ARI-PERU, Asociación con la A, Asociación de Mujeres Integradoras para la Igualdad Psicosocial (AMILIPS), Asociación Feminista Tiemar, Asociación de Investigación y Especialización sobre Temas Iberoamericanos (AIET), Asociación de Planificación Familiar de Catalunya I Balear (APFCIB), Asociación de Usuarios de la Sanidad de la Región de Murcia, Centro de Estudios e Investigación sobre Mujeres (CEIM), Ciudadanía Contra la Exclusión Sanitaria (CESIDA), Federación Mujeres Jóvenes, Forum de Política Feminista, Frente de Lucha Feminista (FLF), Fundación Haurralde,  Iniciativas de Cooperación Internacional para el Desarrollo (ICID), Liga Internacional de las Mujeres por la Paz y la Libertad  España (WILPF), Medicusmundi, ODUSALUD, Oxfam-Intermón, PASUCAT, Red Transnacional de Mujeres/Networkwoman,  Salud por Derecho, SOS Racismo, Trabajando en Positivo, y Women´s Link Worldwide (WLW).






La violencia contra la infancia se dispara

Los casos de maltrato a menores en España se cuadruplicaron en ocho años hasta alcanzar los 5.930 en 2016 n En seis de cada diez el agresor es un familiar.

No se ve, pero existe. El maltrato contra los menores también se da en España. Es más, los casos se han cuadruplicado en los últimos ocho años hasta alcanzar los 5.930 en 2016, frente a los 1.487 de 2009. La Fundación ANAR alerta, además, del aumento de los casos de violencia ejercida contra los menores en España entre 2009 y 2016 por parte de las parejas de los padres del niño hasta un 7,8% del total en 2016, cinco puntos más que en 2009.

El informe Evolución de la Violencia a la Infancia en España según las Víctimas presentado por esta fundación en el Congreso de los Diputados es escalofriante: en este periodo, los teléfonos de atención al menor de esta fundación atendieron 2,4 millones de llamadas, que dieron lugar a un total de 25.312 casos de violencia ejercida hacia un menor de edad.

En el 58,6% de los casos, la propia familia es la agresora. Este porcentaje aumenta hasta un 67,8% si se incluye a las nuevas parejas de los padres biológicos del menor, que en 2016 fueron las agresoras en un 7,8% de los casos, cinco puntos más que en 2009 (cuando representaban un 2,2%). El principal agresor es el padre biológico, que es el responsable de la violencia en uno de cada tres casos (34,4%). Mientras, desciende el número de casos de madres agresoras, pasando del 37,6% en 2009 al 24,2% en 2016 (uno de cada cuatro casos). Más de la mitad de las víctimas son agredidas por ambos padres biológicos (53,1%). Del total de 25.312 casos de violencia ejercida hacia un menor de edad registrados por la Fundación ANAR, 3.605 eran casos de situación de riesgo o desamparo que presentaban una gravedad de urgencia alta y requirieron una intervención urgente por parte del Teléfono ANAR con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y servicios sanitarios de emergencias. Según ANAR, Los niños tardan una media de dos años en contar lo que está pasando.

Dentro de la violencia que sufren los menores, la Fundación ANAR ha observado un "alarmante" aumento de la violencia de género (682%), maltrato psicológico (604%), violencia escolar (584%), ciberacoso y grooming (410%), maltrato físico (304%), expulsión de casa (180%), abuso sexual (178%), violencia de un adulto a un menor en la escuela (171%), problemas de conducta (136%), agresiones extrafamiliares (93%) y abandono (73%). El informe revela también que la edad media de los niños, niñas y adolescentes que sufren cualquier forma de violencia ha disminuido hasta los 11,5 años -antes se situaba en 12,3-. También ha descendido la edad a la que comienzan las agresiones hasta los 9,6 años, frente a los 10,4 de 2009. Asimismo, ha aumentado el número de casos entre los 5 y los 12 años, que han pasado de representar el 14,5 al 22 por ciento del total.

Respecto al género de la víctima, de las cifras se desprende que en los últimos ocho años han aumentado tres puntos los casos de niñas víctimas de violencia, del 54,1 al 57,3% frente al 42,7% de niños. Esto es debido, según explica ANAR, a que en el 75% de los casos de abuso sexual las víctimas son niñas.

Además del número, también esta entidad alerta del incremento en la violencia, ya que en el 62,2% de los casos la agresiones fueron diarias, la duración -en el 58,6% se prolongaron durante más de un año- y la gravedad -el 98,5% fueron de gravedad alta o media-. Según ANAR, se ha incrementado de forma notable la violencia física fuerte -que ha pasado del 22,4 al 27,1%- y los insultos -del 31,6 al 44,8%-.


‘Sexting’ entre adolescentes, una práctica en aumento y cada vez más pronto

Uno de cada siete jóvenes envía mensajes de contenido sexual (eróticos o pornográficos) y uno de cada cuatro, los recibe.

Desde 2009, la prevalencia del sexting, práctica de riesgo que consiste en compartir electrónicamente material sexualmente explícito, se ha incrementado exponencialmente. Según un meta-análisis publicado a finales de febrero en la revista JAMA Pediatrics, un número considerable de jóvenes menores de 18 años participan o han participado en prácticas de sexting en algún momento; en concreto 1 de cada 7 (15%) enviando material sensible y 1 de cada 4 (27%), recibiéndolo.

Si bien la prevalencia de sexting fue mayor entre adolescentes de más edad y en dispositivos móviles versus ordenadores, el estudio pone sobre la mesa una cuestión a la que prestar especial atención: la entrada de preadolescentes de entre 10 y 12 años en las prácticas de sexting, un grupo de edad que para Jorge Flores Fernández, experto en el uso seguro de las TIC y fundador en 2004 de PantallasAmigas, es especialmente vulnerable. “El aumento de la prevalencia y la práctica a edades más tempranas tiene que ver con que actualmente hay una mayor disponibilidad de la tecnología: tenemos más dispositivos portables, cada vez más baratos y con conexiones también cada vez más económicas, por lo que las limitaciones que podían existir antes ahora no están. Por otro lado, la edad de uso de la tecnología está disminuyendo y esto afecta a que los adolescentes entren antes a este tipo de prácticas de riesgo; pero no lo hacen tanto por una cuestión de tipo sexual sino más bien como una forma de travesura, por llamar la atención o por aburrimiento. Al final tienen tanta disponibilidad que acaban haciendo cosas que quizás no harían si no existieran tantas facilidades”, cuenta Jorge Flores.

Según datos recientes del INE, con 11 años más de la mitad de los niños disponen ya de un móvil. Expertos como Jorge Flores insisten en que no existe una edad más adecuada para comprarles el primer teléfono, sino que se trata más de una cuestión de madurez y habilidades. “Es como compararlo con a qué edad puede meterse al agua solo, o cuándo puede comenzar a esquiar. Todo va a depender de la preparación de sus padres y monitores, más que de una edad concreta. Con el uso de la tecnología ocurre algo parecido, depende más del acompañamiento, del conocimiento y del tiempo que se les dedique. Pese a todo, por establecer un marcador, considero que tener autonomía plena con un móvil conectado a internet y redes sociales me parece inadecuado especialmente en el caso de menores de 13 años”, explica el fundador de Pantallas amigas, quien considera que el grupo de preadolescentes o de adolescentes de menor edad, de 10 a 12 años, no es capaz de ver los riesgos que suponen prácticas como el sexting en comparación con un adolescente más mayor “y que puede tener una mayor conciencia de lo que está haciendo”.

Riesgos del sexting

Son múltiples los riesgos potenciales derivados de la práctica del sexting. Entre otros, ocurre que si algo se hace en privado y trasciende a lo público, el derecho a la intimidad, al honor y a la propia imagen se ven vulnerados. También, como menciona Jorge Flores, este tipo de prácticas pueden ser un indicador de víctima potencial para depredadores sexuales en el sentido de que “son personas que realizan prácticas de riesgo”, lo que las pone en el punto de mira. Detrás del sexting se encuentran casos de venganza, abuso y chantaje económico, emocional o sexual que, en el caso de las niñas o adolescentes, aumentan en cierto modo la victimización por lo arraigado de determinados estereotipos o tópicos en lo social. “Se las señala y se las ridiculiza con más ensañamiento y esto puede tener consecuencias fatales como el suicidio. Lo hemos podido ver en casos como los de Jessica Logan o Amanda Todd en 2012, ambas son ejemplos claros de suicidios por el ciberbullying iniciado a partir de la publicación no consentida de una imagen cedida en la intimidad en un caso a su pareja y en otra a un desconocido”.

Detrás del sexting se encuentran casos de venganza, abuso y chantaje económico, emocional o sexual que, en el caso de las niñas o adolescentes, aumentan en cierto modo la victimización.

Según Sheri Madiga, profesora asistente en el departamento de psicología de la Universidad de Calgary (Canadá) y directora del estudio publicado en JAMA Pediatrics, el sexteo no consentido (es decir, el reenvío de imágenes o vídeos sin consentimiento) o las formas coercitivas de sexting (es decir, cuando se presiona a alguien para enviar un mensaje), “pueden, comprensiblemente, causar considerable angustia a los adolescentes”. También tiene graves consecuencias legales potenciales. “El sexting puede parecerse mucho al comportamiento sexual: cuando es consentido, hay muy pocas consecuencias negativas para la salud, pero el sexting no consentido o forzado (al igual que el sexo no consensuado o forzado) está relacionado con mala salud psicológica”, añade.

Si bien podría pensarse que el sexting consentido puede relacionarse con conductas impulsivas y de riesgo, como una mayor frecuencia de parejas sexuales, un mayor número de parejas concurrentes y el uso de drogas y alcohol antes del sexo, para Madiga, no todos los jóvenes que sextean están involucrándose en conductas problemáticas, sino que esta práctica puede llevarse a cabo dentro del contexto de relaciones saludables.

En este sentido, tendría mucho que ver la influencia de todo lo que ocurre al otro lado de la red, es decir, el entorno en el que están creciendo los niños y adolescentes actuales y en el que los medios de comunicación y la publicidad influyen en la sexualización temprana de las niñas y niños. Una hipersexualización que, en opinión de Jorge Flores, también se transmite desde determinados contenidos digitales: “Lo vemos en youtubers e instagramers, por ejemplo, que trasladan modelos y mensajes muy relacionados con el sexo y el erotismo, repitiendo unos patrones determinados, bien por convicción, bien por conveniencia”.

Educar una ciudadanía digital responsable

Desde PantallasAmigas trabajan desde hace años en ofrecer diversos recursos online DE tres líneas de actuación diferentes. El primer proyecto partía de la idea de que, dado que quien hace sexting no es culpable de nada pero se expone a unos riesgos, necesita estar informado de esos riesgos. Así nacía Pensarantesdesextear.mx, creada para prevenir el sexting desinformado, bajo presión o sin reflexión, de forma precipitada. Le siguió Sextingseguro.com, enfocado desde la premisa de que si se ha tomado ya la decisión de practicar el sexting, al menos se tengan unas pautas para que se haga con cierta seguridad. Y, por último, Respetoimagenesintimas.com, enfocado a la prevención contra la distribución de material sensible que nos pueda llegar de alguien. “Muchos de los problemas que vienen del sexting parten de lo que la sociedad hace de esas imágenes que reciben, ya que son quienes las hacen virales. El sexting es un fenómeno global, no es solo ese novio sinvergüenza que se enfada y sube una foto para vengarse, puede haberse perdido esa imagen o vídeo y caer en manos de alguien con oscuras intenciones, también es ese pederasta que te busca las vueltas. Y es por eso por lo que es interesante trabajar en todos los frentes”.

Ante la pregunta de qué podemos hacer los padres para que los niños tengan herramientas para hacer frente a este tipo de prácticas de riesgo, Sheri Madiga responde que ella pediría a los padres que fueran “más proactivos que reactivos” en cuanto al sexting de cara a crear una ciudadanía digital responsable. “Tener conversaciones abiertas a edades tempranas, y con frecuencia, no solo cuando surgen preocupaciones. Los padres deben discutir el papel potencial del sexting en las relaciones sentimentales saludables, así como los posibles riesgos y consecuencias. El concepto de presión de grupo, sexualidad, relaciones en línea versus fuera de línea, etc., también debe debatirse en el seno de la familia”. Reconoce Madiga que para algunos padres la idea de hablar con sus hijos sobre sexo puede intimidarles y que agregar el entorno digital a esa ecuación, “que es territorio desconocido para algunos padres”, lo convierte en una doble amenaza. Sin embargo, incide en que es precisamente en la red donde los padres pueden encontrar algunos recursos útiles que les sirvan tanto para informarse de este mundo digital cambiante como para preparar este tipo de conversaciones, como el Common Sense Media’s Sexting Handbook.

Para Jorge Flores, autor de diversos materiales informativos y didácticos relacionados con el grooming, el ciberbullying y el sexting, la primera herramienta que tenemos los adultos es el ejemplo y en ese sentido tenemos mucho que mejorar. “Vamos conduciendo y “whatsapeando”, vamos por la calle tecleando, cogemos una llamada de teléfono mientras estamos comiendo cuando no hay ninguna necesidad, subimos fotografías de cualquiera, incluidos nuestros hijos, sin pedirles permiso, y así un largo etcétera. Los adultos somos muy mal ejemplo para niños y adolescentes en este sentido”, se lamenta. Junto a un mejor uso por parte de los adultos, Jorge añade dos herramientas más a nuestro alcance: el acompañamiento y conocimiento de las aplicaciones y del mundo digital para poder conversar y compartir con ellos esa información; y el empleo de sistemas de control parental.

Jordi Jubany, docente, antropólogo y experto en educación digital y autor del libro ¿Hiperconectados? (Lectio), comparte estas recomendaciones de Flores, y añade que puede ser de utilidad compartir con ellos desde que son pequeños los protocolos que deberíamos usar nosotros mismos en la red, como pueden ser si todo lo que colgamos es útil, es veraz y tiene buena finalidad. Según Jubany, hay que prestar atención a la necesidad de desarrollar nuestra identidad digital y el sexting es un buen ejemplo. “Nuestra huella puede verse si nos buscan desde Google, Facebook o Instagram. Y todo lo que digitalizamos, enviamos o colgamos es susceptible de encontrarlo en un contexto no previsto. Tenemos que aprovechar estos casos reales de malas prácticas que conocemos en nuestro entorno y en los medios de comunicación para tomar conciencia, aprender de nuestros errores y utilizarlos educativamente. Es muy importante mantener los canales de comunicación abiertos con nuestros jóvenes en un entorno conectado que es distinto al que nos educamos”, concluye.


2010 ABORTO LIBRE: LA MUJER DECIDE

Isabel Serrano: "Contar con el permiso paterno no disminuye el aborto, lo retrasa y lo hace más peligroso"
Como ginecóloga, feminista y miembro de la Federación de Planificación Familiar Estatal, Isabel Serrano siempre ha estado al frente de cualquier ataque contra la libertad de la mujer a decidir ser o no madre. Durante años ha concienciado con su trabajo sobre la educación sexual, los métodos anticonceptivos y sobre el derecho al aborto con todas las garantías. Recordamos con ella qué aportó a las mujeres españolas los cambios del año 2010.

¿Desde la primera ley del aborto hasta ese año 2010 qué veía que estaba mal aún?

Las cosas funcionaban porque ante leyes restrictivas la gente busca resquicios. Se atendía en las clínicas privadas en base a los supuestos de grave riesgo para la salud física y psíquica de la mujer pero había importantes obstáculos. Por un lado era absurdo tener que camuflar el derecho a decidir cuándo ser (o no ser) madre bajo el sinsentido de catalogar a las mujeres como "enfermas mentales". Por otro, era injusto que muchas mujeres, precisamente las más pobres y vulnerables, las que no sabían dónde acudir y sentían miedo ante algo que creían ilegal, o no tenían medios económicos para costeárselo, pusieran en riesgo su vida retrasando lo que, en condiciones normales, podrían resolver tempranamente.

En su práctica como ginecóloga, ¿qué realidad era la que veía y vivía con las mujeres que querían abortar y no podían integrarse en los supuestos de la ley del 85?.

Había un problema muy especial con las más jóvenes, las que tenían 16 y 17 años, porque era imprescindible contar con permiso materno y paterno y en determinadas situaciones, precisamente para las que vivían en peores condiciones, no era posible. Se daba la paradoja, por ejemplo de que una joven que ya tenía un hijo/a, si se veía en la necesidad de abortar antes de los 18, tenía que pedir permiso. Aquellas deficiencias hacían que mujeres, jóvenes y adultas, optaran por acudir a personas no cualificadas que de manera casera y peligrosa les provocaban un aborto. Aunque al principio de la ley de 1985, y antes, muchas mujeres españolas iban a abortar a Inglaterra, Holanda o Francia, con el drama añadido que ello suponía, con el paso del tiempo eran muy pocas la que viajaban al extranjero para abortar.

Los cambios que se realizaron en 2010 qué supusieron, porque muchos no estuvieron exentos de críticas políticas e ideológicas.

La crítica ideológica y religiosa siempre ha existido y existirá pero en aquellos años el país avanzó mucho en derechos civiles, ciudadanos, y también en derechos sexuales y reproductivos. La mayoría creía que vivíamos en una gran hipocresía y que no podía ser que según el estatus social o económico o la Comunidad donde se viviera, para algunas mujeres fuera relativamente fácil y para otras tremendamente difícil. La ley consiguió visibilizar la discriminatoria situación que vivían las mujeres, reconocerlas como beneficiarias de derechos fundamentales, disminuir barreras de acceso por motivos económicos, sociales o de lugar de residencia y favorecer una mayor implicación de los servicios públicos de salud. El otro gran beneficio de la ley es que estableció cauces para hacer efectivas medidas de educación sexual y acceso a métodos anticonceptivos, incluidos a la píldora del día después, única forma de prevenir los embarazos no deseados que son los que terminan en aborto voluntario.

Algunos colectivos decían que esos cambios producirían más abortos, ¿cuál fue la realidad?

Pensar eso es creer que las mujeres actúan irresponsablemente, por capricho, y considerarlas inmaduras para decidir libremente. También decían que las mujeres iban a utilizar el aborto en lugar de anticonceptivos y nada de eso ha sido verdad. Las cifras son claras: la interrupción voluntaria del embarazo está disminuyendo de manera progresiva siendo la tasa (número de abortos por 1000 mujeres en edad fértil) de 2016 el 10,36, la menor de los últimos 10 años.

"La interrupción voluntaria del embarazo está disminuyendo de manera progresiva"

Uno de los puntos más críticos fue también la posibilidad de que las mujeres con 16 o 17 años pudiesen abortar sin el permiso paterno. ¿Para el colectivo feminista fue uno de los puntos por donde más les atacaban?.

A los sectores más conservadores siempre les ha dado mucho miedo que las personas, sobre todo si son jóvenes, mujeres, o con alguna discapacidad, pudieran disfrutar de una sexualidad placentera y elegir sobre su capacidad reproductiva. Por eso, insistían en la autorización expresa de los padres. Se manipuló la realidad porque la ley de 2010, considerada limitada para una parte del movimiento feminista, establecía que estas adolescentes tenían que informar a sus padres pero que, en caso de grave conflicto intrafamiliar, ese requisito podía salvarse. En el tiempo en que estuvo vigente no hubo ningún problema: la inmensa mayoría de ellas contó con el apoyo de sus padres informados y fue una medida muy positiva para quienes no podían contar con ellos. Ha sido un gran retroceso que el gobierno volviera en ese punto a la ley de 1985. La obligación de contar con el permiso paterno no disminuye el aborto, simplemente lo retrasa y lo hace más peligroso.

¿Qué sigue quedando pendiente sobre el aborto en España?

Primero desandar lo que el Partido Popular cambió respecto a las jóvenes de 16 y 17 años ¡bastante problema es ya verse obligada a abortar y no tener padres en los que apoyarse! Después, reducir las desigualdades territoriales que aún persisten: en algunas Comunidades el circuito para acceder a un aborto, el acceso al aborto farmacológico o conseguir métodos de prevención es mucho más fácil que en otras. También está pendiente, en mi opinión, una mayor implicación del sistema sanitario público. Aunque ha mejorado habría que conseguir que cada mujer que se enfrenta a un aborto sea atendida en su propia Comunidad y pueda elegir no solo el método, quirúrgico o farmacológico, éste último hasta las 7-9 semanas, sino también el hospital o centros sanitario donde desee ser atendida.


El 8M y la centralidad del cuerpo

El cuerpo se ha entendido como un campo de batalla violentado y agredido, como fuente de subjetividad y de procesos identitarios, y como la prueba irrefutable de nuestra necesidad de cuidados.

El 8M ha sido un éxito sin paliativos. Un éxito que ha superado las previsiones más optimistas y que ha sorprendido incluso a quienes seguían muy de cerca la convocatoria. La movilización de las mujeres ha dejado fuera de juego a buena parte de los partidos, a quienes intentaron demonizarla y fragmentarla, y a quienes no supieron calcular sus dimensiones.

En este 8M ha quedado claro que la vivencia colectiva de las mujeres puede ser más movilizadora que los discursos pretenciosos y las disputas vacías; que las etiquetas que las dividen entre trabajadoras y “no trabajadoras” empiezan a ser irrelevantes; que la caricaturización del feminismo, el paternalismo soberbio y la violencia dialéctica de columnistas y medios de comunicación, no tenían ningún recorrido. Todos han claudicado. Las mujeres han demostrado que los sindicatos de las dos horitas, las habían infravalorado. Que hoy el mundo del “empleo” no es la única fuente de socialización, que las identidades no son rígidos compartimentos laborales, y que no puede seguir obviándose el carácter patriarcal de nuestro sistema productivo.

La política institucionalizada, en sus diferentes formatos, se ha descubierto incapaz de prever y canalizar la protesta, y, en muchos casos, también incapaz de comprender el tejido de lo común que tenía por delante. Las mujeres han optado abiertamente por una conexión y una interacción no mediada.

Entre otras cosas, el 8M español ha sido la respuesta a muchas de las preguntas y carencias que no ha sabido solventar el feminismo institucional. Un feminismo que se ha ocupado de atender a las demandas de representación de las mujeres, pero que no ha conseguido mejorar sustantivamente su situación global.

Como ha señalado mi buena amiga Laura Gómez, en estos años, la agenda de igualdad se ha centrado, sobre todo, en impulsar el acceso de las mujeres al mercado como mano de obra barata y flexible, y en promover un cambio de valores que reconociera a las trabajadoras como ciudadanas, subalternizando, colateralmente, a las que “no trabajaban”. Las acciones afirmativas han acabado teniendo un impacto más positivo sobre la competitividad del mercado que sobre el nivel de vida de las mujeres, y, más allá de ciertos ajustes, no han logrado subvertir las desigualdades que están en el origen de su discriminación y su opresión.
El 8M ha clamado, además, contra un feminismo homogeneizador, abstracto y desempoderante, que ha sido más sensible a los lobbies feministas que a su reivindicación organizada. Estos lobbies de salón, que fueron útiles por un tiempo, han acabado funcionando como el dique de contención de un feminismo más materializado y relacional, que es el que ahora está liderando el nuevo asalto.

Las temáticas movilizadoras del 8M marcarán el futuro de las mujeres en España, y, en su mayor parte, se han articulado alrededor de la centralidad del cuerpo; una centralidad que ha sido el fruto de un efecto mariposa y cuyo eco se ha dejado sentir en lugares tan remotos como Italia, EEUU, Argentina, México o Chile. El cuerpo se ha entendido como un campo de batalla violentado y agredido, como fuente de subjetividad y de procesos identitarios, y como la prueba irrefutable de nuestra necesidad de cuidados.

Hasta la peineta de tener que estar a dieta / Yo elijo cómo me visto y con quién me desvisto. Las mujeres se han alzado frente a la mercantilización del cuerpo como objeto de reclamo, de intercambio sexual, agresión, explotación y violencia sexual.
Las limitaciones de la ley de violencia de género, que el Pacto de Estado ha querido superar torpemente, su deficiente aplicación y las resistencias judiciales de las que ha sido objeto, no han podido evitar que casi 1000 mujeres hayan sido asesinadas desde 2002-2003, ni que un 1,4 millones de mujeres y niñas hayan sido víctimas de violencia sexual en este país. Los casos de Diana Quer, Nagore Lafagge o de “la manada”, demostraron, además, que esa resistencia era compartida por una buena parte de la sociedad que también se ocupó de revictimizarlas. El hecho de que muchos casos de violencia sexual afectaran, sobre todo, a chicas jóvenes, ha prendido en los centros de secundaria y en las Universidades, alimentando la sororidad y la empatía de quienes se pensaban seguras y protegidas. Quiero ser libre y no valiente / Sola y borracha quiero volver a casa / Los violadores existieron antes que las minifaldas, fueron eslóganes que se gritaron por toda España.

Con pene o con vagina, mujeres combativas. El cuerpo se ha concebido también como una fuente de subjetividad, de deconstrucción de identidades o de reivindicación de derechos. Los procesos identitarios asociados al cuerpo, han sido la bandera de una diversidad de género que se ha convertido en el caldo de cultivo de un sinfín de delitos de odio. En 2016, los delitos de odio asociados a la LGTBIfobia aumentaron en un 36%. La LGTBIfobia, la homofobia, la transfobia y la bifobia, saltaron a las calles con el autobús tránsfobo de HazteOir, que venía a echar gasolina al fuego y que fue objeto de una virulenta contestación. Entretanto, el Orgullo se ha apoderado de las calles de las grandes ciudades españolas, en un tono tan atractivo como empoderante. Y puede decirse, incluso, que el feminismo académico más joven es hoy, eminentemente, queer. 

No sé si yo salí de tu “costilla”, lo que sé es que tú saliste de mi “coño” / No soy Siri, búscate la vida / Manolo, hazte la cena tú solo / Te paso delantal, buen negocio, nunca te faltará trabajo. El cuerpo como objeto de cuidados, la apelación a la vulnerabilidad como un signo identificador de lo humano, ha subrayado la relevancia de las mujeres, tanto en el ámbito reproductivo como productivo, así como la dependencia que todos tenemos de ellas en su rol tradicional de cuidadoras.

La corresponsabilidad, el deber de cuidar, el derecho a cuidar y a ser cuidado, nuestras plusvalías afectivas, han sido la cabeza de lanza de una narrativa revolucionaria que bascula sobre las experiencias más cotidianas y concretas de las mujeres. Y en este punto se han encontrado las abuelas, con las hijas y las nietas ( Lo que no tuve para mí, que sea para vosotras, rezaban algunas pancartas). La solidaridad de nuestras mayores, que sostienen a varias generaciones con sus exiguas pensiones y que cultivan una cadena de cuidados sin las que sus hijos ni siquiera podrían trabajar (aún en condiciones precarias), comparte su raíz con la actual movilización de pensionistas que ha superado ya todas las expectativas. Precisamente, esta misma crisis de cuidados que suplimos con nuestras abuelas, ha visibilizado también a las migrantes cuidadoras, infraciudadanas e inframujeres, de las que también dependemos.

Finalmente, no hay duda de que esta centralidad del cuerpo está también relacionada con la defensa de los comunes y con el papel protagonista que han jugado las mujeres en la resistencia frente al expolio y las privatizaciones de los servicios públicos. De hecho, no es casualidad que las organizaciones que en España han luchado contra los desahucios y la pobreza energética, las que más han apoyado las remunicipalizaciones de las fuentes energéticas y el agua, han estado compuestas y lideradas, mayoritariamente, por mujeres (una pauta que podemos encontrar en todas partes del mundo).

En fin, puede decirse que el 8M ha sido el reflejo de voces diferentes y mil veces contradictorias unidas por un relato y un horizonte común; conscientes todas ellas de que la contingencia de un cuerpo puede ser el motor de la historia.


Acaban de probar la píldora anticonceptiva para hombres y parece que funciona

Todavía en fase experimental, la píldora se toma una vez al día y logra disminuir la testosterona y hormonas que producen el semen.

La píldora anticonceptiva podría dejar de ser algo solo de mujeres. En Chicago, durante la reunión anual de la Congreso de Endocrinología (ENDO) 2018, se ha presentado un prototipo de la píldora masculina que se están investigando.

El fármaco es similar a la que conocemos: se toma una vez al día. En este caso, comienza a ser efectiva al mes de tomar. El estudio -que involucró a 83 hombres sanos entre 18 y 50 años- mostró que reduce los niveles de testosterona y hormonas necesarios para la producción de semen.

El principio activo que integra se llama Dimethandrolone undecanoate (DMAU), que frena la creación del esperma. Con una dosis de 400 mg, el equipo de científicos observó que los niveles de testosterona y otros dos hormonas partícipes bajaban. Debe tomarse en la comida.

"El DMAU es un importante paso adelante en el desarrollo de una píldora masculina de una vez al día”, dijo a Time la principal autora del estudio Stephanie Page, profesora de Medicina en la Universidad de Washington. “Muchos hombres dicen que preferirían una píldora diaria como anticonceptivo reversible, en lugar de inyecciones de acción prolongada o geles tópicos, que también están en desarrollo", agregó.

A pesar de que se encuentra aún en fase experimental, esta píldora no produce graves efectos adversos como otras probadas para hombres. No provoca problemas de erección, ni inflama el hígado y no causa infertilidad. Al mes de dejar la píldora, el equipo de profesionales comprobó que se vuelve a segregar semen. Los efectos secundarios detectados eran un aumento de peso y reducción en los niveles de colesterol bueno. Pero es que la píldora femenina no está exenta de riesgos: puede acarrear dolores de cabeza, vómitos, manchas faciales o manchado intermensual además de cambios graves de humor y depresión.

Los avances ponen encima de la mesa la necesidad de repartir la carga de los métodos anticonceptivos en la planificación familiar. Durante años, la industria farmacológica no ha investigado otra opción para los hombres que no sea el preservativo mientras que las mujeres llevaban DIU, anillos o las famosas píldoras. Parece que esto está cambiando.

En 2017, un ingeniero biomédico del Instituto Indio de Tecnología anunció que había creado una la anticonceptiva masculina, aunque entonces ninguna compañía farmacéutica se había interesado.


lunes, 19 de marzo de 2018

RARA

Hoxe dende o videoforum outras miradas proxectaremos RARA, película elexida para conmemorar neste mes de marzo o día internacional das mulleres, trátase da ópera prima da directora chilena Pepa San Martín onde retrata o poder opresor da heteronormalidade, centrándose nos efectos que ten sobre a fraxilidade dunha adolescente.

#mulleres #familia #lesbofobia #identidade #adolescencia

Pásate este luns 19 de marzo polo CC Cidade Vella, comezamos ás 19:00 h.
Rúa Veeduría 2. 15001 A Coruña



MULLERES QUE TRANSFORMAN REALIDADES



V Xornada de Aseia “Saúde Emocional e Agresividade: Educar en Tempos de Crise

Sigue aberto o periodo de inscripción para a V Xornada de Aseia “Saúde Emocional e Agresividade: Educar en Tempos de Crise”.

Unha temática central nos nosos días, á que tentaremos achegarnos dende unha ollada clínica, educativa e social.
Como outros anos contaremos con conferencias, mesas redondas, obradoiros e espazos para o debate.

Acompañarannos como poñentes, entre outros:
- José Ramón Ubieto. Psicólogo Clínico, Psicanalista e Profesor da Universidade Oberta de Caatalunya (UOC)
- Jerónimo Bellido Pérez. Psicólogo Clínico, Sociólogo, Antropólogo e Director do Instituto Wilhelm Reich Europa.
- Mercedes Oliveira Malvar. Doutora en Filosofía e Coordinadora do Comando da Igualdade




Conversas Feministas Fiadeiras

O grupo de traballo en Igualdade do Ceesg, Fiadeiras, dentro do seu Plan de traballo 2018, vai iniciar unha nova actividade, as Conversas Feministas Fiadeiras.

Trátase de visibilizar e dar valor ó traballo de diversas autoras galegas e, conversar e reflexionar sobre temas como a violencia de xénero, abusos sexuais a menores, transexualidade, ... desde a perspectiva feminista.

A primeira destas Conversas Feministas terá lugar o vindeiro luns 19 de marzo ás 19 horas, no Centro Medra de A Coruña, Avda. de Monelos, 109, entreplanta A. Nesta ocasión conversaremos con Eli Ríos, sobre o seu libro LUNS, novela premiada co Torrente Ballester de narrativa en lingua galega no 2016.

Segundo a propia autora: 'O xerme de Luns é rabia. Hai realidades e situacións que nos acostumamos a lelas na prensa e pasan a ser habituais, normais. Desas que dicimos: unha máis...  E non pode ser, non está ben. Quería escribir un texto que provocase a reacción, as ganas de moverse. Unha novela visceral dirixida directamente ao hipotálamo'.



Niños que se inician en el sexo a través de la pornografía

Los casos de abusos entre escolares plantea la necesidad de revisar la educación sexual de los menores

¿Fenómeno puntual o síntoma de una preocupante tendencia? Las últimas noticias sobre agresiones sexuales en grupo por parte de escolares que tienen como víctimas a otros escolares deberían encender las alarmas. Podrían ser sucesos puntuales, pero también podría ser que fuera la expresión de una corriente subterránea que emerge por saturación aquí y allá, de la que resulta difícil calibrar la fuerza que lleva el caudal oculto.

La violación de un niño de 9 años en Cazorla por parte de cuatro compañeros de entre 12 y 14 años y la violación en grupo de una chica de 16 en Jaén por parte de cinco jóvenes, tres de ellos menores, o la violación de dos mujeres por parte de un chico de 16 años en Sevilla son los últimos casos conocidos de un fenómeno, el de los delitos sexuales cometidos por niños y adolescentes, que según la Fiscalía de Menores va a más. En 2016 se registraron 1.271 delitos y fueron detenidos 433 menores de entre 14 y 17 años, 70 de ellos por violación. Esa cifra supone un aumento del 16,1% respecto al año anterior.

A la espera de estudios académicos y sociológicos precisos sobre la naturaleza y las causas de este aumento, tenemos ya algunos indicios preocupantes sobre las deficiencias de la educación emocional de los chicos y las chicas. Las encuestas del CIS y otros estudios muestran que los estereotipos machistas están aún muy vivos entre los jóvenes y que la idea del amor romántico rebrota también con fuerza entre muchas chicas. Pero lo que parece ser un factor importante en ciertas expresiones extremas de violencia sexual es la forma en que los jóvenes descubren y se inician ahora en el sexo. La mayoría de ellos lo descubre en Internet, y muchos a través de la pornografía. Una investigación reciente ha revelado que el 20% de los niños de 11 y 12 años han practicado sexting, es decir, se han intercambiado fotos de contenido sexual. Pero lo que puede ser más devastador para su equilibrio emocional es el acceso sin restricciones a un tipo de pornografía que cada vez cultiva menos el erotismo y más el instinto animal.

Algunos estudiosos sobre la evolución de este género alertan de que, en la búsqueda de un mayor impacto comercial, se ofrecen imágenes cada vez más fuertes y extremas. De hecho, la pornografía está evolucionando hacia representaciones de la sexualidad en las que abundan comportamientos brutales, de sadismo y dominación en los que con frecuencia aparece algún tipo de violencia física. La pornografía es la primera vía de acceso al conocimiento de la sexualidad para muchos niños, y eso ocurre además a unas edades en las que carecen de madurez emocional para poder contextualizar y gestionar lo que están viendo. No es extraño pues que, en algún momento, lo aprendido a través de esas imágenes se traslade también a su comportamiento.

Muchos padres ni se imaginan qué ven sus hijos en su ordenador. Si les preguntaran cómo querrían que se iniciaran en el sexo, muchos dirían seguramente que con las caricias de un compañero o compañera amorosos y comprensivos. Pero no es así. Muchos se adentran en el sexo en solitario, sin ninguna ayuda de un adulto y emocionalmente indefensos, con imágenes de una sexualidad reducida al puro instinto, con grandes dosis de dominación masculina y carentes de cualquier atisbo de ternura o amor.


Las tecnologías se usan para dar a los jóvenes ideas "de hace siglos", según expertos

Expertos en nuevas tecnologías y sexualidad de toda España coinciden en que a pesar de que se vive en una sociedad muy avanzada en la que se utilizan las nuevas tecnologías se transmiten a los jóvenes ideales "de hace siglos" como el machismo, según se ha afirmado en la IV Jornada Regional "Conectado y Seguro" de Mérida.

Esta jornada ha reunido a más de 200 docentes de Extremadura y a expertos en nuevas tecnologías, sociología y sexualidad del resto del país para tratar la importancia de la educación para combatir, por ejemplo, los estereotipos machistas que se muestran en las redes sociales.

La consejera de Educación y Empleo, Esther Gutiérrez, ha inaugurado el foro, que se ha iniciado con la conferencia "Relaciones amorosas y sexualidad en las redes sociales", impartida por las técnicas del Grupo de Software Educativo de Extremadura, Milagros Rubio y Francisca Sánchez.

En su intervención Sánchez ha asegurado que a través de las nuevas tecnologías se está difunde entre la juventud unos modelos de mujer "que están anclados en el siglo pasado".
A través de estas redes, los jóvenes han normalizado una serie de conductas y esto provoca que no reconozcan como real la violencia digital que pueden ejercer.
Por esto, ha incidido en la necesidad de hacerles conscientes de estás acciones, que se realizan a través de las redes, para que reaccionen frente a ellas.

En este sentido, la técnica ha aseverado que es de "una importancia crucial" incorporar todas estas enseñanzas al aula "de forma transversal".

Por su parte, otra de las ponentes de la jornada, la catedrática de Filosofía y experta en educación sexual, Mercedes Oliveira, ha explicado que hay "muchos problemas" en los centros educativos y los profesores están desbordados porque "no saben cómo atender el acoso a través de las redes sociales".

Los niños aprenden "lo poco que saben de sexualidad" a través de las redes sociales y la pornografía convencional, que es "muy machista y brutal", ha dicho.
Esta imagen de las relaciones sexuales provoca que los jóvenes piensen que lo que ven en internet es "lo normal" y desencadena que éstas relaciones sean "muy insatisfactorias y violentas", con las chicas "cosificadas y como objetos".

Junto a Oliveira ha estado la profesora de Sociología de la Educación en la Universidad de Vigo Amada Traba que ha afirmado que se hace "muy poco" por cambiar la situación.
La juventud es "regresivamente machista" porque los comportamientos sexistas son "mucho más exacerbados que en épocas pasadas" y el problema "no está tanto en las redes sociales" sino en cómo se educa a las personas para que "terminen tomando estas conductas como algo legítimo".