jueves, 23 de enero de 2014

Mujeres y profesionales solicitarán asilo sanitario en la Embajada Francesa


Embajada Francia jueves, 23 de enero a las 16:30 horas. Calle de Salustiano Olozaga, 9 Madrid.

Hoy el aborto es legal y es un derecho, mañana puedes perderlo. Pide asilo en la Embajada de Francia.

La reforma de la ley del aborto que prepara el Gobierno supondría poner fin a la libertad que la actual ley otorga a las mujeres para decidir sobre la continuidad o no de su gestación. Asimismo, este proyecto priva una vez más a los/as profesionales de la seguridad jurídica que proporciona el actual marco legislativo. Con esta petición queremos poner de manifiesto que la reforma puede llevar a miles de mujeres españolas y residentes en España a abortar clandestinamente con los consecuentes riesgos para su salud o tener que viajar al extranjero si tienen recursos para ello.

Por ello, desde la Plataforma Decidir nos hace libres animamos a mujeres, hombres, y profesionales médicos y sanitarios a acudir el próximo jueves 23 a las 16:30 a la embajada francesa para solicitar protección jurídica y asilo. 


Sanidad borra de su web el descenso de abortos con la ley de Zapatero


En 2012, el número de abortos practicados en España bajó en 5.969 con respecto a 2011, cuando hubo 118.359. Son datos oficiales, que figuraban en la web del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Pero ya no están. El departamento de Ana Mato ha borrado todos los registros de 2011 y 2012 del apartado "Datos estadísticos" sobre la interrupción voluntaria del embarazo (IVE).

Como puede comprobarse en las imágenes (más abajo), los datos figuraban en la web hasta hace tan solo unos días. Sin embargo, este lunes es imposible encontrar tanto el número de abortos como otros aspectos clave del aborto en España de 2011 y 2012, tales como franjas de edad de las mujeres que recurrieron a él, comunidad autónoma, tipo de centro, semana de gestación, motivo de la interrupción, nacionalidad o país de nacimiento.

ACTUALIZACIÓN: El Ministerio de Sanidad ha vuelto a publicar, a primera hora de la tarde de este martes, los datos completos en su página web.

En total, alrededor de un centenar de datos que antes ofrecía el Ministerio han dejado de estar bajo ese epígrafe. Consultado por El Huffington Post, el departamento de comunicación de Sanidad ha reconocido un "error informático" de origen desconocido y ha negado "categóricamente cualquier intencionalidad" en la desaparición de los datos. El Ministerio trabaja ahora para restablecer "lo antes posible" versión completa de la web.

Aquí puedes ver las dos tablas:

Aborto en Europa: las restricciones en España hacen temer por los derechos de las mujeres


En Portugal abortar está autorizado hasta las diez semanas de embarazo, frente a las 24 que permiten en el Reino Unido. En Italia es totalmente gratuito, mientras que en Letonia corre a cargo de la mujer. En Irlanda, Polonia y Malta está casi prohibido. Hay casi tantas leyes diferentes sobre el aborto como países en el Viejo continente.

Actualmente el derecho al aborto corre peligro en España por el nuevo proyecto de ley que prepara el Gobierno de Mariano Rajoy, y en Suiza también se está debatiendo sobre el tema. El próximo 9 de febrero, los helvéticos se pronunciarán mediante referéndum sobre el reembolso de la interrupción voluntaria del embarazo. El texto, elaborado por miembros de varios partidos conservadores, cuestiona el pago de los abortos por parte de la Seguridad Social. Según estos políticos, el aborto es una elección privada que no debe ser financiada por el conjunto de los ciudadanos.

En Francia, no se cuestiona el derecho a abortar, pero sus detractores se están haciendo oír. Al igual que el ministro español de Justicia Alberto Ruiz Gallardón, “convencido” de que su ley surtirá efectos en Europa, el colectivo “En marche pour la vie” (“En marcha por la vida”) -próximo al colectivo católico contra el matrimonio gay “La Manif pour tous”- desfiló en París el pasado 19 de enero para pedir la abolición del aborto. Por su parte, “Planning Familial” y otras asociaciones organizan el 1 de febrero en París una manifestación en defensa del derecho al aborto en España.

Recopilación de la legislación sobre el aborto en los países europeos: MAPA

Si la mayoría conservadora del Parlamento español llega a un acuerdo sobre el texto de ley a pesar de los sondeos desfavorables y de las discordias internas (aparentemente tras las elecciones europeas de mayo de 2014), Francia podría convertirse en el destino privilegiado de las mujeres españolas que deseen abortar.

Prohibir el derecho a decidir


Cuando se hizo público el anteproyecto de la Ley de Protección de la Vida del Concebido y los Derechos de la Embarazada, es decir la Ley del Aborto de Gallardon, me asusté. ¿Sería posible que se aprobara una ley que obliga a las mujeres a seguir con un embarazo de 1, 2 o 3 meses que no desean? Luego me cabreé. ¿Es que no se dan cuenta los defensores de la vida que no se pueden imponer sus creencias a los demás? ¿Vamos a permitir los españoles que se imponga a las mujeres el seguir con sus embarazos o irse al extranjero a abortar? Pero ahora sobre todo lo que siento es aburrimiento.

El otro día cometí el error de escuchar una tertulia donde unos cuantos periodistas de derechas (antes se llamaban de centro) defendían la futura ley, hablando sobre la barbaridad que supone matar a niños o abortar con 6 o 7 meses de gestación. Voy a dejar de lado que en su mayoría, los defensores públicos de prohibir el embarazo libre en las primeras 14 semanas son los mismos que critican la educación sexual en la escuela, niegan el matrimonio homosexual, avisan de lo peligroso de utilizar el condón para protegerse de infecciones como el VIH, o ven con buenos ojos que niños y niñas vayan a colegios segregados. Incluso voy a pasar por alto la incoherencia de presentar una ley que prohíbe abortar en el supuesto de malformaciones graves del feto si estas son compatibles con la vida y practicar recortes brutales en la Ley de Atención a las Personas en Situación de Dependencia. Y voy a dejar todo esto de lado porque voy a contestar la premisa fundamental de la que parte el anteriormente progre ministro Gallardon y su séquito autodenominado provida. El anteproyecto dice que "la vida del no nacido constituye un bien jurídico protegido por la Constitución", según ellos el aborto nunca puede ser un derecho, y nunca lo puede ser porque el feto (o como ellos lo suelen llamar, el niño) es un ser humano, una vida que es necesario defender y tiene los mismos derechos que los nacidos.

El problema de cuando empieza la vida humana no es una cuestión que tiene que contestar la biología o la medicina, es un problema filosófico y moral para el que no hay una respuesta única. Como muy bien explicaba el teólogo Enrique Miret "¿quién puede decir cuándo empieza la vida humana? El hecho de que el electroencefalograma no sea plano no quiere decir que esa mínima vida psíquica sea ya vida humana; porque esto también se detecta en un animal, y sobre todo en un primate". Y es que aunque el feto en el futuro pueda llegar a ser un niño, el feto no es un niño. Hasta la semana 22 el encefalograma no muestra una actividad cerebral en el feto (que además es aun intermitente). Hasta esa etapa la actividad de las células nerviosas es solo una actividad primitiva y aislada que en nada es parecida a la compleja actividad cerebral de los primates (incluidos los humanos) y sí con la de otras especies menos complejas.

Los defensores de prohibir el aborto hablan de cómo se puede oír el latido del corazón de un embrión (aunque lo llamen feto o niño) a las 4 o 5 semanas de gestación, cómo un feto con 8 semanas tiene ya las manos y los pies con dedos, o cómo en torno a la semana número 11 tiene sensibilidad a los estímulos, como la luz y el movimiento. Con datos como estos se demuestra según ellos que estamos hablando de una vida humana. Hoy no se duda (o casi nadie lo hace) que la muerte cerebral, entendida como el cese irreversible de la función del encéfalo como un todo, es la muerte, la no existencia del ser humano. Pues esa actividad cerebral y esa función del encéfalo no han llegado a existir hasta después de los cinco meses de gestación.

Quienes defienden que la vida comienza en el momento de la concepción defienden una proposición filosófica o religiosa (que por cierto olvida que el surgimiento de gemelos univitelinos puede darse hasta el día 12 después de la concepción), igual que los que defendemos que sin actividad cerebral no hay vida humana que proteger o los que se apoyan en que ningún feto ha sobrevivido fuera del vientre materno antes de las 22 semanas de gestación y por lo tanto no es una vida humana única e independiente.

Y esto es lo que me lleva a sentir miedo, cabreo y aburrimiento. Observar cómo un grupo de personas quiere imponer su ideología, su moral o su religión a todas las mujeres, llamando asesinas a todas las mujeres que deciden abortar, a todas las personas que les ayuden o incluso a todas las que les defiendan. Y lo hacen sin ver más allá de sus posturas, sin contemplar otras posiciones, otros pensamientos. Lo hacen sin demostrar la más mínima inteligencia de quien comprende y respeta otras posturas diferentes a las suyas. Y lo hacen pisoteando los derechos de las mujeres a decidir sobre su cuerpo y sobre su vida, pisoteando los derechos y las vidas de toda la sociedad que no piensa como ellos.

jueves, 16 de enero de 2014

Los grupos mayoritarios de la Eurocámara, contra la ley del aborto del PP


Creen que va en contra del derecho de la mujer a decidir libremente sobre la maternidad
El grupo socialista europeo teme que otros gobiernos conservadores la imiten

Los principales grupos del Parlamento Europeo, a excepción delPartido Popular Europeo, han pedido hoy al Gobierno español que dé marcha atrás en su reforma de la Ley del Aborto por considerar que va en contra del derecho de la mujer a decidir libremente sobre la maternidad.

El debate formal en el pleno de la Eurocámara tendrá lugar mañana, pero los grupos con mayor representación parlamentaria ya han dejado claras sus posiciones ante esta controvertida norma impulsada por el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, que ha levantado una fuerte controversia en Europa.

La diputada socialista Iratxe García ha criticado el “retroceso histórico” que esta norma supone en “la lucha que miles de mujeres llevan ejerciendo en la UE para garantizar la igualdad de género y el respeto de sus derechos”. El grupo socialista europeo (PES) ha sido el encargado de incluir este asunto en la agenda del pleno que esta semana se celebra en Estrasburgo.

Su líder, Hannes Swoboda, ha mostrado su preocupación por el hecho de que si esta ley se aprueba en España otros países donde gobiernan partidos conservadores podrían imitarla. “Me temo que si esto sigue adelante en España otros países podría percibirlo como un signo de aliento. Es un juego entre la derecha y la extrema derecha. Hay una campaña en Europa contra el aborto y el matrimonio de los homosexuales. Esta tendencia la tenemos que combatir desde el principio”, ha dicho en una rueda de prensa junto a su colega de filas española.

También el grupo de Liberales y Demócratas Europeos (Alde) ha mostrado su “fuerte rechazo” a la ley del aborto propuesta por el Partido Popular español al considerar que “restringe el derecho de la mujer a tener un aborto legal y seguro”. En representación de este grupo intervendrá la eurodiputada del PNV Izaskun Bilbaoquien ha adelantado que esta reforma “va contra la voluntad de la sociedad española, que espera que sus políticos resuelvan los problemas, no crear unos nuevos”.

Mapa interactivo: Center for the Reproductive Laws, The World´s Abortion Laws 2013


El mito del aborto de las menores


Entre las muchas mentiras con las que el Gobierno de Rajoy ha querido justificar su cruel reforma del aborto hay una que destaca sobre las demás. Es esta idea, tan extendida, de que la ley actual permite a las mujeres de 16 y 17 años abortar sin informar a sus padres. Es falso, por mucho que lo repitan políticos como Rosa Díez o varios dirigentes del PP, que incluso llevó el asunto a su programa electoral. "Cambiaremos el modelo actual de regulación sobre el aborto para reforzar la protección del derecho a la vida, así como de las menores". 
La supuesta "protección a las menores" fue una forma elegante de apelar a los padres, un cuerpo electoral muy rentable en una sociedad que sigue siendo tremendamente patriarcal. En España las hijas siguen siendo tratadas en muchas familias como una propiedad del padre, sobreprotegidas y con menos derechos y libertades que los hijos varones. En su momento, la ley de plazos del PSOE fue muy cuestionada, incluso entre algunos dirigentes socialistas - todos hombres-, precisamente por no obligar a las mujeres de 16 y 17 años a pedir permiso. 
La polémica fue tan grande que muchos se quedaron con una idea que no es verdad. Estas menores no abortan en España a espaldas de sus padres. La ley obliga a informar al menos a uno de los dos, salvo que exista "un conflicto grave" de "violencia intrafamiliar, amenazas, coacciones o malos tratos". Son supuestos razonables; no creo que haya quien defienda obligar a una hija a informar de su decisión de abortar a un padre maltratador.


Texto que se entregará en el Congreso de los Diputados


Porque yo decido.

Porque yo decido desde la autonomía moral,  que es la base de la dignidad de una persona, no acepto imposición, o prohibición alguna en lo que concierne a mis derechos sexuales y reproductivos y, por lo tanto, a mi plena realización como persona. Como ser humano autónomo me niego a ser sometida a tratos degradantes, injerencias arbitrarias y tutelas coactivas en mi decisión de ser o no ser madre.

Porque soy libre invoco a la libertad de conciencia como el bien supremo sobre el que fundamentar mis elecciones. Considero cínicos a quienes apelan a la libertad para restringirla y malévolos a quienes no importándoles el sufrimiento causado quieren imponer a todos sus principios de vida basados en inspiraciones divinas. Como ser humano libre me niego a aceptar una maternidad forzada y un  régimen de tutela que condena a las mujeres a la “minoría de edad sexual y reproductiva”.

Porque vivo en democracia y soy demócrata acepto las reglas de juego que deslindan derechos de pecados y ley de religión. Ninguna mayoría política nacida de las urnas, por muy absoluta que sea, está legitimada para convertir los derechos en delitos y obligarnos a seguir principios religiosos mediante sanción penal. Como ciudadana exijo a los que nos gobiernan que no transformen el poder democrático, salvaguarda de la pluralidad, en despotismo.

Porque yo decido, soy libre y vivo en  democracia exijo del gobierno, de cualquier gobierno, que promulguen leyes que favorezcan la autonomía moral, preserven la libertad de conciencia y garanticen la pluralidad y diversidad de intereses.

Porque yo decido, soy libre y vivo en democracia exijo  que se mantenga la actual Ley de salud sexual y reproductiva y de interrupción voluntaria del embarazo por favorecer la autonomía moral, preservar la libertad de conciencia y garantizar la pluralidad de intereses de todas las mujeres.

jueves, 9 de enero de 2014

Los aspectos polémicos de una ley del pasado


El anteproyecto de ley del aborto devuelve a España a un sistema de supuestos despenalizados
El texto presentado por Alberto Ruiz-Gallardón regresa al sistema vigente entre 1985 y 2010
El anteproyecto de ley del aborto presentado por el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, devolverá a España a un sistema de supuestos despenalizados como el vigente entre 1985 y 2010

Fin de un derecho.
El texto elimina el derecho de la mujer a decidir libremente, durante las primeras 14 semanas de embarazo y sin alegar ningún motivo, si prosigue su embarazo o aborta. Se pasará de este sistema, conocido como ley de plazos e instaurado en 2010, a otro modelo en el que solo se permitirá el aborto en dos supuestos: violación (hasta la semana 12 de gestación) o "grave peligro para la vida o la salud física o psíquica de la embarazada" (hasta la 22). Ese riesgo tiene que ser "permanente o duradero en el tiempo".

Acreditación.
La nueva ley prevé que se exijan dos dictámenes médicos que acrediten ese daño para la salud de la mujer. Tendrán que firmarlos dos profesionales sanitarios de la especialidad de la patología alegada, una condición que hasta ahora (tanto con la ley de 1985 como con la actual para los casos de aborto por riesgo para la salud entre la semana 14 y la 22) se ceñía a un solo dictamen. Los dos médicos no podrán trabajar en la misma clínica que luego va a practicar el aborto.

Anomalías.
El anteproyecto elimina el supuesto de aborto por anomalías fetales, aunque enmarca este problema en el riesgo de daño psíquico para la mujer. Si la anomalía fetal es "incompatible con la vida", la mujer podrá alegar daño psíquico sin límite temporal, y abortar acogiéndose a ese supuesto (en ese caso necesitará dos dictámenes médicos: uno sobre la salud de la mujer y otro acerca del feto). Si la anomalía fetal no es incompatible con la vida, la mujer solo podrá alegar daño psíquico hasta la semana 22. Este modelo deja sin cobertura las anomalías fetales que no sean incompatibles con la vida pero sí extremadamente graves e incurables y que se hayan diagnosticado de manera tardía.

Información.
Las mujeres recibirán información sobre las alternativas al aborto por parte de un "colaborador del sistema público", según dijo Gallardón. Aún está por ver qué servicios la facilitarán. Tras este asesoramiento personal -que ahora se limita a información escrita- tendrán que reflexionar durante siete días.

Los expertos en diagnóstico prenatal critican la ‘ley Gallardón’


Consideran que la supresión de aborto por anomalía fetal grave vulnera los derechos de las mujeres y las desampara en situaciones muy complejas y dolorosas.

El anteproyecto de ley de Gallardón restringe la posibilidad de abortar a dos supuestos: violación y riesgo grave para la salud de la mujer.

La restrictiva nueva ley del aborto impulsada por el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, sigue acumulando críticas. A las de la oposición y organizaciones sociales se suman también las de algunas sociedades científicas. La Asociación Española de Diagnóstico Prenatal --unos 400 profesionales-- ha censurado el anteproyecto de ley que, al suprimir el supuesto que permite abortar por anomalía fetal grave, genera “desamparo y desconfianza” en un sistema sanitario que permite el diagnóstico de patologías fetales severas, pero que “limita las opciones disponibles al alcance de cualquier país desarrollado”.

El modelo escogido por Justicia admite la interrupción del embarazo solo en dos casos: violación (hasta la semana 12 de gestación) o riesgo grave para la salud física o psicológica de la mujer; un supuesto en el que incluye el peligro para la salud mental de la mujer por el diagnóstico de una anomalía fetal “incompatible con la vida”. La regulación cubre así algunos casos, sin embargo, deja fuera aquellos en los que la patología sea extrema pero no siempre mortal; algo que ahora sí está cubierto sin límite temporal.

Los profesionales de diagnóstico prenatal —obstetras, genetistas, biólogos— han hecho público un comunicado en el que consideran la nueva ley “un retroceso importante” para los derechos reproductivos. El anteproyecto, dicen, que además del supuesto de aborto por anomalía fetal elimina la opción de que la mujer finalice su gestación sin tener que alegar alguna razón (ahora se permite hasta la semana 14ª), “cercena la capacidad de decisión del individuo” en cuestiones “tan vitales” como la de decidir interrumpir un embarazo. Estos expertos creen que la ley, que obligará a la mujer que decida abortar a que dos médicos certifiquen que existe riesgo para su salud, vulnera sus derechos.


Ponemos en marcha el Tren de la Libertad


Reunidas en Pola de Laviana en nuestra celebración anual de amistad, las mujeres de la Tertulia Feminista les Comadres y de Mujeres por la Igualdad de Barredos consideramos que la reforma de la ley del aborto planteada por el Gobierno de Rajoy constituye un ataque injustificable a la libertad de decidir de las mujeres.

Invitamos a la sociedad asturiana a sumarse a las acciones que se organicen desde los distintos grupos, asociaciones y colectivos de mujeres para conseguir la retirada de ese Anteproyecto de Ley.

Acordamos organizar el TREN DE LA LIBERTAD, que partirá desde Asturias para llegar a Madrid el día 1 de febrero con el fin de exigir que se mantenga vigente la actual Ley de salud sexual y reproductiva y de interrupción voluntaria del embarazo.

Desde el feminismo ni un paso atrás.



Los abortos que ilegaliza la ley Gallardón cuestan en el extranjero entre 550 y 6.400 euros


Si finalmente entra en vigor el borrador de la nueva ley del aborto aprobado hace una semana por el Gobierno que preside Mariano Rajoy, el 91% de las 112.390 mujeres que interrumpieron su embarazo el año pasado sin necesidad de justificar su decisión se verían inmersas en una maraña de trámites para certificar que seguir con la gestación supone un riesgo para su salud física o mental. Asociaciones de médicos y especialistas, y de defensa de los derechos de la mujer aseguran que, ante tantas complicaciones, las mujeres acudirán a métodos clandestinos.

Si tienen medios económicos, se marcharán a países como Reino Unido o Francia, donde existen leyes de indicaciones y plazos similares a la Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de Interrupción Voluntaria del Embarazo que está actualmente en vigor en España.

En Reino Unido, adonde habitualmente viajaban las españolas cuando el aborto era ilegal, someterse a una interrupción voluntaria del embarazo puede costar entre 550 y 700 euros, dependiendo de si es farmacológico –antes de las 9 semanas– o de si se usa o no sedación o anestesia general. Son datos facilitados por Marie Stopes, una organización internacional de planificación familiar con numerosos centros en Reino Unido donde ofrecen servicios para la atención a la salud sexual y reproductiva, entre ellos, interrupciones voluntarias del embarazo. Sus centros realizan un tercio del total de los abortos que se practican en el país.

Al coste de la intervención habría que sumar los casi 100 euros que vale la consulta médica previa y necesaria para efectuar todos los análisis. Según señalan desde Marie Stopes, es recomendable un día de reposo después de la intervención si se va a viajar, por lo que es necesario contar al menos con dos días de alojamiento, que, dependiendo de la ciudad, el precio puede oscilar entre los 40 y 60 euros –los más económicos– por noche en habitación doble. Todo ello sin tener en cuenta el desplazamiento desde España hasta Reino Unido.

En este país, la ley permite la interrupción voluntaria del embarazo dentro de las primeras 24 semanas por razones de salud, sociales y económicas –en Irlanda del Norte sólo está permitido cuando hay grave riesgo para la mujer o malformaciones fetales–. Dos médicos tienen que estar de acuerdo pero, según señalan desde la Federación Internacional de Planificación Familiar, no existen trabas para estos dictámenes y en la práctica es similar a una ley de plazos. Más allá de las 24 semanas, el aborto está permitido sin límite de tiempo cuando esté en peligro la salud de la madre y en caso de graves malformaciones fetales.

LA REFORMA DE LA LEY DEL ABORTO


El Gobierno aprobó este viernes la ley del aborto más restrictiva de la democracia, a la que pondrá nombre Alberto Ruiz-Gallardón, ministro de Justicia. Interrumpir el embarazo dejará de ser un derecho de la mujer en las primeras 14 semanas —un derecho que existe solo desde 2010— y volverá a ser un delito despenalizado en ciertos supuestos, como lo era con la Ley de 1985. Pero esos supuestos se reducen, y la posibilidad de la mujer de acogerse a ellos se restringe. Solo habrá dos: violación y “grave peligro para la vida o la salud física o psíquica” de la mujer. Serán, de nuevo, los médicos —con requisitos más estrictos que en 1985 y un procedimiento más largo— los que decidirán si ese peligro existe. La presencia de malformaciones fetales gravísimas no será motivo de aborto, aunque sí lo será el efecto psicológico que eso tenga en la embarazada.

La nueva normativa se llamará Ley de Protección de la Vida del Concebido y de los Derechos de la Mujer Embarazada, por ese orden; Gallardón aseguró que se ha hecho para proteger “a los más débiles: los concebidos y no nacidos”, pero “siempre en interés de la mujer” y respetando asimismo sus derechos. Según el ministro, la ley vigente, aprobada por el PSOE en 2010, vulnera el “equilibrio” en la protección de los derechos del feto y de la mujer que impuso el Tribunal Constitucional en su sentencia de 1985, porque “desprotege” al nasciturus en las primeras 14 semanas de embarazo (en ese plazo se puede abortar sin alegar motivo). La Ley de 2010 está recurrida por el PP ante el Constitucional, pero este aún no ha dictaminado; Gallardón dijo que el Gobierno no necesita esperar a conocer esa sentencia porque está convencido de que esa ley es inconstitucional.

El PSOE calificó la futura norma de “vergüenza” y auguró que producirá muertes por abortos realizados en la clandestinidad. Otros grupos de oposición, como IU, UPyD, ERC y PNV se manifestaron también frontalmente en contra. La Asociación de Clínicas Autorizadas para la Interrupción del embarazo (ACAI) —a las que el anteproyecto de ley resta funciones y cuyos servicios prohíbe publicitar— afirmó en un comunicado que la ley hará “prácticamente imposible” abortar en España. En el año 2011, último con datos oficiales, se produjeron 118.359 abortos; el 90%, antes de la semana 14 de embarazo.

El anteproyecto debe ser sometido ahora a diversos informes y después al debate parlamentario, por lo que no entrará en vigor hasta dentro de aproximadamente un año.

» La malformación fetal no será motivo de aborto. El anteproyecto de ley señala que el aborto es un delito salvo en dos supuestos: que el embarazo sea fruto de una violación (alegable en las primeras 12 semanas) y que genere un “grave peligro para la vida o la salud física o psíquica de la embarazada” (alegable en las primeras 22 semanas). Desaparece, por tanto, el supuesto de malformación, enfermedad incurable o anomalía fetal incompatible con la vida, que con una u otra formulación ha existido durante tres décadas. 

Que el feto tenga un problema de salud, por muy grave que este sea y aunque vaya a producirle la muerte nada más nacer, ya no será en sí mismo un motivo legal para abortar.
Gallardón, que anunció la supresión de ese supuesto hace año y medio, fue modulando su propuesta en los meses siguientes —ante la enorme polémica generada— y, el pasado mayo, en el Senado, hizo una distinción: entre las malformaciones fetales muy graves —“que naturalmente la legislación contemplará como ha contemplado siempre”, dijo— y las “discapacidades” del feto, que quedarían fuera de la ley para no “discriminar” a los discapacitados. Finalmente ha renunciado a esa distinción: todas las malformaciones y enfermedades quedan fuera de los supuestos legales de aborto. “No hay embriones de primera y de segunda, como no hay personas de primera y de segunda”, argumentó.

La autorización la firmarán dos médicos ajenos a la clínica que haga el aborto
» El “coladero” del daño psicológico, pero con más obstáculos. Que la malformación fetal desaparezca como supuesto no quiere decir que ninguna mujer embarazada de un feto con problemas de salud (del grado que sean) vaya a poder abortar: podrá hacerlo, si demuestra que eso supone un “grave peligro” para su salud psíquica, porque será eso lo que tendrá que alegar. El Gobierno recupera el supuesto de daño psicológico para la embarazada de la ley de 1985, al que se acogía entonces la inmensa mayoría de las mujeres y que el PP y las asociaciones antiabortistas tachaban de “coladero”. Lo recupera pero con un procedimiento más exigente, más complicado y más largo.

» Un informe de dos médicos y ajenos a la clínica. El “grave peligro” para la salud psíquica de la mujer —supuesto al que se acogerán previsiblemente quienes quieran abortar por malformación fetal o por otros motivos— tendrá que quedar acreditado en un informe firmado por dos médicos (ahora es solo uno). Esos dos profesionales no podrán ser los mismos que vayan a practicar el aborto —igual que sucede con la ley actual— pero tampoco podrán, y esta es la novedad, trabajar en el mismo centro en el que se practique el aborto. En la actualidad, el 97% de las interrupciones voluntarias del embarazo se produce en clínicas privadas, y son médicos de esas mismas clínicas los que elaboran los dictámenes médicos cuando son necesarios. También se hacía así con la ley de 1985. 

Ahora el PP rompe ese vínculo, para garantizar la “imparcialidad” de los informes médicos.
La mujer podrá elegir qué dos médicos —de la sanidad pública o de otra clínica privada diferente a la que vaya a practicar el aborto— firman su dictamen. Si la embarazada alega que el peligro para su salud psíquica es producto de que el feto padece una anomalía incompatible con la vida, tendrá que haber dos informes: uno de un especialista que acredite que la anomalía existe y otro del psicólogo o psiquiatra que dictamine si eso le genera a la mujer un daño psíquico. A partir de la semana 22, el daño psíquico ya solo puede alegarse si es por anomalías del feto incompatibles con la vida (ahora es igual).
Además, los médicos que firmen el informe en cualquier supuesto de riesgo para la salud psíquica tendrán que establecer que el conflicto entre la protección del feto y la de la mujer no puede resolverse, “desde el ámbito médico, de ninguna otra forma”. Y solo se entenderá que hay daño psíquico cuando, según su criterio, el embarazo produzca un “menoscabo importante” y “con permanencia en el tiempo” para la mujer. El Ministerio de Justicia afirma que así es como el Tribunal Constitucional describió en 1985 el riesgo para la salud psíquica.

La embarazada podrá decidir qué facultativos realizan el informe
» Información a la embarazada: verbal y con siete días de reflexión. En la actualidad, la mujer que decide abortar recibe de los médicos un sobre con información sobre alternativas, ayudas a la maternidad y riesgos de la intervención, y tiene que reflexionar sobre ello durante tres días antes de abortar. Ese plazo se amplía ahora a siete días, y la información —que no incluirá fotos de ecografías, según confirmó Gallardón— tendrá que darse en persona por parte de los trabajadores de los servicios sociales públicos. Fuentes de Justicia sostienen que no hay riesgo de que eso genere retrasos en todo el procedimiento y acabe aumentando los casos de abortos tardíos. “Se potenciarán los servicios sociales para que eso no suceda”, confían.

» Las menores, con permiso paterno. Las chicas de 16 y 17 años volverán a requerir el permiso de sus padres para abortar (como sucedía antes de 2010). En caso de conflicto familiar grave, un juez decidirá —en 15 días— a quién da la razón, si a la joven o a sus padres; en principio, primará la opinión de la embarazada.

» Derecho a la objeción de conciencia generalizado. Todos los profesionales sanitarios que participen, colaboren o cuyo trabajo sea necesario para realizar un aborto —desde el administrativo al celador o al que dispone los instrumentos en el quirófano— podrán acogerse a la objeción de conciencia. Con la ley actual solo pueden hacerlo los médicos que practican el aborto.

»Un delito sin castigo para la mujer. Los abortos realizados fuera de los supuestos legales serán delito, pero solo habrá castigo para el médico (hasta tres años de cárcel y hasta seis de inhabilitación, como ahora). La mujer no tendrá reproche penal. Gallardón se felicitó de esa novedad y lo justificó en que la mujer es una “víctima” del aborto, un argumento que algunas asociaciones de mujeres tacharon de “paternalista”.